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Diciembre del 2016


Para comenzar el Nuevo Año dando gracias a Dios

Oraciones para bendecir el año que concluye y poner en manos de Dios el que inicia


Por: n/a | Fuente: GaudiumPress.org



Finaliza el 2016 y el nuevo año se asoma ya en la puerta de la esquina. Es ocasión para hacer un balance sobre el tiempo que culmina, los logros, las metas cumplidas, lo que está por mejorar... pero qué mejor manera de iniciar el 2017 dando gracias a Dios por todos los momentos vividos durante el año, sean buenos y no tan buenos.

Compartimos a continuación varias oraciones para bendecir el año que concluye y poner en manos de Dios el que inicia. Te recomendamos realizarlas en familia frente el pesebre o, si lo prefieres, ante la presencia real de Jesús Eucaristía, en el Santísimo Sacramento o tras la celebración de la Misa de año nuevo.

Oración de Acción de Gracias para el año que termina

Gracias Señor por todo cuanto me diste en el año que termina. Gracias por los días de sol y los nublados tristes por las tardes tranquilas y las noches oscuras. Gracias por lo que nos prestaste y luego nos pediste. Gracias señor por la sonrisa amable y por la mano amiga, por el amor y todo lo hermoso, por todo lo dulce, por las flores y las estrellas, por la existencia de los niños y de las personas buenas. Gracias por la soledad y por el trabajo, por las inquietudes y las dificultades, por las lágrimas, por todo lo que nos acercó a ti. Gracias por habernos conservado la vida, por habernos dado techo, abrigo y sustento. Amén.

Fe para mirarte en todo. Esperanza para no desfallecer



¿Qué traerá el año que comienza? ¡Lo que Tú quieras; Señor! Te pido Fe para mirarte en todo. Esperanza para no desfallecer. Caridad perfecta en todo lo que haga, piense y quiera. Dame paciencia y humildad. Dame desprendimiento y un olvido total de mí mismo. Dame, Señor, lo que Tú sabes me conviene y yo no sé pedir. ¡Que pueda yo amarte cada vez más; y hacerte amar por los que me rodean! ¡Que sea yo grande en lo pequeño! ¡Que siempre tenga el corazón alerta, el oído atento, las manos y la mente activas, el pie dispuesto!

Derrama, Señor tus gracias sobre todos los que quiero. Mi amor abarca el mundo y aunque yo soy muy pequeño, sé que todo lo colmas con tu bondad inmensa. Amén

Pongo en tus manos Señor el año que comienza

Tú, Padre amoroso, que velas por mí y estás por encima de los límites del tiempo y del espacio, sabes lo que necesitaré en este año que inicia. Me abandono a tu misericordia, a tu providencia. Que sea lo que Tú dispongas, Señor.

Aumenta mi fe, que sea capaz de descubrir tu presencia a mi lado. No permitas que nada me separe de Ti. Dame fortaleza y perseverancia en las pruebas, y ayúdame cada día a recordar que nunca sucederá nada que Tú y yo juntos, no podamos superar.

Líbrame de la indiferencia. Hazme sensible a las necesidades de los demás, y muéveme no sólo a orar, a interceder por ellos, sino a realizar acciones concretas en beneficio suyo.

Ayúdame a no ser avaro ni desperdiciado con mi tiempo, con mis dones. Enséñame a darme a los demás, a comprender que sólo vale la pena lo que se hace por los demás. Enséñame a salir de mí mismo para ir al encuentro de mis hermanos, sin prejuicios, sin retórica. Simplemente como Tú, con la mano extendida y el corazón abierto. Pero líbrame de la vanidad, de creerme bueno, de sentirme satisfecho. No dejes que me paralice la inercia, el orgullo, la complacencia. No dejes de inquietarme, de ponerme en movimiento, de lanzarme contigo a construir tu reino de paz, amor y justicia.

Enséñame a mantenerme sencillo y alegre, a ser verdaderamente testigo tuyo en mi mundo. Ayúdame a desprenderme de todo lo que me estorba para seguirte, líbrame de lo que me hace tropezar, de lo que me pesa: de mis rencores, mis egoísmos, mis orgullos, mis miserias, mis apegos.

Enséñame a ser paciente, comprensivo, dulce, a perdonar a los otros, a acogerlos en mi corazón. Enséñame a amar como amas Tú.

Quiero descubrirte en cada día de este año que empieza, y ayudar a que otros te descubran también. Señor, que cuando me busquen a mí, te encuentren siempre a Ti. Amén.

Con información de Catholic.net y Misioneros Oblatos.

Contenido publicado originalemente en GaudiumPress.org
Se autoriza su publicación desde que cite la fuente.

 

Publicado por ALFRE306 el 31 de Diciembre, 2016, 9:50 | Referencias (0)

Tolerancia

La tolerancia hacia las personas es algo lícito y conveniente, no así la aprobación del mal moral o del error: estos permanecerán siempre como reprobables.


Por: Jorge Enrique Mújica, L.C. | Fuente: Virtudes y Valores



La tolerancia es uno de los valores que hoy por hoy están más a flor de piel en la vida de tantos seres humanos. Pero su auge, sobre todo a partir de los movimientos juveniles de los años 60´s del siglo pasado, ha fraguado una idea que quizá imperceptiblemente se apartó de la concepción original del concepto.


Actualmente la palabra tolerancia se usa recurrentemente como sinónimo de respeto ante los actos o modos de pensar del otro, incluso cuando no se está de acuerdo.

El concepto de tolerancia nació en un contexto religioso, concretamente en el de la segunda mitad del siglo XVII, cuando aquella famosa frase cuius regio, eius religio (de tal reino, tal religión) era realidad: los príncipes y reyes imponían a sus súbditos la propia religión. Debemos al inglés John Locke las bases y el desarrollo primario de la palabra, explícitamente tratados en su Carta sobre la tolerancia, inicialmente publicada en lengua latina. Así, la tolerancia estuvo vinculada desde el comienzo al derecho a la libertad religiosa.

Desde un comienzo tolerancia también implicó un contenido moral en cuanto que hacía relación a soportar un mal, tanto en el orden práctico (los pecados), como en el orden especulativo (los errores), cuando existían razones para ello.

En nuestros días se da de hecho una confusión. Y es que tolerancia no significa respeto al error o al “pecado” cuanto a la persona que vive en el error o en el pecado. En este marco no se puede aplicar el valor de la tolerancia pues eso implicaría atentar contra el derecho a la verdad, al bien y a la libertad. Tolerar no significa permitir el mal.

La tolerancia hacia las personas es algo lícito y conveniente, no así la aprobación del mal moral o del error: estos permanecerán siempre como reprobables.

Por otra parte, suele olvidarse una dimensión más de la tolerancia que es aportación netamente cristiana. Se trata de la “caridad” aplicada al valor “tolerancia”. ¿Qué significa esto en la praxis? Que no se trata únicamente de soportar al que yerra o al que vive en el mal, también implica una preocupación por él, un acompañamiento, e incluso una conversión a la verdad y al bien. Se le respeta pero respeto no significa indiferencia o despreocupación; la tolerancia auténtica acompaña y se ocupa. Precisamente por eso se convierte en cercanía y no en olvido.

Desgraciadamente algunos han querido monopolizar el valor de la tolerancia para aplicársela exclusivamente a sí mismos y, además, lejos de su significado real. En nuestros días se usa la bandera de la tolerancia para justificar la mentira y el error. Y cuando alguien osa, con respeto y desapasionamientos, tratar de encauzar hacia la verdad y el bien, o simplemente recordarlos, se le tacha de “intolerante”.

En este sentido, ¿no deberían vivir también la tolerancia quienes han querido monopolizar el uso de la palabra y dotarla de un falso contenido? Ahora todos aquellos que reivindican la verdad sobre la inviolabilidad de la vida, desde la concepción hasta su término natural, de la familia fundada en un matrimonio de por vida entre un hombre y una mujer, sobre la libertad religiosa o sobre el derecho de los padres a la educación de sus hijos según sus convicciones, son estigmatizados como “intolerantes” y se les exige respeto. Quienes piden tolerancia hacia su modo de ser, pensar o vivir, ¿no estarían en la misma obligación de profesar lo que piden hacia quienes piensan distinto y además dan argumentos para ello?

Ciertamente no se puede olvidar que la tolerancia nunca se podrá entender como monólogo. La tolerancia es también un “diálogo” en el sentido etimológico del término: dos palabras en camino hacia un destino común de avenencia. Y sería erróneo perder de vista que el fondo de ese diálogo debe ser el respeto, la mutua comprensión, el interés por el otro, y que la verdad y el bien son sus metas finales. La tolerancia excluye el relativismo.

 

Publicado por ALFRE306 el 30 de Diciembre, 2016, 8:20 | Referencias (0)

Efectos de las pantallas en los niños

Lleva 24 años atendiendo niños. Son miles los que han pasado por la consulta de Nacho Calderón a través del Instituto de Neuropsicología y Psicopedagogía Aplicadas (INPA) en Madrid y el Neurological Rehabilitation International Consultants de Texas (EEUU) siendo uno de los neuropsícologos infantiles de rerefencia en la escena internacional.

Durante los últimos años ha observado los perniciosos efectos que están teniendo sobre los niños la utilización de móviles y tabletas por lo que no para de alertar a los padres y pedágogos del peligro al que se está sometiendo a los más pequeños y los problemas de salud y comportamiento que hoy en día son ya una realidad, tal y como él mismo atestigua en sus consultas. 

Nacho Calderón, que es autor de una colección de libros titulada Educar con sentido, ha conversado con Religión en Libertad, sobre este fenómeno de las pantallas y del tiempo que esto está restando a jugar, en su opinión, la que debe ser la gran prioridad de un niño. Asimismo, hace un repaso sobre la educación actual, la falta de normas y el exceso de regalos que se da a los niños.

- Hay un gran debate en torno a las tablets, móviles y sobre el abuso que se hace de las pantallas, ¿regalando estas Navidades dichos dispositivos estamos haciendo bien o en realidad estamos perjudicando a los niños?

- Si el niño tiene menos de 14 años al regalarle un dispositivo digital de pantalla ya sea tablet o móvil estamos creando un perjuicio y si no lo medimos puede ser grave. Yo les insisto mucho a los niños cuando me vienen antes de los 14 años que lo que más importante para el desarrollo cerebral y neurológico es el juego, es lo que mejor desarrolla el sistema nervioso. Y cuando están delante de una pantalla están perdiendo tiempo de juego y les hago darse cuenta de que cuando cumplan 14 años, aunque no existieran móviles o no existieran pantallas, ya no van a jugar más.
 
Jugamos muy poco tiempo de nuestra vida. Si ese poco tiempo que tienen para jugar que es vital para su desarrollo neurológico lo pierden delante de una pantalla no lo van a poder recuperar nunca. ¡Es una perdida tan grave la que están sufriendo los niños hoy en día por culpa de las pantallas en cuanto al tiempo de juego! Es gravísimo el perjuicio que les estamos haciendo.


- Pero, ¿por qué es tan importante que los niños jueguen? ¿Qué perderían al no jugar?

- El juego es importante porque permite desarrollar habilidades y relaciones entre los elementos que luego van a necesitar en su vida adulta. En el juego un niño tiene que desarrollar habilidades de solución de problemas. Por ejemplo, tengo un palo y una cuerda, ¿qué puedo hacer? Estoy jugando al pilla-pilla y tengo que encontrar a mis amigos, ¿qué estrategia voy a seguir? En el juego simbólico voy a imaginarme que soy un vaquero, que soy un enfermero, son formas de relacionarme con aquello que me estoy imaginando. Si me quitas esto me vas a hacer llegar a la edad adulta sin haber puesto en práctica determinadas formas de relación y determinadas resoluciones de problemas cuya única forma de alcanzarlas es mediante el juego.
 
- ¿Por qué cree usted que existe este boom por las pantallas no solo en las familias sino también entre los pedagogos?

- Por una razón muy sencilla, porque tienen enormes posibilidades educativas…Pero lo que ocurre es que esas posibilidades si tuviéramos un poco de paciencia e imaginación serían muy fácil que las desarrolláramos sin esos elementos. Es más fácil y más rápido recurrir a la tablet. Yo no digo que tengamos que prohibirlas del todo, sobre en centros educativos. Debe ser un elemento más pero no el único elemento. Como elemento aislado puede ser útil pero de vez en cuando. Lo que no podemos hacer es solamente enseñar a leer a través de la literatura sino que hay que hacer muchos juegos, no puedes enseñar matemáticas solamente con una calculadora. Por eso, no puedes enseñar únicamente ahora con un dispositivo electrónico de pantalla porque entonces estás arruinando la educación.

- A tenor de su experiencia y sin ir a los casos más extremos, ¿qué efectos reales puede tener este abuso de las pantallas?

- Efectos reales que estamos notando en la clínica en niños considerados sanos: niños que han tenido una infancia más o menos normal cuando aparece una tablet o un móvil en su vida dejan el juego y comienzan a ser más agresivos hacia el entorno y más agresivos contra sus padres. Punto uno. Pierden la capacidad de juego y por tanto pierden empatía. Cambia mucho el humor. Punto dos.
 
Tienen dificultades para conciliar el sueño. Las tablets y los móviles emiten una luz llamada ‘luz azul’ que tiene un efecto similar al de la cafeína en el sistema nervioso y hace que aumenten los tiempos de vigilia. Los niños tardan más en conciliar el sueño, duermen menos y consecuentemente tienen menos atención porque lo que más afecta a la atención es la falta de sueño.
 
Además la luz azul provoca un nivel de estimulación al sistema nervioso tan alto que el niño va a requerir ese tipo de luz para mantener la atención. De tal forma que cuando el niño esté delante del profesor, al no emitir éste esa luz azul le va a costar atenderle, va a estar a otras cosas y se va a distraer con más facilidad. Los móviles y tablets están generando déficit de atención con hiperactividad.
 
- Y yendo a los casos más extremos…

- Yendo a los casos más extremos llegaríamos por supuesto a problemas graves de conducta, muy muy graves de agresividad, de aislamiento social, niños que ya solo saben vivir a través de la pantalla. En casos en los que hay una patología previa como puede ser el autismo se pueden dar casos graves donde la desconexión con el ambiente es máxima y problemas de aislamiento muy muy graves.
 
- El abuso de las pantallas, ¿acentúa los síntomas de un síndrome o puede provocar uno?

- Buena pregunta. No, la pantalla no te va a crear un síndrome de Asperger o te va a hacer autista sino que va a agravar los síntomas de esos síndromes. Pero en personas que a priori no son diagnosticables de nada, que no tienen una patología determinada sí va a generar problemas de conducta que en su grado máximo sí van a ser diagnosticables de aislamiento social, agresividad…


Déficit de atención con hiperactividad es solo uno de los efectos que tiene el abuso de las pantallas por parte de los niños


Javier Lozano / ReL

28 diciembre 2016

VER COMPLETO:  http://www.religionenlibertad.com/agresividad-hiperactividad-deficit-atencion-mal-humor-efectos-las-53980.htm


 

Publicado por ALFRE306 el 29 de Diciembre, 2016, 8:35 | Referencias (0)

El auge de las ‘single ladies’ en una sociedad cada vez más desvinculada

Los dos pilares del estado del bienestar son el matrimonio estable y la descendencia.


Fuente: ForumLibertas



¿Cómo se puede mantener ese bienestar sin matrimonios, sin hijos y con hogares unipersonales formados por mujeres que no se casan y viven y envejecen solas?

Una de las firmes defensoras del concepto ‘single’ como forma de vida en la actual sociedad de la desvinculación, la periodista norteamericana Kate Bolick, acaba de publicar Spinster: Making a Life of One’s Own (Solterona: la construcción de una vida propia), un ensayo basado en su propia experiencia donde ensalza las supuestas ventajas de no casarse.

Bolick, junto a otras destacadas feministas y ‘single ladies’ partidarias de la soltería y la cohabitación, anuncia el fin del matrimonio tradicional como ideal supremo de la sociedad y afirma que “el matrimonio no es un hito ni un premio. No hay ninguna razón para casarse porque sí: vivir sola en este mundo moderno puede ser una experiencia increíble”.

Sin embargo, todas ellas parecen olvidar que los dos pilares del estado del bienestar son el matrimonio estable y la descendencia. Si esto es así, ¿cómo se puede mantener ese bienestar sin matrimonios, sin hijos y con hogares unipersonales formados por mujeres que no se casan y viven y envejecen solas?

Vivir como “solterona”



La tesis principal del libro de Bolick es que casarse perjudica la libertad de las mujeres y que lo bueno y recomendable es mantenerse ‘single’, es decir mantenerse toda la vida ‘solterona’, como titula su libro, o como máximo la cohabitación circunstancial, sin compromiso ni voluntad de que sea algo permanente.

Esta autora ya generó polémica en la sociedad estadounidense hace ahora cinco años con un artículo titulado “All the single ladies“, en el que planteaba que la situación socioeconómica del siglo XXI, sobre todo a raíz de la incorporación de la mujer al mercado de trabajo y el control la natalidad, debería permitir reconocer el fin del matrimonio tradicional.

Cinco años después se reafirma en sus tesis y recuerda que ha pasado de ser una joven que soñaba con encontrar al hombre de su vida y casarse a descubrir que, a los 30 años, como “solterona”, hay cosas que le interesan mucho más que el matrimonio.

En una entrevista en la revista Elle, Bolick argumenta que “todavía hay gente que sigue viviendo de acuerdo con nociones pasadas de moda sobre lo que significa una vida feliz. […] Me parece una desgracia que tu autoestima dependa de ello”.

Cabe destacar, como ella misma reivindica, que sus “despertadores” a esta nueva forma de vida son la poeta Edna St. Vincent Millay, la escritora y periodista Maeve Brennan, la novelista Edith Wharton, la escritora Neith Boyce y la socióloga y escritora Charlotte Perkins Gilman. Todas ellas feministas que vivieron durante la primera mitad del siglo XX y que la hicieron llegar a la conclusión de que nadie, más allá de ella misma, es responsable de construir su identidad.

Lectura sesgada de las cifras

Al mismo tiempo, uno de sus argumentos es el gran incremento de ‘single ladies’ que se ha dado en los últimos años. Así, según datos del Washington Post, si en 1940 los hogares formados por una sola persona en Estados Unidos eran el 7%, en 2015 ya son más de una cuarta parte del total.

Pero asociar ese más de un 25% de hogares que viven solos a las ‘single’ es una falacia, ya que, aun reconociendo que han aumentado, la mayor parte de esos hogares de una sola persona no están formados por ‘single ladies’ sino por mujeres que han enviudado.

Al mismo tiempo, en las últimas décadas la esperanza de vida ha aumentado considerablemente, con una marcada diferencia entre la tasa de mortalidad masculina y la femenina, a lo que habría que añadir el constante incremento de divorcios.

Así, cuando Bolick habla del incremento de hogares ‘single’ sin referirse a las edades y las circunstancias de esos hogares formados por una sola persona está tergiversando la realidad.

Otro de sus argumentos se ve respaldado por el libro All the single ladies, de la también periodista Rebecca Traister, en el que debió de inspirarse para su artículo, en el que se afirma que actualmente sólo un 20% de las mujeres estadounidenses de entre 18 y 29 años están casadas, en comparación con el 60% que sí lo estaban en 1960, según publicaba el pasado 1 de mayo el diario en catalán Ara.

Esa información también destacaba que, “en el Estado español, según datos del Instituto Nacional de Estadística, un 25% de los hogares son unipersonales, una cifra que ha ido creciendo en los últimos años. Concretamente, el número de mujeres que viven solas ha aumentado casi un 3% en el último año, mientras que el de los hombres se ha reducido casi un 1%”.

Pero también en estos dos datos estadísticos se falsea la realidad ya que, en el primer caso, hay que considerar que la gente se casa más tarde, en muchos casos por encima de esa franja de edad entre los 18 y 29 años; y en el caso español la cuestión es que más que ‘single’ vuelve a tratarse en gran medida de la gente que enviuda o se divorcia.

Por otra parte, habría que recordarle a Bolick que, por ejemplo, en la Unión Europea (UE-27), los ‘singles’ son el grupo social que padece más pobreza tras las familias monoparentales.

Los roles y la dependencia

Las tesis de la autora de Solterona: la construcción de una vida propia son defendidos por Begoña Enguix, antropóloga y directora del grado de antropología de la URV-UOC, que hace mención a los roles masculino y femenino y asegura que “los roles tradicionales establecían que los hombres eran independientes y las mujeres dependientes. Por lo tanto, lo más correcto es que ellas estuvieran en pareja mientras que ellos podían elegir”.

Pero de nuevo esto es una realidad a medias, porque todo ser humano es dependiente cuando es recién nacido y en los primeros años de su vida, del mismo modo que lo es cuando es anciano o cuando, entre medias se ve sometido a una operación o enfermedad grave, sea hombre o mujer.

La antropóloga añade que “en este momento no es realista aspirar a tener la misma pareja desde los 18 años y hasta los 80. Esta opción monogámica y única ya no funciona en nuestro entorno y eso los jóvenes lo saben, tienen muchas más opciones que hace 40 años”.

Y volviendo a Rebecca Traister, agrega que “estamos viviendo la aparición de la mujer soltera como norma, no como excepción”, lo que provoca “la creación de una población completamente nueva: mujeres adultas que no son definidas por el hombre con quien se casan ni dependen de su pareja económica, social, sexual o reproductivamente”.

Ante el matrimonio con hijos, la ideología de género

Sin embargo, en el trasfondo de todo ello se esconde un paradigma que se encuadra en la ideología de género, en una línea parecida a la que siguen las acciones del homosexualismo político y la actual oleada transexual, que por ejemplo permite que los transexuales se puedan ‘dopar’ con testosterona.

La realidad es que provenimos de una sociedad basada en el matrimonio y una estabilidad suficiente para engendrar hijos y poder educarlos. Esos son los factores que hacen fuerte el estado del bienestar.

De no ser así, a fuerza de fomentar el concepto ‘single’ como forma de vida ideal, ¿cómo se puede mantener ese sistema del bienestar en una sociedad formada por personas que no se casan, que viven solas y envejecerán solas, y que cuando enferman lo hacen en soledad?

Publicado por ALFRE306 el 28 de Diciembre, 2016, 8:46 | Referencias (0)

El silencio del amor

El amor profundo necesita silencio.


Por: Xavier Gutiérrez, L.C. | Fuente: Virtudes y Valores



Los abuelos suelen ser ejemplo vivo de aquella frase: hasta que la muerte los separe.


Llegan caminando a un parque que se encuentra a unos tres minutos de su casa, se sientan y beben juntos un café hecho en casa. La abuela lleva una bolsa con migajas de pan y las arroja a las palomas con una ternura que conmueve, para no golpearlas.

Siempre el mismo parque, siempre la misma banca, siempre el mismo café. Y, ¿de qué hablan estos queridos viejos? No hablan. Ya se ha dicho todo, ahora sólo les queda amar.

Nada tiene de aburrido ese amor, nada tiene de rancio, y mucho nos enseñan de lo que en verdad es el amor. Es el mismo amor de siempre, pero ha madurado con el pasar de los años. Se han dado cuenta de que el tiempo se va en un abrir y cerrar de ojos y no vuelve. Se han dado cuenta de que hablar mucho es una manera de perder el tiempo para amar.

No son necesarias tantas palabras para comunicar lo que sentimos. Ya lo decía aquel dramaturgo español, Calderón de la Barca: «El silencio es retórica de amantes». Verdad que estremece, pues experimentamos que las palabras no nos bastan para decir lo que sentimos… es porque no pueden. Por eso, los enamorados se hablan con la sola presencia. Amasan silencio sobre silencio para gozar de aquello que no puede decirse.

El amor necesita silencio. Lo sabemos, por eso no nos imaginamos una escena romántica en el estadio de fútbol –que podría darse, no se discute- o en medio de un autódromo. Pero sí lo imaginamos en un parque, contemplando el susurro de las olas o a las orillas de un lago. Esperando el momento adecuado para un «te amo».

Y, entonces, los enamorados callan y descubren el lenguaje del alma. Callan para no pecar de superficiales y frívolos. Callan porque quieren ir más lejos de lo que las palabras son capaces. Callan porque sus ojos lo dicen todo.

Por eso, hay que hacer la experiencia. Cuando se está con la persona amada, escucha, y deja que el silencio lo diga todo.

 

Publicado por ALFRE306 el 27 de Diciembre, 2016, 8:10 | Referencias (0)

Hágase

El dolor es algo connatural al hombre, pero no todos lo enfrentan del mismo modo.


Por: SAntiago Mejía, L.C. | Fuente: Catholic.net



Al escuchar la palabra “dolor” hay una reacción inmediata de rechazo. Es algo totalmente normal. La muerte de un ser querido, una herida, una tragedia natural: todo cae dentro de situaciones “dolorosas” en la cual el ser humano exterioriza su aflicción en variadas formas. El tema del dolor es algo presente en las obras artísticas, tanto en la antigüedad como en tiempos modernos, pero existen diferencias profundas y reales que son consecuencia del hombre mismo: su postura ante el mismo dolor.

Ya no hay pulso. El calor se retira con agilidad del cuerpo inerte. Todavía hay gotas de sangre viva y pura que se deslizan al suelo sediento. Las venas de los brazos y las manos se desinflan con cada segundo transcurrido. Ella mira en soledad profunda, sus labios inmaculados contienen el llanto. El dolor desgarrador causado por la espada en su alma no se exterioriza. No se tensa. Aguarda en su corazón. Paz, serenidad digna y noble alumbra su vista nublada. Hágase.

“La Piedad” de Miguel Ángel capta el momento más grave de la historia de la humanidad. Tragedia de tragedias. Dios mismo, hecho carne, muerto en brazos de su madre. Sin embargo, dentro de ese dolor interno se respira calma y dominio, un criterio iniciado por maestros como Fídias y Mirón más de mil años anterior a Miguel Ángel. En este período de esplendor griego, los filósofos, artistas y literatos llevaron al hombre a la cumbre de su propio conocimiento: el humanismo clásico. En aquellas obras, como “La Piedad” se reconoce que la sobriedad, el dominio personal y dignidad serena es muestra de lo humano, lo netamente humano: capacidad de elegir, de controlar la pasión, el instinto animal y elevarlos más allá de las cadenas de la existencia terrena, confiando en el destino divino. No hay conflicto sino armonía absoluta porque se sabe criatura y se confía en el Creador.

En brusco contraste, existe una obra de Munich titulada “El Grito.” En 1988, Octavio Paz decía que la obra es “palabra sin palabra, es el silencio del hombre errante en las ciudades sin alma y frente a un cielo deshabitado.” El grito caótico encuentra silencio como respuesta, hasta adversidad ante la indiferencia fría de las personas en el fondo del cuadro. La persona gritando no tiene fin, no tiene control, no tiene un regazo seguro en el cual descansar. En esta instantánea del dolor moderno sólo cabe concluir que algo ha pasado a ese concepto elevado que los humanistas tenían del hombre.

Si se ciñe al comentario de Giovanni Carducci en Opera I: “el arte es el resultado moral de la civilización, la irradiación espiritual de los pueblos”, se concluye que el hombre moderno pintado en “El Grito” carece de humanidad, dominio y equilibrio. En contraste con “La Piedad”, no hay solución para este errante desesperado. Hoy se predica la “huida del dolor.”¿Acaso no mueren o son desconectados en la eutanasia miles de personas sufrientes? ¿Acaso no existen centenares de píldoras y medicinas para aliviar, consolar o borrar la aflicción? ¿Acaso no se acude a un psiquiatra o psicólogo para mitigar el trauma? Como al personaje de “El Grito”, al hombre de hoy le horroriza el dolor y quedan cortas las soluciones propuestas.

Dice René Huyghe: “El arte siempre ha sido una expresión de la sociedad y de su religión […] La ruptura la ha producido una sociedad como la nuestra, que ha suprimido las funciones profundas del hombre, su respiración, su vida espiritual. El arte ha traducido esta desgracia y de ahí su inclinación trágica, sus imágenes obsesivas.” Por lo tanto quedan dos caminos, como se ha visto dos obras. Seguir de vagabundo por las anchas playas de la deshumanización y el rechazo violento de lo espiritual y el dolor, o volver a conocer al “hombre” en sí, aceptar su pequeñez ante el dolor y confiar en el Destino Divino con nombre y apellido. El resultado de ambos caminos se ve en la misma obra. Hágase.

Publicado por ALFRE306 el 26 de Diciembre, 2016, 8:42 | Referencias (0)

¿Qué nos enseña la Navidad?

La Navidad es una de las fiestas más importantes de la Iglesia porque en ella celebramos que el Hijo de Dios se hizo hombre para abrirnos las puertas del Cielo, para enseñarnos el camino para la vida eterna


Por: Tere Fernández | Fuente: Catholic.net




La Navidad es una de las fiestas más importantes de la Iglesia porque en ella celebramos que el Hijo de Dios se hizo hombre para abrirnos las puertas del Cielo, para enseñarnos el camino para la vida eterna.

La Navidad, a pesar de ser una fiesta cristiana, se ha popularizado en todo el mundo. Efectivamente, hasta los no creyentes celebran "las fiestas de diciembre", como se les dicen. Los regalos, los pinos adornados y los Santa Claus abundan en esta época y el gasto familiar se eleva a las nubes.

Por desgracia, el verdadero sentido de celebrar el nacimiento de Cristo se ha transformado en un mero intercambio de regalos, tal como lo hacían los paganos griegos y romanos para las fiestas de la Saturnalia, es decir, el inicio del invierno.

Un poco de historia

Emmanuel significa Dios con nosotros. La celebración de la Navidad nos recuerda que Dios no está lejos, sino muy cerca de nosotros. En Navidad, celebramos al Niño Jesús que es Hijo de Dios. En Él, Dios nos mostró su rostro humano, para salvarnos y amarnos desde la tierra.

Jesús es el Hijo unigénito de Dios, imagen perfecta del Padre, lleno de gracia y de verdad.

¿Qué nos enseña la Navidad?

La celebración de la Navidad es un momento privilegiado para meditar en el texto evangélico de San Lucas 2, 1-20, en donde se narra con detalle el Nacimiento de Cristo.

Podemos reflexionar las virtudes que encontramos en los diferentes personajes involucrados y luego, aplicarlas a nuestra vida:

María nos enseña a ser humildes, a aceptar la voluntad de Dios, a vivir cerca de Dios por medio de la oración, a obedecer a Dios y a creer en Dios.

José nos enseña a escuchar a Dios y hacer lo que Él nos diga en nuestra vida, aunque no lo entendamos y a confiar en Dios.

Jesús nos enseña la sencillez. A Dios le gusta que seamos sencillos, que no nos importen tanto las cosas materiales. Jesús, a pesar de ser el Salvador del mundo, nació en la pobreza.

Los pastores nos enseñan que la verdadera alegría es la que viene de Dios. Ellos tenían un corazón que supo alegrarse con el gran acontecimiento del nacimiento de Cristo.

El 25 de diciembre se celebra la Navidad. Dios se hizo hombre para abrirnos las puertas del Cielo y enseñarnos el camino para la vida eterna.

Jesucristo es luz, amor, perdón y alegría para todos los hombres y mujeres de buena voluntad.

La Sagrada Familia nos da ejemplo de la aceptación de la Voluntad de Dios, viviendo con sencillez, humildad y alegría el nacimiento de Jesús en el Portal de Belén.

Actividad en familia

La persona que dirige, lee y pide a los demás miembros del grupo que cuando ella se detenga en las palabras negritas, ellos tendrán que adivinar la palabra que falta para completar la historia.

"En una ciudad llamada Nazaret vivía una joven llamada María. María amaba mucho a Dios y estaba comprometida para casarse con un hombre muy bueno que se llamaba José y era carpintero.

Un día, se le apareció a María el Ángel Gabriel mandado por Dios y le preguntó si quería ser la Madre del Hijo de Dios y le explicó que el Espíritu Santo vendría sobre ella. María contestó que sí aceptaba.

José se preocupó mucho cuando María le dijo que iba a tener un bebé. Pero una
noche, Dios le mandó a José un mensaje.

El ángel le dijo en sueños que no dudara en casarse con María pues el Hijo que Ella estaba esperando era el Hijo de Dios y que salvaría a los hombres del pecado.
José despertó y fue a buscar a María, la llevó a su casa y cuidó de ella.

En aquellos días el Emperador César Augusto, dio la orden de que todos tenían
que ir al pueblo de donde eran sus familias para empadronarse.

José formaba parte de la familia de David que eran del pueblo de Belén. Entonces José y María tuvieron que ir al pueblo de Belén. El viaje fue muy difícil para la Virgen María porque ya había llegado el momento de que naciera el bebé.
Tan pronto como llegaron a Belén, José empezó a buscar donde descansara María, pero no encontró ningún lugar porque todas las posadas estaban llenas de gente.
Al final, José encontró un establo y llevó ahí a María.

Al poco tiempo, nació el Niño Jesús. María envolvió al niño en pañales y lo acostó en un pesebre que José había preparado.

Cerca de Belén habían unos pastores que cuidaban sus ovejas, entonces se les apareció un ángel de Dios y les dijo: No tengan miedo, les traigo buenas noticias, hoy ha nacido en Belén el niño que será el Salvador, vayan a verlo.
De pronto, el Cielo se llenó de ángeles que cantaban a Dios diciendo: ¡Gloria a Dios en el Cielo y en la Tierra paz a los hombres de buena voluntad!.

Los pastores corrieron hacia Belén y encontraron a José, María y el Niño Jesús tal como les habían dicho los ángeles. Adoraron al Niño y le ofrecieron regalos."

Publicado por ALFRE306 el 25 de Diciembre, 2016, 9:32 | Referencias (0)

¿Qué ofreceré al niño Jesús como mi regalo de Nochebuena?

¿Qué ofreceré al niño Jesús, verdadero Dios y verdadero hombre, como mi regalo de Nochebuena?

Algunas opciones que podrían ser de gran agrado para Jesús, José y María.


Por: Mayra Novelo de Bardo | Fuente: Catholic.net



Preparar la Navidad sin perder la esencia de esta fiesta hoy es muy difícil. Pues hay muchos compromisos. Pero la Navidad no es sólo comprar, preparar y pensar; también es tener contacto con el Señor, salir a su encuentro. Y es muy importante vivirla desde esta dimensión. El Papa hace unos días con unas palabras improvisadas explico a los niños que san Pablo dice: «Orad sin cesar, es decir, no perdáis el contacto con Dios”.

Sabemos que la Navidad está cerca: la manera más practica de experimentarlo es la preocupación de cómo expresar nuestro afectos a familiares y amigos, a demás de la decoración y la cena de noche buena. Esperemos que la demostración de afecto sea no sólo con los regalos, sino también con nuestro corazón. Pensemos que Cristo, el Señor, está cerca de nosotros, que entra en nuestra vida y nos da luz y alegría.

El papa Benedicto XVI durante este tiempo de adviento nos ha invitado a preparar en nuestro corazón y en nuestra vida la venida del Emmanuel, el Dios-con-nosotros.

El mismo Santo Padre no sólo da ejemplo de oración constante en esta tiempo de espera, también involucra la vida, los actos concretos hechos regalo para Jesús niño, como el de visitar a los detenidos en la cárcel romana de Rebibbia, Roma. Sabemos perfectamente que dondequiera que haya un hambriento, un extranjero, un enfermo, un encarcelado, allí está Cristo mismo.

Otra manera muy concreta de vivir con obras la esencia de la navidad es la plena capacidad de acogida el sinceramente ponerme en escucha de las vicisitudes personales de cada miembro de mi familia, de los amigos o vecinos, pues el mismo Cristo se identifica con cada uno.

Si ya tienes lista tu casa y el corazón para vivir el nacimiento de Cristo tan esperado pero te falta un regalo concreto para ofrecerle, Catholic.net te presenta algunas opciones que podrían ser de gran agrado para Jesús, José y María.

¿Qué ofreceré al niño Jesús, verdadero Dios y verdadero hombre, como mi regalo de Nochebuena?


Lo dejaré nacer en el corazón preparándome con una buena confesión.

Viviré con fervor la Misa de Navidad para abrazar a Cristo hecho Carne en la Sagrada Eucaristía.

Recordaré con el ejemplo o los detalles que El Hijo de Dios se hizo hombre por amor al hombre.

Perdonaré y pediré perdón a aquella persona de la que me aleje por alguna razón.

Le hablaré a alguna persona, familiar o amigo del cual me he desinteresado.

Visitaré a algún familiar, amigo, conocido, vecino enfermo o que viva solo

Colaboración concreta y generosa en algún centro de acogida, asociación de bien.

La austeridad en el modo de vivir, cuidado de lo que uso y tengo

Viviré con especial alegría sabiendo que él es destructor del pecado y de la muerte

Promover todo lo que ayude a engendrar debidamente la vida, a cuidarla, a hacerla crecer

Todo mi ser está dispuesto a acompañarle en estas fiestas, no lo dejaré sólo.


Concluyo con las palabras del Papa: “corramos con alegría hacia Belén, acojamos en nuestros brazos al Niño que María y José nos presentan. Volvamos a partir de Él y con Él, afrontando todas las dificultades y las alegrías que el nuevo año nos reserva” y sobre todo comprometamos la vida pues vale la pena seguir a un Dios niño que se da hasta la muerte y muerte en cruz por amor a nosotros.

Publicado por ALFRE306 el 24 de Diciembre, 2016, 8:40 | Referencias (0)

La belleza al tiempo de las redes sociales

El contexto en el que hoy se plantea la cuestión de la belleza supone un nuevo reto para todo aquel que desea ofrecer una respuesta.


Por: Jorge Enrique Mújica, L. C. | Fuente: http://www.regnumchristi.org/ Revista In-formarse No. 51



El contexto en el que hoy se plantea la cuestión de la belleza supone un nuevo reto para todo aquel que desea ofrecer una respuesta. Ya la misma interrogante implica saber a quién la dirigimos: ¿a un nativo digital o a un inmigrante digital? El segundo es aún capaz de recordar que hubo un tiempo en que internet no era lo que permeaba todo mientras que el primero nació con lo digital bajo el brazo.

 

La revolución digital ha supuesto, además, una reforma mental y así una manera distinta de aproximarse a los problemas. Es el caso que nos ocupa. Mientras el inmigrante digital ha entrado en relación con el mundo a través del ambiente de la interrelación física, el nativo digital lo ha hecho por medio del ambiente de la interacción virtual. De esta manera se puede esperar que la respuesta del primero apunte a una concepción de la belleza distinta de la que puede tener el segundo.

 

Lo que todo sujeto entiende y percibe por bello y juzga como tal tiene una dimensión objetiva y una subjetiva. La dimensión objetiva puede estar basada en cánones procedentes de convenciones sociales y/o culturales (muchas veces apoyados en disquisiciones especulativas de no poco valor), mientras que lo segundo redirecciona más bien a una percepción que queda bien recogida en la famosa ex-presión del «de gustos no hay nada escrito». Ambas, en todo caso, apuntan a lo experiencial pero bajo modalidades diferentes: para el inmigrante digital o para el que ni siquiera lo es supone momentos de contemplación, reflexión y discernimiento mientras que para el nativo digital supone interacción.



 

Demos un paso más y vayamos del sujeto que percibe lo bello al lugar donde la belleza es plasmada y contemplada: ¿es internet como se conoce hoy un espacio para la expresión de la belleza? La respuesta inicial parece ser un rotundo «sí»: el arte, canal privilegiado de lo bello, existe también en la web no como un mero migrar del arte tradicional a internet ( art on line ) sino como una auténtica nueva manera de expresar el ingenio humano ( on line art ). Internet se presenta, entonces, como una nueva gran galería para apreciar lo hermoso pero también para plasmarlo. Esto va de la mano de apelar a considerar programas y otros recursos como verdaderas herra-mientas de creación artística: si en otros tiempos el pincel o el cincel eran los instrumentos para materializar lo que el artista llevaba dentro, hoy parece serlo el mouse, los softwares, hardware y demás artilugios tecnológicos que facilitan la creación del on line art.

 

Naturalmente estas consideraciones no suponen pensar que cualquier cosa deba considerarse arte y menos una ejecución lograda y por tanto bella. ¿Qué es entonces lo propiamente específico de lo bello en la web?

 

La facilidad con que en las redes sociales se comparten materiales y éstos son valorados ofrece un indicio que nos deja ver qué es lo que en muchos casos se entiende por verdad en la web: en la percepción de muchos es verdad lo más popular, lo que más se comenta o reenvía. Siendo que la verdad está íntimamente vinculada a la belleza no es ex-traño que ésta también pase por ser considerada a la luz de la popularidad. ¿Y es entonces esto a lo que se reduce la belleza al tiempo de las redes sociales?

 

 Antes de aventurar una respuesta consideremos también al artista. La interacción ofrece al artista un contacto directo e inmediato con aquellas personas interesadas en sus creaciones pero también puede llegar a condicionar su propia creación en caso de no poseer la suciente madurez que le haga capaz de pasar indemne ante la tentación de la popularidad que no sería otra cosa que el menoscabo del propio ingenio.

 

La consideración acerca de la belleza en el siglo XXI pasa por hacerlo también a la luz de lo digital y todo lo que lo digital implica, especialmente en relación con el modo de pensar. El binomio belleza-internet, por tanto, conlleva un nuevo reto pedagógico: en-señar a apreciar lo bello, tanto del ámbito físico-ma-terial como del on line art , se pone como reto. Se trata de un reto que no sólo se limita a los nativos digitales sino incluso hacia el que crea on line art , menester que intenta abrirse campo en un nuevo contexto. Conse-cuentemente, ese reto también apunta a no reducir el tema de la belleza a meras interacciones de masas.

 

Publicado por ALFRE306 el 23 de Diciembre, 2016, 8:50 | Referencias (0)

La muerte, ¿un bien o un mal?

La muerte, así como acrecienta la alegría del hombre bueno, incrementa el miedo del hombre ligero.


Por: Arturo Montes, L.C. | Fuente: Virtudes y Valores



 

Muchos tienen miedo a la muerte. Es horrible separarse de los seres más queridos o dejar a un lado todas las felicidades de esta vida. Separarse de los familiares. Los mejores momentos de la vida, se esfuman. Todo lo que tienen en su vida, ha desaparecido. Sus conocimientos no se los llevarán. Sus títulos, quedarán colgados en las paredes. Todas sus posesiones pasarán a manos de otra persona.

Ya lo decía Petrarca: “La muerte siempre es temprana y no perdona a ninguno”.

Esta es la realidad de la muerte. Es un parteaguas en la vida. Muchos la ven como el peor de los males, otros como el gran bien deseado.

Para algunos, es lo que mantiene a las personas sometidas para que no se quejen de los males que sufren, pensando que después de esta vida van a encontrar alguna recompensa.

Para otros todo se acaba aquí. Todo ha llegado a su fin con la muerte. Todo lo que hayan disfrutado en esta vida es lo que vale. Son fieles seguidores del “Carpe Diem” con una fuerte influencia de Schelling que había dicho: “Muerte, no te debo temer, porque cuando tú estás yo no estoy, y cuando yo estoy, tú no estás; la muerte es, así, siempre la muerte de los demás”.

También está el escollo de acostumbrarse a escuchar que han muerto tantas personas de un atentado, otro par en un accidente, cinco fueron asesinados en tal lugar, otros tantos han fallecido en un terremoto…

La realidad más certera del hombre, la muerte, se va menguando de escuchar tanto acerca de ella.

Pero al final, los que creen de una forma u otra, tienen miedo a la muerte. Cuando todos están en los últimos minutos de esta vida fugaz, el miedo llega.

Sin embargo carecen de miedo los que han vivido de una manera positiva y entregada: de modo responsable, moralmente recto, pensando en los demás, fieles a unos principios de vida basados en la ley natural. Para los cristianos el camino está bien marcado en el amor concreto y diario hacía el prójimo. Estos suelen aceptar la muerte con tranquilidad e incluso con un cierto deseo.

Pero están los del otro lado, los que se han dedicado a vivir con su lema de vida, “carpe diem” sin ningún principio en su vida. Su norma es hacer lo que quieren, caiga quien caiga, aunque esté de por medio la familia, los padres, los hijos. Todo lo hacen por el hecho de querer vivir como les plazca.


Estos al final de su vida tienen un miedo a la muerte que los abruma. La muerte les hace estremecerse y sentir que algo faltaba en esta vida.

Por ello decía Antoine de Saint-Exupéry: “Únicamente seremos felices cuando cobremos conciencia de nuestro papel, incluso aunque nos corresponda el más oscuro. Únicamente entonces podremos vivir en paz, porque el que da un sentido a la vida da un sentido a la muerte”.

La muerte, así como acrecienta la alegría del hombre bueno, incrementa el miedo del hombre ligero.

Siempre se está a tiempo para elegir el camino propio. Un Peregrino dijo hace más de dos mil años: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”.

Publicado por ALFRE306 el 22 de Diciembre, 2016, 8:31 | Referencias (0)

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