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Familia y Sociedad


El mal humor en los niños

¿Qué sucede cuando el que se enfada con nosotros es nuestro pequeño hijo?


Por: Redacción | Fuente: Red Familia 



Todos en algún momento hemos estado de mal humor por causas diversas y nos enojamos con nuestros hijos, esposa(o) o amigos. Aunque sabemos que enfadarnos no nos lleva a nada bueno, en ocasiones no podemos evitarlo. Pero, ¿qué sucede cuando el que se enfada con nosotros es nuestro pequeño hijo? Hoy hablaremos del mal humor en los niños.

Generalmente cuando un adulto tiene ciertas actitudes hostiles hacia los demás, tendemos a justificar sus acciones diciendo que está molesto y por eso actúa de esa manera, pero cuando un niño demuestra estas mismas actitudes lo tachamos de berrinchudo y le pedimos que deje de tenerlas.

El mal genio en los niños se observa desde que son muy pequeños y es parte de su personalidad. Las actitudes que tendemos a etiquetar como berrinche no son otra cosa que la manifestación de su enojo ante las cosas que no puede cambiar o que no salieron como él esperaba. Algunos niños se enfadan más fácil que otros porque cuentan con un temperamento más fuerte que es necesario educar para que aprendan a controlarlo.

Estos pequeños de temperamento fuerte en ocasiones se enfadan tanto que llegan a perder el control y su comportamiento termina por herir a otros o a ellos mismos dando puñetazos a las cosas, pegando a los demás, azotando puertas, etcétera.

Es obvio que para los padres de estos niños les es más difícil llevar una relación armónica con ellos porque tienden a desesperarse fácilmente al verse rebasados por las conductas de sus hijos; aunado a que los niños con este tipo de temperamento, según algunos expertos, suelen tener una capacidad de argumentación mayor que los niños que tienden a ser más tranquilos, de tal manera que podrían presentarse mayores enfrentamientos con ellos si no se sabe cómo abordarlos.



Lo importante aquí no es pedirle que deje de manifestar su enojo, sino ayudarlo a controlarlo y a expresarse sin agredir a nadie. Sin embargo, para poder enseñarle a los niños a controlar su temperamento, es necesario que los adultos que están a su alrededor prediquen con el ejemplo.

Como adultos debemos entender que al igual que nosotros, los niños pueden estar de mal humor por diversos factores. Lo ideal es no dejar que crezca su enojo: la clave está en la paciencia. Es importante que ayudes a tus hijos a conocerse y a controlar sus emociones a través del diálogo con un tono apropiado, un contacto visual y un ambiente cordial.

En Red Familia te damos algunos tips que pueden ayudarte a lidiar con el mal humor de tus pequeños:

    Brindar un ejemplo positivo ante los conflictos mejorará las actitudes de los niños.
    Ante una actitud descontrolada de tu hijo, ármate de paciencia para contestar de la mejor manera y notificarle que tendrá tu atención cuando se calme.
    En momentos de calma, explícale que obtendrá un mejor resultado si manifiesta sus ideas con respeto.
    Al momento de dar alguna instrucción procura ser claro y concreto con lo que se espera que haga, para evitar confundirlo y que se sienta frustrado.

Mediante el ejemplo y la comunicación, los padres debemos ayudar a nuestros hijos a que aprendan a conocer y a controlar sus emociones para que puedan expresar sus necesidades y deseos de la mejor manera. ¡En la familia está la solución!

Publicado por ALFRE306 el 14 de Diciembre, 2017, 17:30 | Referencias (0)

Este es el buen sexo en el matrimonio

Salir al encuentro del otro. Buscarlo para entregarse a él. Buscar su bien, su felicidad.


Por: Francisco Castañera y Francisco Antillón. | Fuente: www.somosrc.mx 



Cada vez oímos con más frecuencia de casos de matrimonios que se rompen por "incompatibilidad sexual", "frigidez" o "impotencia sexual". En la mayoría de los casos, esto ha sucedido por tener un concepto erróneo o deformado del significado de la unión sexual entre los esposos.

Dios ha querido el encuentro sexual entre varón y mujer, puesto que ha dotado a cada uno de un armonioso conjunto de órganos y funciones tanto corporales como psicológicas y espirituales, encaminados al encuentro pleno y total como expresión de amor. Como ya hemos visto, la sexualidad está ordenada al amor conyugal del hombre y de la mujer.

En el matrimonio, la intimidad corporal de los esposos es un signo de la comunión espiritual.

De esta forma, el Papa Juan Pablo II nos dice:
La sexualidad, mediante la cual el hombre y la mujer se dan el uno al otro con los actos propios y exclusivos de los esposos, no es algo puramente biológico, sino que afecta al núcleo íntimo de la persona humana en cuanto tal. Ella se realiza de modo verdaderamente humano solamente cuando es parte integral del amor con el que el hombre y la mujer se comprometen totalmente entre sí hasta la muerte. (FC, 11).

De esta forma, la persona toda expresa su amor de entrega, el don de sí, a otra persona, que también se entrega, en la fusión de sus cuerpos que se convierten así, sin perder cada uno su individualidad, en una “sola carne”, como reitera Cristo citando al Génesis:



“…Y dijo: El hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá con su mujer, y serán los dos uno solo. De manera que ya no son dos, sino una sola carne”. “Pues bien, lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre” (MT 19, 5-6).

La unión sexual es pues, la expresión más profunda y completa del amor conyugal. En ella tiene su culmen, pues el amor abarca a toda la persona, desde su espíritu (inteligencia y voluntad), su corazón (sentimientos, emociones y pasiones), hasta su cuerpo (genitalidad).

El Concilio Vaticano II nos dice:

Los actos con los que los esposos se unen íntima y castamente entre sí son honestos y dignos, y, realizados de modo verdaderamente humano, significan y fomentan la recíproca donación, con la que se enriquecen mutuamente con alegría y gratitud (GS, 49).

En el encuentro sexual, como en múltiples actividades humanas que la persona desempeña libre y conscientemente, Dios ha imprimido una satisfacción, como estímulo y recompensa de aquellas: el placer.



Así, en la actividad de alimentarse, tenemos el placer del gusto; al descansar el cuerpo, tenemos el placer del sueño; en la unión carnal, el placer sexual.

De ahí, que la responsabilidad del ser humano en el encuentro sexual ha de ser, buscar la entrega total y completa al otro, y no buscar como finalidad el placer. El placer es un medio, más no un fin.

El mundo de hoy, tan lleno de erotismo, promueve fuertemente la búsqueda del placer en el encuentro sexual, olvidando la entrega, el don de sí y la fecundidad.

SEXUALIDAD Y GENITALIDAD

La persona humana es sexuada, es decir, es masculina o femenina.
El hombre y la mujer, aunque tienen la misma dignidad como personas, son diferentes por ser sexuados. A su vez se complementan mutuamente.

El instinto sexual en el ser humano es una tendencia natural de los dos sexos que se atraen mutuamente en búsqueda de la unión, de la complementariedad y de la fecundidad. Ha de ser dominada y encauzada por voluntad de la persona.

El amor conyugal es el contexto adecuado para el uso plenamente humano de la tendencia sexual.

La genitalidad es el aspecto corporal de la sexualidad. Conformada por los órganos reproductores masculinos y femeninos y sus funciones propias.
Un grave error contemporáneo es confundir la sexualidad con la genitalidad.

NATURALEZA DEL AMOR CONYUGAL

Amar es un acto de voluntad. Es buscar el bien de la persona amada, en cuanto tal. Es decir, buscar su bien porque es persona.

El amor es darse, es entrega, es generosidad. Amar es el acto más sublime del ser humano. Es actuar como Dios mismo actúa.

El amor conyugal es recíproco, abarca la totalidad de la persona: alma, sentimientos y cuerpo y es fecundo.

La máxima expresión del amor conyugal se encuentra en la intimidad corporal de los esposos. Con la intimidad corporal, los esposos plasman en su matrimonio la entrega total. El don de sí adquiere su plenitud.

Propiedades:

1. La unidad: es la donación mutua de un hombre con una mujer.

2. La indisolubilidad: Para poder cumplir con sus fines plenamente, el amor conyugal exige la permanencia. Cuando hay verdadera donación, no se puede retractar. Para los cristianos, por el sacramento del matrimonio, su amor conyugal se convierte en signo del amor absolutamente fiel que Dios tiene al hombre y que Jesús vive hacia su Iglesia.

Bienes:

1. La mutua fidelidad: Por tratarse de una donación completa, total, esta fidelidad es de corazón, de mente y de cuerpo.

2. Los hijos: son la “materialización, la concreción” del amor total y fecundo de los esposos.

3. El vínculo: es decir, la estabilidad de la relación, fruto de la unidad e indisolubilidad del amor conyugal.

LA UNION SEXUAL DE LOS ESPOSOS

Es la expresión más profunda y completa de amor conyugal, y por lo tanto, tiene los mismos fines del mismo:

El fin unitivo: expresión de la entrega total del don de sí mismo al otro y de la búsqueda de su bien.

La unión de los esposos debe ser para su propio bien, es decir, de ayuda mutua.

Es el empeño constante por desarrollar una auténtica comunidad de personas, para hacer frente a todas las eventualidades, vencer los innumerables obstáculos que surgen inevitablemente en el transcurso de toda existencia humana, por más afortunada que sea, y para construir la felicidad.

El placer de la unión sexual es un medio bueno y lícito para favorecer la unión de los esposos, pero no es el fin de la unión sexual.

El fin pro creativo: Expresión total, plena y generosa del amor fecundo.

Esto significa que dentro de la realización natural y normal de la unión amorosa (que la eyaculación se lleve a cabo dentro de la vagina), todos los actos de amor, todas las caricias, cualesquiera que sean, cuando se aceptan de común acuerdo, son perfectamente legítimos.
En la procreación, el amor conyugal está al servicio de la vida. Cooperar con el amor de Dios Creador.

El ejercicio de la sexualidad sólo es lícito dentro del matrimonio legítimo, respetando el plan que la Sabiduría divina manifiesta al hombre en los dos aspectos que encierra el acto conyugal (el aspecto unitivo y el procreativo) y en los ritmos biológicos de la sexualidad. (Sexualidad, reproducción y catolicismo)

a) Apertura a la vida

Reconocer que uno de los fines del unión conyugal es la procreación. Los hijos no sólo forman parte de la familia, sino que son la “materialización o concreción” del amor profundo que se tienen los esposos.

Dios te hace partícipe de su poder creador. Colaboras a crear hombres/seres para la eternidad. El acto conyugal, hace a los esposos co-creadores con Dios, mostrando en cada criatura la nueva acción de Dios; es una historificación de Dios, un permitirle hacerse nuevamente presente en el mundo como creador.

b) Procreación responsable

Uso de la inteligencia y libertad para usar responsablemente la capacidad procreadora. (Responsabilidad Þ responder ante Dios del don que me ha dado).

Pueden existir razones válidas para posponer temporalmente un nuevo nacimiento, pero hay que juzgar con rectitud, evitando sobre todo el egoísmo.

c) Los criterios

Análisis de los deberes con Dios, y con la familia.
Procrear es comunicar la vida en plenitud: lo material, lo humano y lo espiritual.
Análisis de las condiciones físicas, económicas, psicológicas y sociales.

Uso de los medios morales para ejercer la procreación responsable. Son los medios que respetan los fines del acto conyugal.

d) Aceptación del designio de Dios sobre mi matrimonio en cuanto a la fecundidad:

* El dueño de la vida es Dios, no el hombre.

* Los hijos son un don, no un derecho.

* Usar los medios morales para procurar la fecundidad. Son los medios que respetan la dignidad de las personas involucradas: los esposos y el hijo y los fines del acto conyugal.

* Aceptar la esterilidad si estos medios no la resuelven.

* Otras formas de fecundidad: la adopción, el dedicarse al apostolado, a la ayuda del prójimo, etc.

LAS REGLAS DE LA RELACIÓN SEXUAL

1. La entrega u obligación básica

El deseo de los esposos no puede ser sólo pensar en sí mismo, buscar el propio placer, desear al otro sólo para el goce personal.

Si el encuentro es realmente por amor, con madurez, con entrega total, será para buscar el bien del otro. Ambos, marido y mujer, se ofrecerán, se entregarán generosamente para la felicidad del otro.

Podemos ver con claridad las dos posturas. La primera intenta aprisionar al cónyuge, convertirlo en cosa propia, servirse de él.

Es la negación del amor y la culminación de la egolatría. La segunda, por el contrario, se centra en el otro, quiere darse al amado, ofrecerse a él, ir a su encuentro con el propósito de que en la unión, pueda encontrar la alegría y, en la paz de su carne, logre la paz en su corazón.

Salir al encuentro del otro. Buscarlo para entregarse a él. Buscar su bien, su felicidad.

2. El dominio de sí

Recordemos que la tendencia sexual del hombre ha de ser gobernada por su inteligencia y por su voluntad. Debe estar sometida al servicio del hombre y no éste al servicio de la primera. El hombre dueño de sí mismo, amo y señor de todo su ser. Por tanto, la sexualidad y el placer inherente a la misma no han de ofuscar a la inteligencia y no han de descarriarse lejos de la voluntad.

Recordemos que amar es, ante todo, un acto de la voluntad. El encuentro sexual es una entrega generosa al otro. La pareja no se perderá en el egoísmo, únicamente cuando ambos sean dueños de sí mismos.

La disciplina interior de cada uno se impone aquí, so pena del fracaso más lamentable.

De esta forma, la regla se podrá establecer así:

Para tratar al cónyuge con justicia y con amor, se debe adquirir un sólido dominio de sí mismo, puesto que sólo este dominio hace posible la unión generosa y de entrega mutua.

3. El contenido interior

El dominio de sí es además, el único medio que posibilita que la unión sea una comunicación de amor, más bien que una explosión de placer. Lo que es más importante en el encuentro sexual no es el placer que pasa, sino el amor que lo prepara y permanece.

Los gestos exteriores son solamente la expresión corporal de una realidad interior: el amor, la entrega total, la unión. Si no hay amor detrás de cada uno de los gestos, éstos carecerán de sentido. Una mirada, una sonrisa, una caricia, si no son inspirados por el amor, no son nada. La verdad del amor es la que reviste a cada uno de ellos.

4. La ternura

He aquí una de las reglas más preciosas para la vida matrimonial: la ternura.

La podremos definir como: La delicadeza del corazón que se traduce en la delicadeza del gesto.

Para quienes se aman verdaderamente, además de la tendencia sexual existe la ternura.

Nace con espontaneidad del ser entero de los amantes; es el amor que se convierte en caricia, mirada, beso, en la más plena y total gratuidad, sin pedir nada a cambio. El gesto interno, en suma, es aquel que nada pide, nada solicita y que, por ello, lo significa todo. El amor es el reino de lo gratuito. Te doy porque te amo, no porque espero nada a cambio. por ello, donde florezca el amor, como la flor en el tallo, florecerá también la ternura. ¡Cuán importante es cultivarla! Es el perfume que otorga su aroma a la trivialidad de lo cotidiano. Son esos mil pequeños detalles de los que se alimenta el amor.

5. Los gestos del amor

La gratuidad y la ternura han de transportarse a la propia unión sexual. Ahí se revelarán de la mayor importancia, pues prepararán y seguirán a la unión, en el transcurso de los actos preparativos y posteriores a dicha unión.

La gratuidad que debe impregnar los gestos de ternura ha de extenderse a estas dos fases, una preliminar y la otra consecutiva, en el momento de la comunión sexual.

Recordemos lo que la Constitución Gaudium et Spes nos sigue diciendo:

Este amor (el amor conyugal) tiene su manera propia de expresarse y de realizarse. En consecuencia los actos con los que los esposos se unen íntima y castamente entre sí, son honestos y dignos, y, ejecutados de manera verdaderamente humana, significan y favorecen el don recíproco con que se enriquecen mutuamente en un clima de gozosa gratitud. Este amor, ratificado por el mutuo compromiso y sobre todo por el sacramento de Cristo, resulta indisolublemente fiel, en cuerpo y espíritu, en la prosperidad y en la adversidad, y, por tanto queda excluido de él todo adulterio y divorcio (GS, 49).

De aquí, que los límites de los gestos de amor conyugal sean los siguientes:

1. La dignidad mutua del matrimonio y su espontaneidad amorosa.

2. Dentro de la realización natural y normal de la unión amorosa (que la eyaculación se lleve a cabo dentro de la vagina), todos los actos de amor, todas las caricias, cualesquiera que sean, cuando se aceptan de común acuerdo, son perfectamente legítimos.

LA CASTIDAD

La castidad es la virtud que defiende al amor de los peligros del egoísmo y de la agresividad, y lo promueve hacia su realización plena.

La castidad integra la sexualidad de la persona en la unidad interior del hombre en su ser corporal y espiritual.

Ser casto o casta, es lograr que toda nuestra persona: inteligencia, voluntad, afectos y cuerpo estén regidos por nosotros mismos.

La persona casta siente los impulsos de su tendencia sexual y los controla (no los reprime), promueve el amor a su cónyuge manifestándoselo de muy variadas maneras y es dueña de todo su ser.

Para ser castos se requiere: conocerse a si mismo, aceptarse, superarse, practicar las virtudes morales y pedir a Dios la ayuda sobrenatural para lograr la plena integración de todas nuestras facultades, a través de la participación en los sacramentos y la oración.

No hay duda de que entre estas condiciones se deben incluir la constancia y la paciencia, la humildad y la fortaleza de ánimo, la confianza filial en Dios y en su gracia, el recurso frecuente a la oración y a los sacramentos de la Eucaristía y de la reconciliación. Confortados así, los esposos cristianos podrán mantener viva la conciencia de la influencia singular que la gracia del sacramento del matrimonio ejerce sobre todas las realidades de la vida conyugal, y por consiguiente también sobre su sexualidad: El don del Espíritu, acogido y correspondido por los esposos, les ayuda a vivir la sexualidad humana según el plan de Dios como signo del amor unitivo y fecundo de Cristo por su Iglesia..

Publicado por ALFRE306 el 6 de Diciembre, 2017, 15:07 | Referencias (0)

¿Estás pensando en comprar un smartphone a tu hijo?

Responde antes a estas 5 preguntas


Fuente: Religión en Libertad 




El uso de las  nuevas tecnologías y gadgets han tenido un crecimiento exponencial, por lo tanto, no es extraño que cada integrante de la familia cuente con un Smartphone. Sin embargo una de las preguntas que se hacen los padres de familia es ¿cómo saber si su hijo ya está preparado para tener uno? A esa pregunta quiere responder Verónica González, especialista de Red Familia, en Aleteia.

La mayoría de los niños y adolescentes quieren tener un smartphone porque en él pueden tener acceso a internet, redes sociales, música y juegos, en pocas palabras, ellos lo ven como un centro de entretenimiento. Lo importante es concientizarlos en la responsabilidad que implica tener un teléfono móvil.
 
Los expertos mencionan que la edad recomendada para contar con un Smartphone es entre los 14 y 15 años y para los menores a esta edad, la compra debería estar justificada por situaciones o circunstancias personales o familiares que hagan aconsejable la misma, como el desplazamiento del menor por razón de escuela u otras causas, como enfermedades de ellos mismos o de miembros de la familia.
 
De igual manera recomiendan que la mejor opción es que el adolescente no cuente con un plan de renta, ya que la opción de prepago permitiría un mayor ejercicio de autocontrol por parte del menor, que ayudará a limitar el consumo de datos, al responsabilizarse del crédito que tendrá disponible.
 
La institución A favor de lo mejor menciona que antes de comprarle a tu hijo un smartphone lo invites a reflexionar con 5 sencillas preguntas para saber si ya tiene la madurez necesaria para utilizar de la mejor manera esta tecnología.
 
Pregunta 1 – ¿Por qué quieres un celular?
Es muy importante escuchar los argumentos que nuestro hijo tiene para justificar el deseo de contar con un teléfono, de esta manera también podemos darnos una idea de cuál será el uso que él le dará en ese momento. Es labor de los padres explicar la utilidad que tiene independientemente de todas las aplicaciones de entretenimiento
 
Pregunta 2 – ¿Sabes las reglas de tu familia y escuela sobre el uso del celular?
Ellos deben comprender las reglas de uso del teléfono para saber cuáles son los momentos adecuados para usarlo. Aquí es muy importante que las reglas que se impongan en casa también deben seguirlas los padres.
 
Pregunta 3 – ¿Sabes que por qué nos preocupa a los maestros y a los padres el que tengas un celular?
Es necesario hacerlos reflexionar acerca de los peligros que existen en internet, dejar claro que el teléfono no debe ser utilizado para mandar mensajes inapropiados, grabaciones o fotografías que no les gustaría recibir a ellos.
 
Pregunta 4 – ¿En qué lugares no está bien usar el teléfono?
Los chicos deben tener presente que existen momentos muy particulares, como la hora de la comida, o en alguna platica familiar en la que es necesario dejar el celular fuera y salvo circunstancias de fuerza mayor, los teléfonos móviles no deben llevarse a los centros escolares y, en cualquier caso, nunca se usarán durante las clases.
 
Pregunta 5 – ¿Qué hará en caso de que se pierda o dañe el teléfono?
Al contar con un smartphone es importante que se responsabilicen del cuidado del mismo y en caso de pérdida o daño tendrán que existir reglas claras para saber qué soluciones se implementarán, este consenso es necesario que lo realicen en conjunto padres e hijos.
 
Sin duda lo más importante es educar a nuestros hijos en el consumo y uso responsable de las nuevas tecnologías, porque para saber el momento oportuno de entregar un celular a nuestros hijos en la familia está la solución.

 

Publicado por ALFRE306 el 5 de Diciembre, 2017, 18:49 | Referencias (0)

Importancia de la relación papá-bebé

Si eres papá de un bebé: gózalo y vive muy de cerca estos años.


Por: Lucía Legorreta de Cervantes | Fuente: yoinfluyo.com 



No hay duda que cuando el papá se relaciona con los niños de manera cálida, los pequeños crecen más seguros, no solo con respecto a la vida, sino consigo mismos.

Relación Papá y bebé

Mamá y Papá son diferentes.

De la misma manera que un recién nacido empieza a formar un lazo afectivo con su mamá unas horas después del nacimiento, también va desarrollando un lazo, aunque diferente con su papá. Desde el primer momento el bebé experimenta a su papá como alguien diferente de mamá en apariencia, tamaño, olor, textura, sonido y presencia.

Papás y mamás interactúan con sus bebés de manera muy diferente. Cuando el estilo de papá es divertido y cariñoso, complementa al estilo de mamá que tiende a ser más verbal y tranquilizador. Las mamás dedican más tiempo a cargar a sus bebes, a tocarlos y a platicar de manera suave y con bajo perfil.

Las diferentes cualidades de ambos, proveen un balance muy sano a los niños, una diversidad de estimulación y de aportación a su vida afectiva.

Sentido de independencia.

Los papás ayudan a los niños a forjar una identidad fuera de la relación íntima mamá bebé, de la fusión. A lo largo de las primeras semanas y meses, papá se convierte el segundo más significativo de la vida del bebé.

Poco a poco va aprendiendo con papá acerca de las primeras transiciones, separaciones, idas y venidas. Esto lo ayuda a desarrollar una imagen mental de alguien que se va y viene y sin embargo se puede confiar en él a pesar de no estar presente todo el tiempo.

Cuando llegan los dos años, los pequeños con frecuencia buscan en papá una fuente de diversión y aventura. A través del juego rudo con papá, el niño aprende a tomar riesgos y a resolver problemas físicos, lo cual ayuda a su sensación de maestría sobre el mundo. Esto lo va preparando para enfrentar retos posteriores.



Socialmente hablando, los hijos de papás atentos y cariñosos, tienden a generar que el niño tenga amistades más sólidas. Aparentemente, el juego físico, rudo, contribuye no solo a su independencia sino a su vida social.

Generalmente son más populares en la escuela y tienden a tener más amigos. El juego rudo también les enseña los límites del mismo. Desarrollan así auto control y códigos no verbales que les servirán en el patio de recreos.

Confianza y flexibilidad.

Los niños que pasan mucho tiempo con sus papas tienden a adaptarse mejor a nuevas situaciones. Aprenden a adaptarse al estilo de papá y mamá, sintiéndose seguros en ambos casos.

Desarrollo intelectual.

Los papás que participan en la crianza, estimulan el deseo de aprender y de tener logros. Estudios han demostrado que el desempeño escolar es muy superior cuando los niños vivían con papás cálidos y cercanos, a diferencia de aquellos que vivían con papás autoritarios y fríos.

También se ha demostrado que a las niñas les va mejor en matemáticas cuando papá estaba dispuesto.   

La conducta compasiva también puede derivarse de papás empáticos y cálidos. En un estudio de Harvard se encontró que la compasión estaba más relacionada con papá que con mamá.

Impacto especial en las niñas.

Muchos estudios han demostrado que las hijas que reciben estímulo de sus padres para hacer deportes tienden a tener mejor desempeño. Papá tiene un rol especial con su hija, afirma su orientación sexual. Los papás indiferentes, que no se involucran o son hostiles, no ofrecen un buen modelo. Posteriormente les costará trabajo relacionarse con hombres en la vida.

Para que lo anterior se dé, es muy importante que la mamá le proporcione espacio al papá para involucrarse.

Algunas veces las mamás, temerosas de ceder el control, de manera inconsciente, limitan el acceso de papá a los niños. Esto puede causar resentimiento y eventualmente dejaran de intentar.

Es recomendable dar el espacio, compartir los retos de la crianza, decisiones acerca de cuidados y escuela. Evitar los reclamos y compartir los errores, así como proveer refuerzos positivos a todo lo que hacen bien.

¿Qué pasa cuando no hay papá?

Sabemos que en muchas familias el papá está ausente. En muchos casos, los problemas afloran en la adolescencia.    

Es recomendable contar con la comunidad, vincular a los niños a figuras masculinas cálidas como el abuelo, tíos, maestros.

Si eres papá de un bebé: gózalo y vive muy de cerca estos años. El tiempo pasa volando y cuando menos lo esperes, tu bebé será ya un joven independiente.


Publicado por ALFRE306 el 3 de Diciembre, 2017, 11:36 | Referencias (0)

10 frases que oyen los padres que saben decir no

A todos mis amigos sus padres se lo permiten...


Por: Redacción | Fuente: Religión en Libertad



Laura Peraita, en el diario ABC, consulta a Victor Arufe, profesor de la facultad de Educación de la Universidad de La Coruña, sobre las quejas de los niños que dicen a sus padres que "a mis amigos sí les dejan hacer tal cosa".

«Los niños, por edad, tienen derecho a exigir todo aquello que se les antoje porque no son conscientes de los efectos que tienen a largo plazo en su desarrollo. Pero los padres también están en su derecho a decir que no, precisamente para educarles en valores como la responsabilidad, la espera, la frustración, el aburrimiento... El problema es que por comodidad, la mayoría de las veces, los padres ceden. Están demasiado ocupados con el trabajo y hay menos paciencia a la hora de aguantar berrinches», explica Victor Arufe.

Este profesor puede señalar una serie de frases que dicen algunos niños a los que se les ponen límites que comparan con los de sus amigos, que casi carecen de esas reglas. Arufe cree que son padres «"en peligro de extinción" y no influenciados por modas pasajeras del ámbito de la educación. Pero... a quienes admiro y arropo», asegura.

1. Todos mis amigos tienen más y mejores consolas que yo
El profesor explica que si unos padres escuchan esto a menudo es porque se preocupan de que su hijo no está en este mundo solo para jugar a decenas de videojuegos y tener diferentes consolas. Una o dos pueden ser más que suficiente.

«Una para casa y una portátil, para llevarla de viaje; con esto ya están cubiertas las necesidades básicas (si se le puede llamar así) del tiempo de ocio destinado a los videojuegos. Si le acostumbran a tener todas las que salen nuevas, los padres serán grandes cliente de estas marcas de videojuegos, pero no serán buenos educadores».



2. Los padres de mis amigos les dejan ver «realities» y otros programas de televisión en horario nocturno
«Soy consciente de que esos padres os perjudican a muchos de vosotros. Respirad y contad hasta 10 cada vez que escuchéis decir esto a vuestro hijo. Después, preguntadle qué le puede aportar para su crecimiento personal ver esos programas».

3. Quiero un perro como el del vecino y nunca me lo quieres comprar
Cuando llegue este momento, Arufe aconseja preguntar al niño si él se hará responsable de bajarlo todos los días, lavarlo, limpiar lo que ensucia en casa, ponerle la comida y bebida a diario, llevarlo al veterinario, etc. «Si aún así dice que sí, entonces un día lo lleváis a la protectora más cercana y allí preguntáis por el perro que mejor se adapte a vuestro hogar».

4. No entiendo por qué tengo que hacer tanto deporte
Esta frase es un buen síntoma porque «hay muchos niños comodones que no les gusta esforzarse. El deporte es un gran medio para trabajar los valores de esfuerzo, resiliencia, sacrificio, constancia... Valores que serán necesarios en el mundo adulto. Dejarse llevar por lo que quiere un niño sedentario es crear las bases de una persona condenada al sedentarismo. Desde pequeño —explica— debemos establecer un hábito hacia el deporte, y ser conscientes que al principio puede no gustar a los niños. Eso sí, no te pases inscribiéndole a muchos deportes», advierte.

5. Nunca me compras ropa de marca
«Y qué felices los hacemos cuando de repente un día le compras una sudadera Nike!», apunta Victor Arufe. Lo importante es tener ropa, la marca es lo de menos.

«Debemos decirles que no siempre las marcas ofrecen calidad y que, incluso, si la compra puede que otros veinte niños lleven la misma prenda. Enséñale a valorar si le sienta bien, si le gusta el tacto de esa prenda, los colores, si ahorra dinero con la paga al no comprar una prenda de marca que es más cara, etc».

6. Mis amigos van a un restaurante de comida rápida una o varias veces a la semana y nosotros casi nunca

«Qué malos son los padres que no van casi nunca a los restaurantes de comida rápida y se preocupan por darle la mejor alimentación a sus hijos a base de caldos y comidas bien preparadas con ingredientes lo más naturales posible», ironiza este profesor.

«Estoy seguro de que cuando vaya a una hamburguesería u otro restaurante de comida rápida lo va a disfrutar mucho más que el niño que va tres veces por semana. Estas son las cosas que os agradecerán cuando sean adultos».

7. Todos mis amigos tienen móvil menos yo
También puede decirte que todos los amigos tienen mejores móviles que él. «Si tiene móvil, tendrás que enseñarle a usarlo, gestionarlo, hacerle ver el gasto que conlleva para ti, decirle que lo cuide, que lo use a unas determinadas horas del día, que no envíe ni comparta cosas que puedan estar relacionadas con valores negativos, bullying, etc. En definitiva, que tendrás que emplearte a fondo para que no sea un niño o adolescente cuyos papás le han cedido al móvil la función de su tutoría y acompañamiento en la vida. Si no tiene móvil, invítale que te diga cinco razones importantes para que se lo compres. Me temo que no llegará a las cinco», confiesa.

8. Todos mis amigos tienen Instagram
En este asunto, Arufe es tajante. «Es increíble cómo muchos padres consienten que sus hijos menores de edad estén enganchados a diferentes redes sociales solo con el objetivo de compartir fotos de su cuerpo o estética corporal, llenas de filtros y desvirtuando la realidad. ¡El mundo no necesita cuerpos bonitos, necesita mentes sabias!».

9. Todos mis amigos se acuestan a la hora que quieren
Los niños deben tener horarios y el sueño está dentro de ese horario. El profesor recomienda establecer dos tipos de hora para acostarlos: la diaria adaptada al horario de la escuela y la de fin de semana. Lo importante es que descansen las horas que recomiendan los expertos en pediatría y sueño. Hay niños que van con mucho sueño al colegio y no son capaces de prestar atención o seguir la explicación del profesor, lo que puede conducir a un fracaso escolar.

10. A todos mis amigos les dan una paga mayor que la mía
Dice un viejo proverbio chino: «regala un pescado a un hombre y le darás alimento para un día, enséñale a pescar y lo alimentarás para el resto de su vida». «Acostumbrar a los hijos a recibir pagas grandes sin apenas hacer esfuerzo para conseguirlas es crear una obligación que no tienes por qué tener. Conforme avance en edad —explica Arufe— te irá pidiendo más y más cuantía, y llegará un momento, a los 16 años, que te pedirá semanalmente 50 euros a los que no podrás acceder. Ahí empezará un conflicto familiar difícil de resolver».

Publicado por ALFRE306 el 18 de Noviembre, 2017, 8:50 | Referencias (0)

El Síndrome de Peter Pan

Estamos educando a nuestros hijos para la vida adulta?


Por: Lucía Legorreta de Cervantes | Fuente: yoinfluyo.com



El llamado Síndrome de Peter Pan está muy extendido en la actual sociedad y paradójicamente se refiere a los hijos mayores, con trabajo bien retribuido y que no se marchan de su casa.

Adultos no independientes

En el ámbito familia, suelen sentirse con el derecho para exigir a los demás cualquier sacrificio, se preocupan excesivamente de su aspecto físico y bienestar personal y se las ingenian para que toda su familia esté pendiente y gire en torno a él.  Sólo con mucha dificultad disculpan cualquier omisión, retraso o error en los pequeños encargos que realizaron a sus familiares y se manifiestan incapaces de tolerar la más pequeña crítica negativa, aunque esté objetivamente fundada.

En el ámbito profesional suelen manifestarse excesivamente hipersensibles ante el hecho de ser evaluados por sus superiores, no toleran la frustración que acompaña a las críticas, a pesar de que éstas estén bien fundadas, reaccionan de forma explosiva o inhibiéndose, ante cualquier pequeña corrección que se le hace, les encanta hablar de sí mismos, de sus logros, éxitos y triunfos hasta la auto-exaltación, les incomoda tener que escuchar lo que otros refieren de ellos mismos y manifiestan una intensa intolerancia e incomprensión ante los defectos ajenos.

En el ámbito social, algunas de las notas que concurren a su caracterización son las siguientes:  no disponen de verdaderos amigos, aunque si de muchos conocidos, el compromiso propio de la amistad les pone nerviosos, sus relaciones sociales son muy inestables y poco duraderas y nadie les parece suficientemente bueno o digno de su amistad,  cambian de parecer súbitamente, de acuerdo a que satisfagan o no sus intensas exigencias en lo relativo a su personalidad, posición social y necesidades y casi siempre exigen un trato y consideración especiales.

¿Habías escuchado esto antes?  ¿conoces a un adulto joven, que presenta estas características?

Pues es algo serio y que está presente en nuestra sociedad. El Síndrome de Peter Pan, ha sido y es estudiado por psiquiatras y especialistas en la psicología, que han visto que en la mayoría de ellos presentan tres rasgos en su biografía infantil:

1. Déficit afectivo: se produce cuando el niño recibe menos afecto y dedicación familiar del que necesita para sentirse querido. También puede producirse como consecuencia de agravios comparativos con sus hermanos, u otros niños que formen parte de su círculo íntimo, en relación a los cuales pueda sentirse inferior o tratado de forma discriminatoria.

2. Déficit escolar: se refiere a la percepción que tiene el niño de que su rendimiento y aprovechamiento escolar no le está permitiendo ganar seguridad ni sentirse competente. Se desarrolla un sentimiento de desconfianza con respecto a sus valores y capacidades.  Ambos déficits tienden a retroalimentarse puesto que los problemas afectivos suelen influir negativamente en el rendimiento escolar y viceversa.

3. Educación permisiva: exceso de protección y falta de límites en que fue educado por sus padres, falta de relación entre esfuerzo y recompensa que lleva a la conclusión que el mejor modo de realizar sus deseos es seguir comportándose como un niño.

Y nos encontramos con hombres que tienen un claro perfil de Peter Pan, el cual:

- Mantiene un alto grado de necesidad afectiva.

- Posee un exceso de egocentrismo y narcisismo

- Tiene escasa resistencia a la frustración.

- Desarrolla poco la capacidad de autocrítica.

- Presenta dificultades para aceptar relaciones simétricas con el otro sexo.

Cada uno de estos rasgos genera unas necesidades básicas correlacionadas, mismas que dan lugar a la problemática que caracteriza su comportamiento:

- Como necesita sentirse muy querido, busca afanosamente el amor sin pararse a pensar si se enamora de la persona adecuada o si la relación es viable.

- Como es egocéntrico y narcisista, necesita sentirse protagonista aunque ello pueda implicar herir o desatender a sus seres queridos.

- Como tiene poca resistencia a la frustración, precisa evadirse de la realidad, lo cual puede conducirle a refugiarse en paraísos artificiales.

- Como se critica poco, tiende a criticar a los demás y desplaza en ellos sus propias culpas y responsabilidades.

- Como no acepta relaciones simétricas, tiende a adoptar actitudes narcisistas y a establecer con sus parejas relaciones de ventaja y poco compromiso.

En definitiva, el hombre Peter Pan es una completa mezcla de necesidades contrapuestas.   Por un lado, necesita sentirse querido y admirado, por otro, tiene dificultades para mantener relaciones estables porque eso significaría actuar con un nivel de responsabilidad y capacidad de autocrítica que no ha desarrollado. Son hombres que prefieren mantenerse en la infancia.

Si estás en esta situación o conoces a un hombre que la viva, acude de inmediato con un profesional que te ayude a aceptar que los adultos también pueden disfrutar placeres y vivir aventuras.

Publicado por ALFRE306 el 15 de Noviembre, 2017, 14:57 | Referencias (0)

El Alma de la Familia

El alma de la familia no es un concepto abstracto. Tiene un cuerpo muy concreto


Por: Guillermo Urbizu | Fuente: Catholic.net



Contra todo pronóstico el alma de la familia no es el dinero. Ni siquiera esa casa tan pulcra que hemos logrado levantar a base de hipotecas y variada ornamentación. Ni el fútbol rampante o los incombustibles seriales de televisión. Tampoco lo es ese sofá de piel que tanto nos hace sufrir cuando los niños se encaraman -¡con los zapatos puestos y gritos comanches!- sobre su preciado tacto. Ni los libros de papá, que se multiplican exponencialmente por cada metro cúbico de espacio disponible, precipitándose por las estanterías.

¿Será el alma de la familia las relaciones sociales y de buena vecindad? ¿Los amigos más leales y abnegados? ¿El trabajo esforzado o el deslumbrante coche de última generación que circula por nuestros sueños? ¿O será quizá los alborotos de los hijos, con el zigzag de sus notas, sus juguetes virtuales, sus cumpleaños y sus colegios? No, no me cuadra. ¿No tendrá dicha alma familiar algo más que ver con la paciencia del padre, que aguanta con aplomo la embestida de todos los demás miembros del clan? No, tampoco me lo parece.

El alma de la familia está en otra cosa muy distinta. Algo sin lo cual todo lo anterior queda en nada. Alguien que ejerce como elemento aglutinador del hogar por excelencia. Sin dicho elemento el padre, los hijos, la casa, el coche y hasta los mismísimos sueños quedarían huérfanos sin remedio, vacíos. Es alguien que da consistencia a la luz que entra por las ventanas de su esperanza, que hace del amor una arquitectura única donde se cobijan las preocupaciones de los demás. Alguien que es capaz de pensar en casi todo al mismo tiempo, sin perder ni una pizca de intensidad y cariño. Alguien cuya fidelidad es directamente proporcional al olvido de sí mismo. Alguien que administra sin ostentación su fortaleza y sacrificio.

Por supuesto que me estoy refiriendo a la figura de la madre. ¿A quién si no? Es ella el alma de cada familia, la que nos provee del entusiasmo y brío necesarios como para encarar la vida con alguna garantía de felicidad. Los niños -que ven donde los adultos no vemos- saben que su madre es mucho más que una mujer que va de lado a lado, trajinando sin parar entre ropa y comida. Quiero decir que se dan perfecta cuenta de que es una mujer transfigurada por la bienaventuranza de la entrega. Todos sabemos que el beso de una madre es el consuelo perfecto para cualquier tipo de tristeza, y que una sola caricia suya engendra una seguridad que nos hace inexpugnables al desaliento.

El alma de la familia no es un concepto abstracto. Tiene un cuerpo muy concreto. Un cuerpo precioso de mujer, femenino, que anda necesitado de piropos y cortejo, de ayuda que alivie la tensión de su labor abnegada. Porque una familia que no cuida como debe de su alma -esposa y madre- está condenada a las malas caras y a la neurosis, a una tibieza generalizada que desemboca en el hastío, en el desamor o en la ruptura. Decididamente, una familia sin alma deja de ser familia. Y una sociedad sin familias -sin madres y esposas con un mínimo juicio- está abocada al delirio de una constante zozobra.

Publicado por ALFRE306 el 11 de Noviembre, 2017, 9:03 | Referencias (0)

Abuelos: somos más familia

Un precioso video que nos demuestra que con los abuelos somos más familia


Por: Silvana Ramos | Fuente: catholic-link



Hirukide, Familias Numerosas de Euskadi nos sorprende una vez más con un video que nos recuerda de qué se trata la familia. En esta oportunidad nos habla de los abuelos, pieza clave en la dinámica familiar.

Los abuelos, siempre han sido una figura importante en todas las culturas. Su imagen nos habla de historia, de sabiduría, de tradición y de valores. Ellos nos recuerdan quienes somos y de dónde venimos. Es innegable que quien haya tenido a sus abuelos presentes a lo largo de su vida posee un concepto de identidad familiar fuerte para bien o para mal.

Hoy en día, con la incorporación de la mujer al trabajo, el rol de los abuelos ha cobrado mayor protagonismo. Su papel no solo se limita a ser figura entrañable para los nietos sino que se convierte en un educador primordial. Por eso el diálogo entre padres y abuelos es importantísimo, ya que si los hijos quedan a cargo del cuidado de los abuelos durante gran parte del día, es bueno tratar de guardar el mismo discurso y procurar que no haya incongruencias entre el estilo de crianza de uno y de otro. Los abuelos serán los grandes aliados de sus propios hijos en la educación de sus nietos, sin olvidar que los primeros responsables de ésta son los padres.

Si bien hoy los abuelos pueden ser los cuidadores de los nietos, no hay que olvidar ni su edad ni su jerarquía. Es frecuente que un abuelo se sienta incómodo con sigo mismo y con la realidad que vive. Su cuerpo cambia y sus capacidades también. Debe ser muy difícil pasar de ser la cabeza de una familia a ser el que necesite cuidados especiales. No solo es un cambio en el cuerpo, que ya bastante dramático es, sino también un cambio en sus costumbres, en su tiempo, en velocidad e incluso en aprendizaje. Entender y cuidar a los abuelos es retribuir un poco de todo lo que ellos nos dieron y nos siguen dando.

Los años al lado de mi abuela, son el tesoro más grande que guardo sobre mi infancia, fue una etapa que marcó mi vida para siempre. Me cuidaba mientras mi mamá iba a la universidad, las tardes a su lado eran verdaderas aventuras. Recuerdo que fue ella quién me enseñó desde a poner la mesa y utilizar los cubiertos, hasta rezarle al Niño Jesusito en las noches antes de acostarme. No pocas veces la oí quejarse, sentirse “un estorbo” en lugar de una ayuda por todas las cosas que ya no podía hacer. En esos momentos mi mamá, con la paciencia de santo y un amor que la desbordaba se acercaba a mi abuela y le recordaba, así como en el video, todo lo que sin ella no podríamos ser.

Cuando mi abuela se deterioró gravemente, los cuidados que sus hijos y nietos tuvimos con ella fue la enseñanza de amor más grande que toda la familia haya tenido. Creo que a cada uno nos quedó claro que el sacrificio, la incomodidad y el dolor mismo son parte inevitable del amor, es más son la parte que hace que el verdadero amor salga a la luz. Al ser una familia numerosa, todos tuvimos la oportunidad de cuidarla aunque sea un minuto. De decirle que la amábamos aunque ella ni siquiera pudiera reconocer a quién tenía al frente. Fue ella la que nos mantuvo unidos, y aún su recuerdo lo hace.

Con la rapidez del mundo actual y en una cultura que nos empuja a “pasarlo siempre bien”, con la disminución de los hijos por familia, el cuidado de los abuelos tristemente pasa a ser muchas veces un estorbo y otras tantas casi imposible de realizar. Su cuidado se delega a otros y lamentablemente muchos quedan abandonados en una soledad casi incompresible. Algún día, si la vida nos sonríe y tenemos la suerte de ver a nuestros hijos y a nuestros nietos crecer, también seremos ancianos y necesitaremos de cuidados, que bien podría hacer un tercero, pero que nunca lo hará mejor que la compañía de los nuestros, a quienes desde nuestra propia fragilidad seguiremos enseñando sobre el amor y el sentido de la vida familiar.

 VIDEO:  https://youtu.be/mByet9GcPIQ


«La calidad de una sociedad, quisiera decir de una civilización, se juzga también por cómo se trata a los ancianos y por el lugar que se les reserva en la vida en común» (S.S Benedicto XVI).










Publicado por ALFRE306 el 9 de Noviembre, 2017, 11:19 | Referencias (0)

Qué hacer si nuestros hijos se ponen rebeldes

5 tips para sacar adelante a nuestros hijos rebeldes


Por: Silvia del Valle | Fuente: www.tipsmama5hijos.com



La rebeldía es una actitud que no es exclusiva de una edad en especial, por el contrario es una actitud que denota que nuestros hijos necesitan más atención de parte de nosotros sus papás.

Es bueno comentar que la mayoría de las veces lo que consiguen es lo contrario a lo que ellos buscan ya que con sus actitudes rebeldes a nosotros nos desesperan y lo único que hacemos es regañarlos y alejarlos.

Por eso aquí les dejo 5 tips para sacar adelante a nuestros hijos rebeldes.

PRIMERO. Ármate de valor.

Primero que nada, es muy necesario que tratemos de comprender que es lo que está pasando con nuestros hijos.

Es muy importante que nuestros hijos nos vean tranquilos, serenos y bajo control si no es así, es seguro que se pondrán más rebeldes porque verán que lo que hacen les está funcionando.

SEGUNDO. Platica con ellos.

Es muy necesario que exista un canal de comunicación con ellos para poder escucharlos.

Si nos acostumbramos a platicar con ellos, cuando caigan en actitudes de rebeldía no será difícil que nos podamos acercar a ellos para tratar de solucionar esos problemas de actitud.

TERCERO. Que realicen alguna actividad que les interese.

Ya que la rebeldía es un signo de una necesidad no satisfecha, es importante que busquemos que nuestros hijos tengan actividades que les gusten, así reducimos las posibilidades de que se pongan rebeldes.

Y con esto no quiero decir que le demos todo lo que piden; sino que armemos, junto con ellos, una estrategia para que tengan una ilusión, algo que los llene y los motive para seguir adelante por la vida y cosechando triunfos. Esto puede, en gran medida, prevenir la rebeldía.

CUARTO. Fíjate que ven en la TV y que videojuegos tiene.

¡Claro! A veces la rebeldía de nuestros hijos responde simplemente a la imitación.

Si los programas que ven en la televisión presentan patrones de conducta rebeldes, seguro que nuestros hijos se volverán rebeldes. Si los patrones que tienen son violentos, seguro que se volverán violentos y agresivos.

Es necesario cuidar lo que ven, lo que oyen y lo que juegan. Ahora los video juegos la mayoría son violentos y con patrones de narcotráfico o de delincuencia que sólo enseñan a nuestros hijos conductas que jamás se les hubiera ocurrido tener por sí mismos.

QUINTO. Muéstrate cercano.

Así no buscarán malas compañías por sentirse solos, pero debemos estar al pendiente de mantener el respeto, tanto de parte de nuestros hijos para nosotros como de nosotros para ellos.

Si comenzamos a hablarles con groserías y a llevarnos pesado con ellos podemos lastimar su autoestima y generar resentimientos que luego desencadenan actitudes groseras y rebeldes.

La rebeldía es una actitud aprendida que denota un foco rojo que atender y como padres debemos estar atentos a ello para poner solución a estas situaciones lo más pronto posible, antes de que se no salgan de las manos, siempre con una gran carga de amor.

Publicado por ALFRE306 el 8 de Noviembre, 2017, 11:18 | Referencias (0)

La historia de Spider-man

Una historia que nos muestra la sencillez del amor de los niños


Por: Diego López Marina | Fuente: ACI Prensa



La semana pasada una profesora de primaria de Guayaquil, Ecuador, encontró un juguete de Spiderman (El Hombre Araña) sobre el altar de la capilla del colegio donde trabaja, que tenía bajo el brazo una conmovedora petición escrita por un niño y que rápidamente se convirtió en viral.

“Diosito, te regalo a mi Spiderman, pero cura a mi abuelito de cáncer”

dice la nota encontrada el miércoles 25 de octubre por la profesora de religión, Sol Yturralde, quien decidió tomarle una fotografía junto al muñeco y compartirla en las redes sociales.

“Los miércoles y viernes hacemos Misa en el colegio. Un día entré a la capilla a dejar todo listo para el padre. Entonces, entro y veo a este Spiderman sobre el altar. Mi primera reacción fue decir ‘¡Estos niños!’. Me acerqué y debajo del brazo tenía el papelito. Lo leí, me conmoví y se me cayeron hasta las lágrimas”, dijo la maestra el 2 de noviembre en declaraciones a ACI Prensa.

Sol aseguró que nunca imaginó el alcance que podía tener la foto. Cuanto empezó a leer los miles de comentarios de los internautas, se sorprendió de ver la cantidad de personas conmovidas por la nobleza del niño.

“Me maravilla ver cómo el Señor va a actuando a través de los niños”, destacó.

Yturralde comentó también que nunca deja de sorprenderse por “la capacidad de sacrificio, de entrega por el otro, de obsequiar un tesoro por amor al otro”, así como “la sencillez del amor de los niños”.

“¡Cuántas veces le exigimos a Dios muchas cosas y no estamos dispuestos a ofrecer nada! Cuando hay un acto como este, se ve la capacidad de renunciar a uno mismo, inclusivo de lo que a uno le gusta, por amor al otro” concluyó la maestra.

 

Publicado por ALFRE306 el 4 de Noviembre, 2017, 15:52 | Referencias (0)

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