ANTORCHA
UN MENSAJE CRISTIANO Y ECUMENICO.....

¡Bienvenido a mi blog!

Inicio

Mi Perfil

Calendario
<<   Septiembre 2017    
LMMiJVSD
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30  
Apúntate
Suscríbete al blog

Categorías
General (223) Sindicar categoría
Derechos Humanos (34) Sindicar categoría
Diálogo interreligioso (7) Sindicar categoría
Familia y Sociedad (222) Sindicar categoría
Archivo
Septiembre 2017 (19)
Agosto 2017 (29)
Julio 2017 (30)
Junio 2017 (26)
Mayo 2017 (18)
Abril 2017 (15)
Marzo 2017 (27)
Febrero 2017 (26)
Enero 2017 (28)
Diciembre 2016 (31)
Noviembre 2016 (32)
Octubre 2016 (19)
Julio 2012 (2)
Mayo 2012 (2)
Marzo 2012 (1)
Febrero 2012 (2)
Enero 2012 (1)
Diciembre 2011 (1)
Octubre 2011 (1)
Septiembre 2011 (3)
Agosto 2011 (2)
Julio 2011 (3)
Mayo 2011 (4)
Abril 2011 (4)
Marzo 2011 (2)
Febrero 2011 (4)
Enero 2011 (5)
Diciembre 2010 (3)
Noviembre 2010 (4)
Octubre 2010 (5)
Septiembre 2010 (4)
Agosto 2010 (4)
Julio 2010 (3)
Junio 2010 (4)
Mayo 2010 (5)
Abril 2010 (5)
Marzo 2010 (4)
Febrero 2010 (4)
Enero 2010 (4)
Diciembre 2009 (6)
Noviembre 2009 (7)
Octubre 2009 (11)
Septiembre 2009 (15)
Agosto 2009 (19)
Abril 2009 (3)
Marzo 2009 (1)
Febrero 2009 (1)
Enero 2009 (6)
Diciembre 2008 (2)
Noviembre 2008 (5)
Octubre 2008 (4)
Septiembre 2008 (4)
Agosto 2008 (2)
Julio 2008 (4)
Junio 2008 (4)
Mayo 2008 (6)
Sindicación
Artículos
Comentarios
Enlaces
Blog DE FREDY
eGrupos
EL HERALDO
EL NUEVO RINCON DE FREDY
LA VIDA POSITIVA
MERCABÁ
MIRA VOS - VIDEOS
NOTICIAS DE LA NASA
Padre MARIO
PARA REFLEXIONAR
SAN ROQUE RCC - Mensajeros de la Paz
ZoomBlog
 

¿Queremos seguirle?

No sólo queremos seguir a Jesús, estamos dispuestos.


Por: María Luisa Martínez Robles | Fuente: Catholic.net



No es fácil, nos van a tachar de raros, anticuados y retrógrados. Él nos lo advirtió por eso no nos pilla de sorpresa, además no nos importa. Si ser raro es mantener unos ideales de los que estamos convencidos como,es ir a Misa los domingos y comulgar, ayudar a los demás, no pensar nada más que en nuestro propio beneficio, lo admitimos, somos raros.


Si estar anticuado es escuchar, ayudar a nuestros padres, esforzarnos en el trabajo o en el estudio, no despilfarrar, no emborracharnos ni drogarnos, sí estamos anticuados.
Ser retrogrado significa: adjetivo/nombre masculino y femenino


Que es partidario de ideas o instituciones políticas o sociales propias de tiempos pasados. Lo somos si consideramos que nuestros ideales han cumplido  veintiún siglos, adaptándolos  a la vida actual.

Yo diría que somos inteligentes porque:
Respetamos los ideales de los demás.
No les imponemos los nuestros.
No nos dejamos llevar por la multitud.
Valoramos el esfuerzo, la constancia, la honestidad, la prudencia, la justicia.


A pesar de todo ello tenemos muy claro que es el único y el mejor camino es seguir a Jesús.
Para ello nos comprometemos a una tarea nada fácil.
Nos dice el Evangelio que se nos conocerá por nuestras obras. Que somos la sal de la tierra y la luz del mundo.

¿Cómo vamos a conseguir algo tan especial? San Agustín decía " dame fuerzas para lo que me pidas y pídeme lo que quieras" le pediremos ante todo que nos ilumine.


Luego cada día al levantarnos haremos lo que tengamos que hacer lo mejor que sepamos sin escatimar esfuerzo, sin egoísmo. Al acostarnos reflexionemos en lo que hemos fallado. Al día siguiente de nuevo, con ímpetu, empecemos el día como si fuese el último, con afán de superación.


Implicarnos en demostrar que somos cristianos no significa irnos a las misiones, no se nos pide grandes hazañas. Santa Teresa del Niño Jesús no salió del convento y es patrona de las Misiones.


Nosotros podemos seguir a Jesús desde nuestro trabajo, desde nuestra clase, en la familia y con los amigos.


Tampoco tenemos que hacer discursos teológicos o pasarnos el día rezando. Podemos decir una palabra amable a alguien que lo necesita, acariciar a nuestra madre o telefonear al abuelo, escuchar a un amigo.

En pocas palabras ver a Dios en los demás.

Publicado por ALFRE306 el 9 de Septiembre, 2017, 11:35 | Referencias (0)

Huele a noticia falsa

Cómo identificar una noticia falsa: 6 tips para darnos cuenta


Por: P.Fernando Pascual, L.C. | Fuente: Catholic.net



Las noticias falsas giran con velocidad sorprendente. Como también es sorprendente la cantidad de personas y sitios de internet que se las creen.

En el momento de la emoción, no resulta fácil distinguir entre lo falso y lo verdadero.

"Un coche con un terrorista mató a tres personas". A las pocas horas sabemos que el conductor era un pobre borracho...

"Cientos de cristianos asesinados y quemados en tal lugar". Una foto terrible acompaña el dato y le da más realismo. Los "expertos" saben que la foto se refiere a un grave incendio de hace años y no a asesinatos.

"Un falso inválido finge curación en Lourdes y luego sufre un accidente de verdad". Incluso se dan nombre y apellido del farsante. Y muchos siguen creyendo una noticia inventada sin ningún fundamento.



Un poco de prudencia permite descubrir síntomas de falsedad en noticias que no lo son por carecer completamente de credibilidad. Aquí se enumeran algunos.

Primero, una noticia falsa gira normalmente sin firma periodística que la apoye o con una firma poco identificable.

Segundo, una noticia falsa omite con frecuencia nombres y queda en vaguedades.

Tercero, una noticia falsa suele no tener fecha. Por ejemplo, "la policía entró en tal sitio y encontró a tal persona", pero la fecha no aparece por ningún lado.

Cuarto, una noticia falsa oculta a los "informantes". Ciertamente, el periodista serio puede tener motivos para omitir quién le facilitó los datos, pero como es obvio en la noticia falsa esta omisión es obligatoria.

Quinto, una noticia falsa puede girar con diferentes versiones. Unos indican 3 muertos, otros 5, otros 8. Algunos añaden nuevos detalles para enriquecer el conjunto...

Sexto, una noticia falsa puede estar avalada con nombres y apellidos de importantes autoridades políticas y militares. Es algo típico para justificar sanciones o ataques a países o personas. Basta con recordar la "historia" de las armas químicas en Irak...

Hay más señales o indicadores. Lo importante es tener un sano sentido crítico cuando empieza a girar el último escándalo de un político, artista, jugador de fútbol o empresario, o una noticia alarmante sobre robos de riñones en jóvenes drogados durante una fiesta...

Aparece en mi pantalla una información "explosiva". Sí, huele a noticia falsa. Quizá al final descubra que era verdadera. Pero, mientras, un poco de cautela y una primera investigación sobre el origen de esa "noticia" me ayudará a evitar errores, a evaluar mejor este caso y, sobre todo, a dar preferencia a tantas noticias verdaderas y seguras que merecen atención y seguimiento.

Publicado por ALFRE306 el 8 de Septiembre, 2017, 11:18 | Referencias (0)

Arratibel, cineasta agnóstico, vio que sus parientes se convertían y lo recogió en un filme único

El mayor impedimento para explorar la fe son los prejuicios, explica


Por: Pablo J. Ginés | Fuente: Religión en Libertad



David Arratibel es un cineasta y documentalista navarro interesado por “el mundo interior”, que se define como agnóstico y que estrena a finales de mes una película peculiar y apasionante, Converso, una exploración de la fe en cuatro personas de su familia que hace unos años estaban muy alejados de la fe y en poco tiempo y por vías distintas se han convertido a un catolicismo vibrante y entusiasta.

Su cuñado, que no era ateo pero ni rezaba ni se trataba con Dios, cambió leyendo un libro de Benedicto XVI una noche en un hotel.

Su hermana estaba retirada en un convento solo para relajarse, pero compró un rosario pensando que era otra cosa, lo rezó, casi como un experimento, y vivió una experiencia mística que la transformó.

Otra hermana más joven se convenció de que “estamos aquí para algo” y acompañando a misa a su madre entendió que “todo eso era verdad”.

Y la madre, que había perdido la fe en su juventud y fue militante comunista, la recuperó con la vivencia de su hija y repasando sus lecturas. Un boom de Dios en casa.

El cineasta, que se mantenía como agnóstico, quedó descolocado y bastante enfadado cuando toda la familia se desplazó a ese otro mundo extraño. Así nacería su voluntad de intentar entender y de superar prejuicios.

El mismo título, “Converso”, da una clave: se refiere a conversión, pero también a conversación, a poder hablar con tranquilidad y sinceridad. Lo ha comentado con ReligionEnLibertad. Y también recomienda un libro a exploradores con inquietudes.

- ¿Cuál crees que es la mayor dificultad para que una persona alejada de la fe pueda animarse a explorarla?
- El prejuicio es el mayor impedimento. Cuando dije a mis amigos, de ambientes de cine, agnósticos, que iba a hacer una película sobre “cómo una persona llega a creer”, las reacciones estaban llenas de prejuicios. “Cuidado, que te van a ganar”, dijo uno. “Solo puedes hacer una película así si consigues dejarlos en ridículo”, dijo otro. Pero cuando mostré la película terminada a ese amigo, me dijo: “Ah, pero esto no va de religión, sino de ausencias, vacíos, distancias, sentimientos...” Eso me gustó, distintos espectadores ven cosas distintas en la película.

»Pero la verdad es que sí que hay una beligerancia contra lo religioso. Incluso grabé bastantes reacciones de gente, con beligerancia y prejuicios, aunque al final no las incluí porque distraían del tema central. Pero he de decir que una vez la película ha empezado a circular, casi no ha habido ninguna crítica negativa sobre el tema o como se aborda.

- Alguien preguntará que por qué explorar el catolicismo y no cualquier otra corriente religiosa...
- Es que a mí el catolicismo de repente me rodeó. Yo llevo años haciendo meditación vedanta advaita [de origen hindú, proclama la unidad total entre los seres; nota de ReL]. Estuve en la India, en el mismo sitio que los Beatles, haciendo meditación allí. Pero el cuerpo no me pedía filmar sobre eso. Con mi cuñado, muy culto, siempre hablé a gusto de temas de religión. Me gusta el cine de lo interior, lo personal. Hacer una película sobre la meditación, la lucha mental interior, sería un reto interesante. Pero creo que algo de eso hice ya en mi película Oírse, que habla de la luz interior.

- ¿Cómo intentas hacer visible en tu película lo espiritual, que es invisible?
- Yo quería mostrar cómo se llega a ese momento de certeza de que Dios existe, ese momento de cambio. Tenía cuatro aproximaciones: mi madre, por la emoción; mi cuñado, más racional; mi hermana, con su experiencia... ¿Cómo llegan a ese ‘clic’? Pero eso, en realidad, no se puede filmar. Terrence Malick, el autor de El Árbol de la Vida, expresa la acción del Espíritu Santo con símbolos, como la luz, el viento en los campos... Pero esos recursos pueden llegar a ser casi clichés y yo no quería hacer eso. Al final, como dice mi cuñado en la película, “las operaciones del Espíritu Santo en cada alma no se pueden representar en imágenes”. Lo que sí muestro es como lo viven estas cuatro personas concretas.

- Tu hermana María regaña a las amigas que chismorrean sobre su cambio espiritual pero que cuando hablan con ella no se atreven a preguntarle. “Chica, tómate un café conmigo y pregúntame”, dice. ¿Es esa una clave de la película?
- Sí, es de una importancia total. Gracias a la película yo empecé a preguntarles casi como un inquisidor. Y ella me dijo: ‘por fin podemos hablar de algo que es tan importante para mí’. Se trata de conversar desde el amor, la empatía... Con convicciones, sí. No se trata de intentar convencer al otro, sino de entender al otro. Y luego, de manera natural, ya veremos si uno pasa a adoptar la visión del otro. Ese café, ese conversar, es clave. Hay que poder hacerlo.

- ¿Qué recomiendas a alguien alejado de la fe que quiera empezar a explorarla? ¿Que abra la Biblia? ¿Que hable con un cura? ¿Qué primer paso propones?
- Yo recomiendo que lea un libro reciente, El Reino, de Emmanuel Carrère. Yo lo leí después de terminar la película. Carrère, en su juventud, fue un cristiano apasionado. Después perdió la fe. Pero es una persona espiritual, no puede dejar de serlo, y admira a Cristo, a San Pablo y la propuesta del cristianismo.

»Este libro quitará al lector muchos prejuicios. Yo, por ejemplo, estaba convencido de que los Evangelios son textos muy tardíos, yo que sé, del siglo VIII o así, muy lejanos a los hechos. Entonces veo que las cartas de San Pablo son de los años 50, de unos doce años después de la muerte de Cristo. Los Evangelios están muy cerca de los hechos. Carrère analiza la base literaria de los textos, las fuentes históricas, los evangelistas como autores que escriben... Deja claro que eso de que Jesús no existió no se sostiene, etc...

- ¿Qué conoces del cine espiritual moderno?
- No he visto casi nada, sólo películas de Malick. Y Tarkovski. Vi Tierra de María, de Juan Manuel Cotelo, pero era un planteamiento muy distinto a lo que yo estaba haciendo y no me influyó. Tampoco quise ver más películas, para que no interfiriera con lo que buscaba. Juan Orellana, un crítico de cine católico, me comentaba: “Al cine católico a menudo se le nota demasiado; lo que tú haces es especial porque es una mirada desde fuera”.

VER VIDEO:  https//vimeo.com/205906753


Este artículo fue publicado originalmente por nuestros aliados y amigos: ReligionEnLibertad.com

 

Publicado por ALFRE306 el 7 de Septiembre, 2017, 12:28 | Referencias (0)

Concientizar a los papás en su propia formación

Educar al niño y no será necesario castigar al hombre” (Pitágoras)


Por: Francisco Mario Morales | Fuente: Catholic.net



La formación de los hijos es responsabilidad única y exclusiva de la familia. Por eso es necesario concientizar a los papás en la necesidad de ser los primeros que deben procurar su propia formación, pero para que ellos aprendan y entiendan esta necesidad de cómo formar a sus hijos, deberán estar conscientes que la mejor formación se da a través del ejemplo y del amor exigente.


El ejemplo es la conducta que sirve de modelo para que los hijos asimilen la enseñanza. Es necesario comprender la importancia de ser congruentes.  Es la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, su gran influencia en la transmisión de normas y valores, la convierten en una de las claves de la formación de los hijos. De la misma forma aprenderán de sus padres: la obediencia, el respeto, la libertad y la responsabilidad. Los hijos aprenden por imitación, por eso la insistencia de que papá y mamá practiquen a diario, den ejemplo de los valores que pretenden enseñar a sus hijos.


Tenemos que formar (educar) a nuestros hijos, desde pequeños, para que de mayores lleguen a ser lo más libres y con plena capacidad de autodominio, lo más capaces de amar, de darse por amor (capacidad de autodonación) y, así, lo más felices posible. Ninguna educación es más importante que ésta”.


Pero para lograr la tan anhelada y necesaria formación de los hijos, se necesita el compromiso personal y de pareja, y esto es: cambiar de dirección en el camino de la vida: pero no con un pequeño ajuste, sino con un verdadero cambio de sentido. Necesitamos ir contracorriente, donde la «corriente» es el estilo de vida superficial, del relativismo o de lo incoherente e ilusorio que a menudo nos arrastra, nos domina y nos hace esclavos, de la comodidad, falta de tiempo o de la mediocridad moral.


Hoy, con la avalancha de información que reciben nuestros hijos a través de distintos medios, sobre todo los tecnológicos (lap top, tablet o Smartphone, etc.), los padres estamos frente a una desventaja abrumadora si es que no estamos preparados para llegar, aunque sea, un poquito antes.

Por eso es que en la actualidad no podemos ir por la vida educativa familiar sólo con herramientas de sentido común ya que, como podemos ver a nuestro alrededor, lo que era común ya no es tan común y a veces tampoco tiene tanto sentido.


Desafortunadamente nuestra sociedad actual está formada por la mayoría de familias disfuncionales, y los únicos que asumen las consecuencias de los errores de los adultos, son nuestros hijos. Pero el Papa Francisco nos ofrece esta reflexión: “Si la educación familiar recobra su protagonismo, muchas cosas cambiarán para bien”


La Sagrada Biblia nos dice: “Instruyan a sus hijos” (Deuter. 11, 19), “Si tienes hijos, edúcalos”  (Eclesiástico 7, 23) “Anima igualmente a los jóvenes a ser juiciosos, y dales tú mismo un buen ejemplo en todas las cosas. Al enseñarles, hazlo con toda pureza y seriedad, hablando de una manera sana y que nadie pueda condenar” (Tito 2, 6 – 8)


Porque mimar o consentir, tratar con demasiada condescencia o exceso de libertad (por falta de tiempo o de atención)  no es formar, es malacostumbrar: “El que mima a su hijo, después tendrá que vendarle las heridas, y al oírlo gritar se le partirá el corazón. Caballo sin amansar se vuelve terco, e hijo dejado a sus anchas se desboca” (Eclesiástico 30, 7 – 8)

Ser padres “es la única profesión, en la que primero se entrega el título y luego se cursa la carrera” “El trabajo en equipo es importante en nuestra profesión” (papá y mamá), juntos en la formación de cada uno de sus hijos. Aprendamos a ser papás por un mundo mejor.


La petición de los hijos es: “Ningún padre de familia sin escuela”
Y como dijera el entonces prefecto de la Sagrada Congregación para la doctrina de la fe (El cardenal Joseph Ratzinger) “Es preciso trabajar sobre las raíces no sobre el tronco o sobre las ramas del árbol si se quiere verdaderamente conseguir una sociedad más humana.


Enseñarás a volar, pero no volarán tu vuelo.
Enseñarás a soñar, pero no soñarán tu sueño.
Enseñarás a vivir, pero no vivirán tu vida.
Sin embargo… en cada vuelo,
en cada vida, en cada sueño,
perdurará siempre la huella
del camino enseñado. (Madre Teresa de Calcuta)

Publicado por ALFRE306 el 6 de Septiembre, 2017, 10:49 | Referencias (0)

¿La santería es un ritual católico?

Santeria es una religión pagana fruto del sincretismo Yoruba + catolicismo.


Por: P. Jordi Rivero | Fuente: corazones.org



Historia

La Santería es una religión que tiene sus orígenes con la tribu Yoruba del África. Los Yorubas vivían en lo que se conoce hoy como Nigeria, a lo largo del Río Niger. En un tiempo tuvieron una poderosa y compleja estructura organizada en una serie de reinos, de los cuales el más importante era Benin, y este duró por 12 siglos hasta el 1896.

A finales del siglo XVIII y principios del XIX, los Yoruba pelearon una serie de guerras con sus vecinos y entre ellos. Esta pelea interna y los ataques externos llevaron a la caída y esclavización del pueblo Yoruba. Entre 1820 y 1840, la mayoría de los esclavos enviados desde Benin eran Yorubas. Estos esclavos fueron llevados a Cuba y al Brasil a trabajar en las plantaciones de azúcar. Los Yoruba pronto fueron llamados los "Lucumi", debido a su saludo "oluku mi", "mi amigo".

Las leyes españolas, al mismo tiempo que permitían la esclavitud, trataban de atenuar esa injusticia concediendo a los esclavos algunos derechos, al menos en teoría. Tenían derecho a propiedad privada, matrimonio y seguridad personal. También las leyes exigían que los esclavos fueran bautizados católicos como condición de su entrada legal a Las Indias.

La Iglesia trató de evangelizar a los negros Lucumí pero las condiciones eran muy difíciles. Además de la escasez de sacerdotes, la condición de esclavitud dificultaba que los Lucumí comprendieran y aceptaran lo que se les enseñaba acerca de Dios. El resultado fue que muchos aceptaron exteriormente las enseñanzas católicas mientras interiormente mantenían su antigua religión.

Con la revolución comunista, que triunfó en Cuba en 1959, más de un millón de cubanos se exilaron en USA (principalmente en Miami, New York y Los Angeles) y otros países. Entre ellos habían santeros que propagaron la Santería en sus nuevos ambientes.


Santería: Una religión pagana fruto del sincretismo Yoruba + Catolicismo

En sus esfuerzos de esconder su religión africana y sus prácticas mágicas, los lucumís identificaron sus deidades africanas (orishas) con los santos del catolicismo, dando como resultado un sincretismo religioso conocido hoy como la Santería. Un santo católico y un orisha lucumí son vistos como manifestaciones diferentes de la misma entidad espiritual.

La Santería adora una fuerza central y creativa llamada Olodumare. De él procede todo lo que existe, y todo regresa a él. Olodumare se expresa a sí mismo en el mundo creado a través de Ashe. Ashe es la sangre de la vida cósmica, el poder de Olodumare hacia la vida, la fuerza y la justicia. Es una corriente divina que encuentra muchos canales de mayor o menor receptividad. Ashe es la base absoluta de la realidad.

Creen que la vida de cada persona viene ya determinada antes del nacimiento en Ile-Olofi, la casa de Dios en el cielo. Aquellos que no lo cumplen serán castigados por los orishas y deben reencarnar hasta satisfacer el castigo.


Los Santos

Los católicos veneramos a los santos comprendiendo que son seres humanos que vivieron heroicamente su fe, murieron y están ahora en el cielo desde donde interceden por nosotros gracias a su participación en la gloria de Jesucristo.

Para los santeros, los santos son dioses (orishas) que deben adorarse. Olodumare creó a los orishas para manifestar su voluntad y su esencia en la creación. Estos son una personificación de Ashe. Los orishas también son los guías y protectores de la raza humana.

Los santos que tomaron para identificarlos con los orishas eran los más conocidos en la Iglesia en Cuba. La Virgen Santísima en diferentes advocaciones es también identificada con un orisha como si fuese un santo más. La identificación a menudo tiene que ver con las vestimentas o las razones por las que el santo o la Virgen es conocida. Así Santa Bárbara, vestida de rojo y con espada en las imágenes católicas, se identifica con el dios shangó, guerrero a quien se le atribuye la fuerza.


Tabla de orishas con su respectivo santo católico:



Según la Santería, la vida de cada persona está supervisada por un santo (orisha) que toma parte activa su vida diaria. En la fiesta de su santo, la persona, debe asistir a misa y a las ceremonias de ese orisha.


La iniciación

Antes de la iniciación la persona debe recibir una "limpieza" para purificarse. La primera iniciación es la de los collares, conocidos como "elekes". Se entregan cinco collares que pertenecen a Eleggua, Obatalá, Shangó, Yemayá y Oshún y protegen del mal. Se espera que la persona respete a los orishas y se comporte con moral.


La jerarquía

No todos los practicantes de la Santería son santeros. Este nombre suele reservarse a los sacerdotes (omo-orishas) de la Santería a quienes acuden los creyentes para consultas y sacrificios.

La ceremonia en la que una persona se hace santo se llama "asiento". Se forma un vínculo entre el santero y un orisha. Después de haber recibido el "asiento" la persona puede ascender en la jerarquía de la Santería. Pasan entonces por el rito del cuchillo que les permite hacer sacrificios de animales.

Los sacerdotes de mayor jerarquía se llaman "babalaos". Hacen de adivinos de modo que si hay un caso muy difícil para el santero este acude al "babalao".


Adivinación

Las adivinaciones son para conocer el futuro o para descubrir alguna maldición o si a la persona se le ha pegado un espíritu maligno o bueno . En caso de espíritu maligno, el santero procede a hacer "limpieza". Si el espíritu es bueno, hay que reenforzarlo. Para la adivinación los santeros utilizan diferentes formas de interpretar un oráculo.

1-Una cadena de medallones que el santero tira sobre su mesa. El oráculo se lee de acuerdo a como caigan los medallones.

2-Una bandeja de madera llamada "ifa" sobre la que se echa un polvo (eyero-sun). Con un cuerno el babalao traza líneas y ceros para componer el oráculo. Se pretende descubrir la presencia de fuerzas en torno a la persona y la naturaleza buena o mala de ellas.

3-Un tipo de adivinación es el "ikin" en el que tres babalaos usan 16 cocos para hacer adivinaciones.


Los sacrificios (ebbo)

A los orishas hay que ofrecerles sacrificios o "ebbo" lo cual necesitan para vivir ya que no son inmortales. El orisha consume el ashe invisible liberado de los sacrificios a través de una consagración (palabras sagradas de dedicación).

El "ebbo" consiste de hierbas especiales y la sangre de los animales sacrificados. Cada orisha tiene unas hierbas y animales que le gusta consumir y solo estas cosas que disfruta el orisha son las que se deben sacrificar. La sangre y las hierbas se vierten sobre piedras rituales que representan a cada orisha y que contienen la esencia espiritual de los orishas. Por eso la Santería requiere de tiendas llamadas "botánicas" donde se venden las hierbas y otros objetos de la religión.

Hay tres tipos de sacrificios de animales:

1- Para limpiar de un mal o una maldición
2- Al orisha pidiendo su asistencia
3- Para la ceremonia de iniciación en una de los órdenes de la Santería.

Antes de que un "ebbo" pueda ser ofrecido se debe invocar el "eggun" o "Eleggua", los cuales son los espíritus de los ancestros, ya sea de la persona o de la familia santera a la que pertenece. Eleggua es el orisha que lleva la ofrenda a los otros orishas y por eso debe honrársele primero.


Como entender la Santería

En los cinco años que fui capellán en la Ermita de la Virgen de la Caridad en Miami, tuve oportunidad de evangelizar a muchos santeros que venían pensando que visitaban al dios Oshún. Generalmente no tenían entendimiento de Jesucristo como Salvador, ni de la necesidad de conversión. Al no tener conocimiento de la revelación cristiana no veían conflicto entre ser católicos y santeros.

Las personas suelen entrar en la Santería buscando resolver un problema. Por ejemplo, una enfermedad, la infidelidad de un esposo, problemas económicos, etc. Se les ha dicho que el santero tiene contactos especiales con el mas allá y poco se preocupan si ese contacto es con Dios o con el demonio, con tal que les de resultado. En algunos casos, la persona ha tratado de resolver el problema recurriendo a Jesús y a Su Iglesia pero no les ha "funcionado". He escuchado muchos testimonios en que dicen haberlo probado todo antes de entrar en la Santería. No dudo que eventualmente sientan una experiencia de Dios, pero en la santería no encontrarán la revelación de Dios que nos ha dado todo Su amor en Su Hijo Jesucristo.

Una vez iniciado a la santería, se le dice que debe seguir para obtener mejores resultados. El santero va tomando control de la persona hasta que el miedo la gobierna. Se le dice que si se separa, algo muy malo va sucederle... El Santero se va convirtiendo en un personaje indispensable que domina toda la vida y del cual no hay salida. En esto es parecido a la relación con la mafia.

Es natural que se busque resolver problemas, pero el auténtico encuentro con Dios no se puede centrar sino en el amor de Dios y en hacer la voluntad de Dios por amor aunque requiera abrazar la cruz. Dios es un Padre bueno que nos dará la fuerza para llevarla. Esa confianza, aunque no comprendamos Sus designios, es la base de nuestra fe cristiana. La obediencia muchas veces requiere abrazar grandes problemas por amor.

Mateo 7, 21 «No todo el que me diga: "Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial."

Jesús mismo nos da el mejor ejemplo: «Padre, si quieres, aparta de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.» Lucas 22, 42

He aquí la radical diferencia: Cristo nos invita a negarnos a nosotros mismos y abrazar la cruz por amor obediente a Dios, la santería busca los poderes divinos para resolver problemas y el santero se va enfrascando en un mundo espiritual que exige ciertos ritos para asegurar su bienestar. Quien es ese dios que proporciona seguridad no tiene aparente importancia para el santero. El cristiano vive en el Espíritu Santo, el santero se somete a otros espíritus.

El relativismo de la santería queda ilustrado en una carta que me escribió un babalao:

No lo trate como anatema o herejía, trate de comprender a las gentes que van de rodillas el día de San Lázaro ante Babalú-Aye para pedirle salud. Esas gentes son tan dignas de nuestro amor y comprensión como lo son los que van ante la Virgen de Guadalupe o El Cristo de Medinacelí. Trate de abrir su mente y su corazón hacia esas gentes y no las trate con desprecio y sorna, no se lo merecen aunque le recen a Yemayá o a Obatalá, al fin y al cabo tienen las misma fe y la misma necesidad que los que van a rezar a la Virgen de las Mercedes o a la Virgen de Regla...

Es precisamente por amor que anunciamos a los santeros el amor de Dios en Jesucristo. Ciertamente que son dignos de amor y comprensión. Por eso son dignos de que se les diga la verdad sobre el amor perfecto: Cristo.

Quien ha estado en Santería necesita mucho amor y apoyo de la comunidad cristiana para librarse del miedo y de la ansiedad. Hay que insistirle en Dios amor que viene a salvarnos, que tiene todo poder para defendernos. Hay también que explicarle que por amor estamos dispuestos a ser fieles y obedecer sus mandamientos aunque tengamos que sufrir hasta la muerte.


Tras la conversión

Cuando ha aceptado salir de la santería, es necesario que se le exhorte a no guardar ningún amuleto ni artículo relacionado con la santería, ya que frecuentemente se sienten que no pueden soltarse del todo por miedo a castigos. Debe confesarse y se debe orar por el. Recomendamos que el sacerdote ore por liberación de cualquier espíritu maligno y le ayude a renovar su compromiso bautismal.

Ante toda esta realidad de lo oculto, no podemos mas que orar y sacrificarnos por todos aquellos que se encuentran atados y engañados por el demonio. Pidamos a la Santísima Virgen María que interceda por toda la humanidad trayendo las gracias de conversión a todos los hombres.


 

Bibliografía:
-González-Wippler, Mingene. Santería: the Religion, New York: Harmony Books, 1989.
-Murphy, Joseph M. Santería: an African Religion en America. Boston: Beacon Press, 1988.
-Steffon, Jeffrey J. Satanism, is it Real?. Ann Arbor: Servant Publications, 1992.

 

 

Publicado por ALFRE306 el 5 de Septiembre, 2017, 11:17 | Referencias (0)

10 consejos para controlar la lengua

Si no puedes decir algo bueno de alguien, cállate: un viejo y buen consejo, dice el padre Ed Broom.


Por: P. Ed Broom, OMV | Fuente: fatherbroom.com // Religion en Libertad



El padre Ed Broom, OMV (Oblato de la Virgen María), conocido también como Padre Escobita, fue ordenado sacerdote por Juan Pablo II en 1986. Es asistente del párroco en la Iglesia de San Pedro Chanel en Hawaiian Gardens (California). Allí imparte retiros, da los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola, organiza y dirige su propio programa de radio y televisión en Guadalupe Radio (Barriendo Conciencias). A continuación reproducimos un artículo suyo sobre el control de las malas lenguas, publicado en su blog.

De la abundancia del corazón habla la boca
Reglas para el control de la lengua

Jesús dijo que de la abundancia del corazón habla la boca, y que daremos cuentas de todas las palabras que salgan de nuestra boca. Santiago, en el capítulo 3 de su epístola, claramente nos invita a usar la lengua para alabar a Dios.

A continuación detallamos diez sugerencias útiles. ¡Leámoslas y apliquémoslas en nuestras conversaciones cotidianas!

1. Reza al Espíritu Santo. ¡Mira a los apóstoles! Antes de Pentecostés huyeron, e incluso Peddro negó a Jesús con su lengua. Después de la primera novena de Pentecostés, hay una transformación radical. Pedro pronuncia una homilía de Pentecostés y convierte… ¡a 3000 personas! ¿Cómo? Invocando al Espíritu Santo. He aquí una breve, pero potente oración: “Ven Espíritu Santo, ven a través del Corazón de María”.

2. ¡Piensa! Dice Santiago que deberíamos ser rápidos para escuchar y lentos para hablar. ¡Así que lo siguiente es evitar la impulsividad! ¡Piensa antes de hablar! ¡Con cuánta frecuencia hemos hablado impulsados por el momento, sin reflexión, y hemos herido a la persona y hemos pagado las consecuencias! La Imitación de Cristo afirma: “Pocos han lamentado haber mantenido silencio, muchos haber hablado en mal momento”.

3. La Regla de Oro. Recuerda esta preciosa y poderosa norma de Jesús: “Haz a los demás lo que quieres que los demás te hagan”. Podemos aplicarlo al hablar: “Dile a los demás lo que quieres que ellos te digan a ti”.

4. ¡Calla! Las madres suelen enseñar a sus hijos este axioma: “Si no tienes algo bueno que decir, entonces no lo digas”. ¡Buen consejo!

5. ¿Estás nervioso? En momentos de agitación, es mejor no hablar. Mejor retírate a tu habitación, reza una parte del Rosario, y luego regresa a la conversación tranquilo y sereno. En la agitación, el mal espíritu trabaja en nosotros y eso también afecta a lo que decimos.

6. ¡Da ánimos! Aprende palabras de ánimo. Todos necesitamos refuerzo, apoyo y consuelo. ¡Sé un Bernabé! Bernabé fue uno de los últimos apóstoles y su nombre significa “hijo de la consolación”. ¿Por qué no formar un Club Bernabé?

7. ¡Perdón! Cuando te equivoques con lo que has dicho y hieras a tu prójimo, haz acopio de humildad y valor suficientes para pronunciar dos palabras muy difíciles: “¡Lo siento!”. Shakespeare dio en el clavo: “Errar es atributo humano, perdonar es atributo divino”.

8. Lectura espiritual. Puede ser que lleguemos a un vacío interior: tenemos poco que decir que tenga un valor real. Forja el hábito de una buena lectura espiritual (media hora al día) y muchos pensamientos santos, edificantes y santificantes transformarán tu mente y tu corazón en palabras que servirán para santificar verdaderamente a los demás. En la Contemplación para alcanzar amor, San Ignacio dice que el amor se expresa dando. ¿Por qué no compartir con los demás los tesoros espirituales de tu corazón?

9. ¡Recuerda la Santa Comunión! Recuerda que hablas con la misma lengua con la que recibes al Señor eucarístico, al Señor de los Señores y Rey de Reyes. ¡Ojalá lo que hablemos refleje a quién acabamos de recibir en nuestra lengua y en nuestros corazones!

10. El modelo de María. Mira a María y pide su poderosa intercesión para ayudarte en lo que digas. Imagina a María hablando a San José, a Jesús, a Santa Isabel, a otros. ¡Cuánto amor, cuánta atención, cuánta amabilidad, cuánta dulzura, cuánta humildad, cuánta discreción, cuánta alegría…! Sin duda, esa María que dijo “sí” a la Palabra de Dios alcanzará para nosotros la gracia de decir con claridad, convicción y caridad cada palabra que provenga de nuestra boca: “Mi alma proclama la grandeza del Señor, y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador”, proclamó en el canto del Magnificat.

Este artículo fue publicado por nuestros aliados y amigos:
Traducción de Carmelo López-Arias.
ReligionEnLibertad.com

Publicado por ALFRE306 el 4 de Septiembre, 2017, 11:42 | Referencias (0)

Por una ecología integral

Mensaje de los obispos españoles


Por: Redacción | Fuente: ZENIT Roma



El pasado 24 de mayo se cumplían los dos años de la publicación de la encíclica “Laudato si” del papa Francisco sobre “el cuidado de la casa común”. En la misma, el Santo Padre aborda los principales problemas sobre la relación del ser humano con sus semejantes y con la naturaleza. Para hacer frente a la degradación del ambiente, al agotamiento de las reservas naturales y a los perniciosos efectos de la contaminación ambiental es necesaria una respuesta decidida y urgente de creyentes y no creyentes.

Entre otras cosas, el Papa nos invita a todos los hombres y mujeres del mundo a practicar una “ecología integral”, asumiendo las responsabilidades personales y comunitarias en el progresivo deterioro del medio ambiente durante los últimos años. Todos hemos de tomar conciencia de que el gran crecimiento tecnológico de las últimas décadas no ha estado acompañado de un desarrollo del ser humano en responsabilidad, valores y conciencia.

Como consecuencia de una libertad mal entendida, de la búsqueda ciega del egoísmo y de las necesidades inmediatas, el hombre de hoy está “desnudo y expuesto a su propio poder, que sigue creciendo, sin tener los elementos para controlarlo. Puede disponer de mecanismos superficiales, pero podemos sostener que le falta la ética sólida, una cultura y una espiritualidad que realmente lo limiten y lo contengan en una lúcida abnegación”[1].

El ser humano, creado a imagen y semejanza de Dios, recibió del Creador el encargo de dar nombre a las demás criaturas y de cuidar la creación, pero sin olvidar que él no es Dios y, por tanto, no puede pretender ocupar el lugar que sólo a Dios le pertenece. Por ello, ha de actuar en todo momento desde una actitud de humildad, escuchando a Dios y poniéndose al servicio de los demás y de la misma creación.

Cuando el cosmos y la naturaleza son contemplados sin referencia a Dios y sin tener en cuenta las necesidades de los hermanos, pueden llegar a concebirse como un depósito, del que se pueden extraer sus riquezas de acuerdo con los egoísmos desmedidos de los individuos de cada continente. Ante estos abusos, la creación protesta a través de fenómenos naturales extraordinarios y por medio de los desastres ecológicos. Estas manifestaciones violentas de la naturaleza nos están indicando que es necesario respetar la creación y no manipularla.

Mirada creyente

Los cristianos, desde nuestra fe en el Creador de todas las cosas, además de valorar y proteger la creación, estamos invitados a promover en la sociedad una mayor atención hacia la misma, evitando reducirla a puro ecologismo, fomentando los comportamientos éticos y actuando siempre desde una libertad responsable. Cada día es más urgente que escuchemos a la creación, que narra la gloria de Dios, y que escuchemos también a Dios, que habla a través de las obras de sus manos. Frente a quienes consideran el cosmos únicamente desde su materialidad, sin valorar su belleza y sin considerar su referencia al Creador, los cristianos somos invitados a contemplar todo lo creado como un espejo, en el que se refleja la bondad, el amor y la belleza de nuestro Dios.

La confianza y la escucha del Creador implican un modelo de relaciones entre los seres humanos y la naturaleza que hagan posible contemplarla no sólo como obra de Dios, sino como casa y hogar para todos los seres humanos. En este sentido, si no crece el amor entre todos los habitantes del planeta, será imposible movilizar la voluntad humana para atajar el deterioro de la creación y la destrucción de la misma.

La respuesta a la crisis ecológica y la protección del medio ambiente hemos de situarlas dentro de la historia de amor que comienza con la creación y que tiene su desarrollo a lo largo de los tiempos hasta llegar a su cumplimiento en Cristo. Esta historia de amor exige la responsabilidad humana que, al mismo tiempo que nos permite asumir nuestras diferencias con la naturaleza, nos lleva a la convicción de nuestra pertenencia a la misma.

Para avanzar en esta responsabilidad con relación a la creación, entre otras cosas, es preciso un diálogo franco y abierto que ayude a la superación de los intereses egoístas sobre la cuestión ecológica. En este diálogo con los creyentes de otras religiones, con los gobiernos de las naciones y con las instituciones sociales, los cristianos hemos de ser los primeros en asumir que la fe en Jesucristo nos ofrece fundamentos extraordinarios para la práctica de una ecología integral y para el desarrollo pleno de la humanidad. “Será un bien para la humanidad y para el mundo que los creyentes reconozcamos mejor los compromisos ecológicos que brotan de nuestras convicciones”[2].

Publicado por ALFRE306 el 3 de Septiembre, 2017, 11:18 | Referencias (0)

Autocontrol en los Primeros Años

Inculcar el autocontrol en los primeros años, será el éxito para tener personas volutariosas.


Fuente: ACIPRENSA



La capacidad de controlar los impulsos,  aprendidos con naturalidad desde la primera infancia, constituye una facultad fundamental en el hombre.

Una facultad que, en definitiva, tendremos que potenciar en nuestros hijos más pequeños si deseamos que el día de mañana sean personas voluntariosas y, sobre todo, capaces de gobernarse a sí mismas en todo momento. No dejemos para más adelante el intentar inculcar un cierto autocontrol al niño.

Una vez que haya pasado el periodo sensitivo de los primeros años, le costará mucho más adquirir esta importante virtud. Es precisamente en los primeros años cuando el niño más necesita de nuestra ayuda.

Ante sus ojos inexpertos se presenta todo un mundo de posibilidades que le aturden. Esto no significa que su creciente interés por lo que le rodea no sea una actitud normal e, incluso, positiva. Pero, eso sí, tendremos que ser nosotros los que comencemos a canalizar sus inquietudes y sus deseos. Y es que, para educar es necesario exigir, aunque esto suponga un esfuerzo para nosotros mismos.

Cuando se llega cansado a casa, por ejemplo, lo más sencillo es decir "sí" a cualquier capricho. El reto radica en ser lo suficientemente pacientes y fuertes como para decir "no" en el momento preciso. Si de verdad queremos lo mejor para nuestros hijos, tenemos que exigirles. Y es que de nuestra firmeza de hoy dependerá directamente la voluntad de nuestro hijo mañana. Educar en la sobriedad no es tiranizar sino conseguir que nuestro pequeño aprenda a controlarse y a valorar las cosas (pocas o muchas) que le rodean.

Con los niños de cuatro y cinco años los resultados suelen ser más positivos cuando les ofrecemos una información clara en el momento oportuno y apoyamos nuestras instrucciones (no comer dulces antes de la comida, entrar en un centro comercial sin tener que comprarle algo, ordenar la propia habitación, obedecer a la primera...), con ciertas dosis de cariño y una exigencia serena, perseverante y alegre.

No nos dejemos llevar por los nervios; cualquier madre o padre saben que un niño de cuatro o cinco años que no para de pedir puede sacar de quicio a cualquiera, pero a pesar de todo tendremos que tratar de corregirle desde la calma y el buen humor. Es, por ende, una buena ocasión para "educar" nuestro propio autocontrol... Puede ser bueno también proponer a nuestros hijos pequeños ejercicios de autodominio, envueltos en juegos o retos y en esto la creatividad de los padres no tiene límites.

Por ejemplo: "sólo podrá comerse una chuchería en todo el día pero, eso sí, será la que él quiera y en el momento que elija". Del mismo modo siempre es positivo que reconozcamos a nuestro hijo sus muestras de autodominio, destacando, en cada caso, lo que hizo bien. Este reconocimiento operará como estímulo para la próxima ocasión en que tenga que vencer su capricho. Debemos procurar dejarles, por último, un cierto margen de libertad e iniciativa.

No seamos nosotros los que digamos siempre la última palabra en todo. Es necesario que el pequeño vaya aprendiendo poco a poco a discernir entre lo que es una necesidad y lo que es un mero antojo



Publicado por ALFRE306 el 2 de Septiembre, 2017, 12:25 | Referencias (0)

¿Qué sentido tiene la vida?

El hombre está en el mundo para amar y para ser amado”







A menudo me pregunto qué sentido tiene la vida.

Los años pasan, envejecemos, algunos muy queridos se han marchado.

Miras a tu alrededor y te dices: “¿Qué sentido tiene todo esto?”

Suelo reflexionar y me pregunto tantas cosas.

Cada vez que me llega esta inquietud invariablemente encuentro mis respuestas en unas palabras de un sacerdote Chileno, san Alberto Hurtado, que me encantan y me devuelven la Paz. Me muestran el Camino yla esperanza.

"¿Qué sentido tiene la vida? ¿Para qué está el hombre en este mundo? El hombre está en el mundo porque Alguien lo amó: Dios. El hombre está en este mundo para amar y para ser amado”.

Dios le da sentido a todas las cosas que hago. Su Amor me motiva a continuar, y a tratar de ser una mejor persona, para Él y por Él. Y aunque no siempre lo consigo, sé que valora nuestros esfuerzos y sonríe complacido cada vez que lo intentamos.

A menudo siento que nos ve como a niños. Somos sus pequeños. Se ilusiona al vernos crecer, le alegran nuestros triunfos, está a tu lado cuando fracasas. Siempre está contigo.

He descubierto que experimentar su presencia amorosa te transforma la vida. Después de esta experiencia, de este fuego que te quema el alma, ya no puedes ser el mismo.

Algo en ti ha cambiado, muy profundamente. Ves todo tan diferente. Tu corazón encuentra el sentido de las cosas. Se enciende, se inflama con su Amor.

A partir de ese momento sólo puedes amar y te das cuenta que es verdad:

El hombre está en el mundo para amar y para ser amado”.

Publicado por ALFRE306 el 1 de Septiembre, 2017, 12:06 | Referencias (0)

Por qué necesito a alguien?

Necesitar a los demás es humano, pero se vuelve verdaderamente una gracia cuando lo reconocemos con humildad


Por: Eduardo González Salas, LC | Fuente: http://lcblog.catholic.net



Cuando necesitamos ayuda o no sabemos algo podemos sentirnos un poco apenados. Levantar la mano en una clase para preguntar es siempre un riesgo porque te muestras vulnerable y te expones frente a la opinión de los demás, y si alguien se ríe seguramente te ruborizas.

Vivimos en una sociedad en la que el que más sabe y puede se lleva la admiración de los demás, sobre todo si lo alcanza solo. Como si contar con la ayuda de los demás desacreditara nuestros logros. Pero, si lo pensamos detenidamente nos damos cuenta de que nadie que haya sido exitoso ha llegado a la cumbre completamente solo. Deportistas, científicos, empresarios… todos han recibido ayuda más de una vez en su vida.

Como seres humanos, ya desde el inicio necesitamos de otras dos personas que decidieron ser nuestros padres, y gracias a los cuales estamos aquí. Sin su compromiso y amor no hubiéramos nacido. Llegamos al mundo muy indefensos y durante varios años dependemos totalmente de los demás; pero conforme crecemos nuestra dependencia de quienes nos rodean se transforma, no se acaba.

Aunque nos volvemos parcialmente autónomos físicamente cuando aprendemos a caminar, todavía seguimos dependiendo de nuestra familia por varios años para poder desarrollarnos plenamente; y llega un momento en que  deberíamos alcanzar una sana independencia personal.

Pero nuestro Creador nos hizo para las relaciones interpersonales, y por eso durante la vida nos rodeamos de amistades en las que nos apoyamos y a quienes apoyamos. El hombre es el animal político precisamente porque ofrece y pide ayuda a sus amigos.

Me di cuenta de esto más claramente durante un período de exámenes cuando me sentía especialmente abrumado. Me parecía que la exigencia me iba a sobrepasar, y al ver a mis compañeros me daba la impresión de que ellos gestionaban la presión mejor que yo. Y me daba vergüenza aceptar que en ocasiones me ahogo en un vaso de agua, porque me gustaría ser capaz de ver la realidad siempre como es, no distorsionada por mis preocupaciones o miedos; ser más dueño de mí.

Pero comencé a entender que Dios no me creó omnisciente, ni espera de mí que camine por la vida solo. Él quiere que lo encuentre, y ese encuentro se vuelve real muchas veces a través de la gente que me rodea. Porque dos cabezas piensan mejor que una, siempre es más bonito buscar la verdad junto a un amigo, que te escucha y te ofrece una nueva visión. Yo sólo tengo dos ojos, pero cuando comparto un problema con alguien termino con una solución que sólo cuatro ojos habrían podido encontrar.

Y así, ahora sé que no saber algo es una invitación a aprenderlo de alguien; no para sentirme humillado, sino para que incluso esa experiencia sea más humana; porque si descubrir la verdad es algo muy satisfactorio, es además dulce cuando se la descubre con la ayuda de un amigo. Necesitar a los demás es humano, pero se vuelve verdaderamente una gracia cuando lo reconocemos con humildad, porque será sólo entonces cuando confiaremos en que la ayuda que me ofrecen los demás no es un mal necesario, sino una ocasión para compartir. Es un recordatorio de que no podemos solos, y de que no se supone que vivamos solos.

Esto es un ejercicio que requiere atención, práctica y humildad. No siempre lo logramos, pero creo que vale la pena intentarlo cada día otra vez.


Publicado por ALFRE306 el 31 de Agosto, 2017, 11:07 | Referencias (0)

 

 

Blog alojado en ZoomBlog.com