Publicado en General el 16 de Agosto, 2008, 19:05
por ALFRE306
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ISHA | NOTA ORIGINAL PUBLICADA EN LA
REVISTA EL PLANETA URBANO, SECCION PLANETA-X
Revolucionario es todo aquel que forma parte de un cambio en el orden de una
cosa u orden establecido.
Isha es una de las guías espirituales más solicitadas y seguidas en toda
América latina. Australiana, ex cantante de rock, amante de los caballos, morena
y dueña de un look exótico casi místico supo conquistar -con su gran encanto y
sabiduría del alma- los más variados públicos del mundo entero, dándole validez
a lo que pregona.
A los 28 años una serie de acontecimientos desgraciados cambiaron
definitivamente su vida. Perdió absolutamente todo y la desdicha la condujo a
una búsqueda espiritual que le revelaría una verdad absoluta: la felicidad es
muy frágil si la basamos en lo externo.
Con el tiempo logró crear su propio sistema para el despertar de la
conciencia y orientar al ser humano hacia el encuentro con el amor y la
iluminación. A través de servicios a la comunidad, Isha ha establecido
fundaciones donde comparte gratuitamente su sistema. Las fundaciones se
autofinancian, logrando que este sistema llegue a las personas sin recursos,
enfermos, presidiarios, discapacitados, niños en alto riesgo y sin familia y
también a los que han padecido desastres de cualquier tipo en toda América. Su
mensaje es claro: “Cuando nos sanamos a nosotros mismos, traemos paz al mundo”.
Todo parece indicar que estamos frente a un momento clave en la
evolución humana. El mundo está en crisis, ¿cómo se puede interpretar todo lo
que sucede? ¿La crisis es transformación?
Sentimos que no estamos felices y la pregunta es ¿por qué no lo estamos?,
¿cuál es el motivo? La respuesta es que no nos amamos a nosotros mismos y
estamos tratando de llenar una necesidad interna con algo externo; y ésta es la
clave del problema. Debemos enfrentar este vacío interno y llenarlo con lo único
que puede hacerlo, el amor incondicional. No importa cuánto logremos en el
“afuera”, nunca nos alcanzará. Esta sociedad consumista está constantemente
tratando de encontrar algo en el afuera que la satisfaga y le otorgue la
felicidad. Creo que este momento es muy importante para la humanidad porque
estamos reaccionando frente a la crisis, estamos descubriendo cuál es el
problema y comenzamos un viaje hacia nosotros mismos que nos conducirá
indefectiblemente hacia nuestro propio interior. Tenemos todo dentro nuestro
para ser felices, y el proceso en marcha es parte de la expansión de la
conciencia.
¿Qué relación existe entre los procesos planetarios, como los cambios
climáticos, y la revolución de la conciencia?
El mundo es como el cuerpo humano, cuando removemos toda la basura y
comenzamos a enfocarnos en la elevación de la conciencia, retornando a un lugar
de unidad, el planeta mismo -como lo hace nuestro cuerpo- se sanará a sí mismo.
Será la consecuencia de nuestra propia sanación. Los cambios deben provenir de
cada individuo, cada uno de nosotros debe asumir un compromiso con el amor y la
expansión de la propia conciencia. Cuando logremos ser conscientes, “ser
conciencia de amor”, nos daremos cuenta de que no podemos violar la Tierra. Cada
persona debe comenzar a trabajar en sí mismo y el cambio se dará por mayoría.
¿Somos capaces de revertir las profecías que establecen posibilidades
de futuros catastróficos?
La realidad en sí misma es energía, es información consciente y la misma
puede ser cambiada, re-programada por un cambio de conciencia realizado en
nosotros mismos. La realidad es equivalente al nivel de conciencia de los seres
que la experimentan. Nosotros mismos estamos creando la realidad que decidimos
vivir. Yo no enseño sistemas de creencias, tampoco tengo ninguno, lo único de lo
que hablo es sobre la elevación de la conciencia y de la importancia del amor,
de la importancia de entrar a vivir en una conciencia de amor. En estos momentos
de la humanidad existen muchas profecías, muchas creencias, muchas teorías,
pronósticos, ideas y temores que no hacen más que crear divisiones. No son otra
cosa que condicionamientos que tienen su origen en el intelecto y en la razón.
Por el contrario, la verdad del corazón, la del amor, une y no divide a los
seres humanos. El amor incondicional significa, justamente, amar sin
condicionamientos. Esto es lo más importante para la humanidad y lo único en lo
que los hombres deben trabajar para sanar al mundo es sanarse a sí mismos.
¿Qué aporte hacen usted y su método para hacer este cambio
posible?
Estoy trayendo a las personas de vuelta a sus corazones para enseñarles cómo
empezar a amarse a sí mismas; a soltar el estrés y a abrir todas las cajas que
crea la matriz del intelecto. La mayoría de estos compartimentos están basados
en limitaciones, condicionamientos y miedos. Todo esto no es real, no existe, es
una ilusión creada por nosotros mismos y que cobra vida en esa matriz que
hacemos realidad. Nosotros somos la fuente de todo, necesitamos soltar nuestras
ideas y nuestros sistemas de creencias. No quiero darle a nadie un sistema de
creencias, solo quiero darles herramientas para que encuentren su propia verdad.
Es extremadamente importante basarnos en el descubrirnos de nosotros mismos a
través del autoconocimiento. Siento que ya estamos muy llenos de ideas que les
pertenecen a otros, necesitamos experiencias puras que nos ayuden a descubrir el
potencial que todos tenemos dentro. Como un gigantesco holograma, cada parte
posee la información del todo, el amor y la expansión de conciencia son las
llaves para acceder a este conocimiento supremo.
¿Qué significa “Isha”?
Isha significa Conciencia Humana Completa y esto es lo que estoy enseñando.
Para alcanzar la experiencia divina debemos atravesar por la experiencia humana
en toda su plenitud. Debemos alcanzar un grado de conciencia tal, que podamos
ver que no hay nada que esté mal. Es parte de la realidad llegar a comprender
que todo esto es parte de la experiencia humana.
¿Cuál es su concepto de dualidad y unidad?
Debemos despertar de la ilusión de la dualidad y comprender que todo es parte
de un camino hacia la unidad. La dualidad es una experiencia que debe
transitarse indefectiblemente para llegar a comprender la unidad y entender que
es la meta final para encontrar la paz en este mundo. Una vez que seamos
conscientes de que todos somos uno y que también lo somos con lo creado,
finalmente dejaremos de destruirnos el uno al otro y también dejaremos de
hacerlo con nuestro planeta. Debemos estar abiertos a expandirnos a cada
momento, y al hacerlo en una frecuencia de amor, todo cambiará rápidamente. La
conciencia es como una habitación sin paredes, una habitación que se agranda y
evoluciona en el amor infinitamente, sin limitaciones. Necesitamos estar
abiertos y conscientes de que esto es así.
Los gurúes de la nueva conciencia apuntan a que en América latina
está sucediendo algo muy especial. ¿Cuál es tu opinión al respecto después de
seis años de trabajo en esta parte del mundo?
América latina es catalizador para el despertar espiritual del mundo y esto
no lo es por un desplazamiento energético, como muchos creen, sino por su gente.
La gente aquí vive en sus propios corazones, son muy emocionales, todo lo hacen
a través de la emoción, hasta incluso el más intelectual. Confían en sus
emociones, en sus corazones, y yo creo que éste es el secreto. Si este estado
emocional va acompañado de un despertar de conciencia, muchas cosas empezarán a
revelarse, sin lugar a dudas, en América latina. Yo he enseñado este sistema a
miles de personas aquí, como abogados, jueces, médicos, políticos, amas de casa
y niños; pero cada uno de ellos tiene esta apertura y esto no se encuentra en
tal magnitud en otra parte del mundo.
América latina está asociada a crisis en todos los órdenes. ¿Es parte
del proceso?
Sí; y esto hace justamente muy particular a América latina, porque estos
cambios son parte de la crisis que provoca el llamado a “volver a casa”. En un
sistema fluctuante y lleno de variaciones políticas, económicas y sociales, tú
no puedes confiar en lo externo, porque un día eres rico y al día siguiente eres
pobre, entonces esto te lleva a desarrollar tu interior, que es lo que te
fortifica, te mantiene estable ante los cambios externos. Lo interno, una vez
fortalecido, no cambia. Creo que es algo maravilloso. Recuerdo la crisis de 2001
en Argentina, aunque muchos no lo vean así, fue algo muy maravilloso porque les
hizo cambiar su propia percepción y les obligó a reconstruir sus vidas de una
forma más balanceada. Las crisis son oportunidades únicas de cambio y de
despertar de la conciencia.
¿Puede darse un efecto dominó en relación con la revolución de la
conciencia?
Existe una sola mente consciente, una sola conciencia, entonces a medida que
más gente eleve su propia conciencia se estará elevando el nivel de lo que se
llama conciencia colectiva. Cada uno de nosotros, a medida que nos elevamos,
llevamos a la humanidad con nosotros, la conducimos un peldaño arriba en la
escala evolutiva de la especie. No importa quién haga el trabajo, si tú o yo, el
resultado va ser el mismo. Todo está cambiando, evolucionando hacia una nueva
conciencia, y se está moviendo muy rápido aunque no lo parezca. El despertar de
la conciencia está en los medios, está en las películas, está en todos lados; la
nueva conciencia está infiltrándose en todo. Mucha gente influyente, con el
poder de transmitir el cambio, está comprometida con la revolución de la
conciencia.
Web: www.isha.com
www.larevoluciondelaconciencia.com
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Publicado en General el 28 de Julio, 2008, 9:54
por ALFRE306
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En estos días difíciles, una nota
(toma solo 1 minuto leerla) para encontrarse con uno mismo .Un muchacho vivía
sólo con su padre, ambos tenían una relación extraordinaria y muy especial.El
joven pertenecía al equipo de fútbol americano de su colegio, usualmente no
tenía la oportunidad de jugar, bueno casi nunca, sin embargo su padre permanecía
siempre en las gradas haciéndole compañía.
El joven era el más bajo de la clase cuando comenzó la secundaria e insistía
en participar en el equipo de fútbol del colegio, su padre siempre le daba
orientación y le explicaba claramente que 'él no tenía que jugar fútbol si no lo
deseaba en realidad'.Pero el joven amaba el fútbol, no faltaba a una practica ni
a un juego, estaba decidido en dar lo mejor de sí, se sentía felizmente
comprometido!
Durante su vida en secundaria, lo recordaron como el 'calentador de banco',
debido a que siempre permanecía sentado.. Su padre con su espíritu de luchador,
siempre estaba en las gradas, dándole compañía, palabras de aliento y el mejor
apoyo que hijo alguno podría esperar!!!.Cuando comenzó la Universidad, intentó
entrar al equipo de fútbol, todos estaban seguros que no lo lograría, pero a
todos venció, entrando al equipo.
El entrenador le dio la noticia, admitiendo que lo había aceptado además por
como él demostraba entregar su corazón y su alma en cada una de las prácticas y
al mismo tiempo le daba a los demás miembros del equipo el entusiasmo
perfecto.La noticia lleno por completo su corazón, corrió al teléfono más
cercano y llamó a su padre, quien compartió con él la emoción.
Le enviaba en todas las temporadas todas las entradas para que asistiera a
los juegos de la Universidad.El joven atleta era muy persistente, nunca faltó a
una práctica ni a un juego durante los 4 años de la Universidad, y nunca tuvo el
chance de participar en algún juego!.Era el final de la temporada y justo unos
minutos antes que comenzará el primer juego de las eliminatorias, el entrenador
le entregó un telegrama. El joven lo tomó y luego de leerlo murió en el
silencio...
Tragó muy fuerte y temblando le dijo al entrenador:
'Mi padre murió esta mañana, no hay problema de que falte al juego hoy?'.
El entrenador le abrazó y le dijo..'Toma el resto de la semana libre, hijo. Y
no se te ocurra venir el sábado'.
Llegó el sábado, y el juego no estaba muy bien, en el tercer cuarto, cuando
el equipo tenía 10 puntos de desventaja, el joven entró al vestuario y
calladamente se colocó el uniforme y corrió hacia donde estaba el entrenador y
su equipo, quienes estaban impresionados de ver a su luchador compañero de
regreso!
'Entrenador por favor, permítame jugar... Yo tengo que jugar hoy' imploró el
joven.El entrenador pretendió no escucharle, de ninguna manera el podía permitir
que su peor jugador entrará en el cierre de las eliminatorias.
Pero el joven insistió tanto, que finalmente el entrenador sintiendo lastima
lo aceptó:
'Bueno hijo, puedes entrar, el campo es todo tuyo'.
Minutos después el entrenador, el equipo y el publico, no podían creer lo que
estaban viendo.
El pequeño desconocido, que nunca había participado en un juego, estaba
haciendo todo perfectamente brillante, nadie podía detenerlo en el campo, corría
fácilmente como toda una estrella.Su equipo comenzó a ganar, hasta que empató el
juego. En los segundos de cierre el muchacho interceptó un pase y corrió todo el
campo hasta ganar con un touchdown.La gente que estaba en las gradas gritaban
emocionadas, y su equipo lo llevó cargado por todo el campo.Finalmente cuando
todo terminó, el entrenador notó que el joven estaba sentado calladamente y sólo
en una esquina, se acercó y le dijo:
'Muchacho no puedo creerlo, estuviste fantástico! Dime cómo lo lograste?
El joven miró al entrenador y le dijo: 'Usted sabe que mi padre murió...pero
sabía que mi padre era ciego?
El joven hizo una pausa y trató de sonreír...
'Mi padre asistió a todos mis juegos, pero hoy era la primera vez que él
podía verme jugar. y yo quise mostrarle que si podía hacerlo'.
Reflexión..Así que recuerda, siempre existe alguien que:
Está muy orgulloso de ti.
Piensa en ti,Le importas tú.
Te extraña,Quiere hablarte.
Quisiera estar a tú lado.
Espera que no Estés en problemas.
Esta agradecido por el apoyo que le has brindado.
Quisiera sujetar tu mano.
Espera que todas tus cosas resulten bien.
Quiere que te encuentres feliz,Desea que lo busques.
Quiere darte un regalo.
Quiere abrazarte.
Piensa que tú eres un regalo.
Admira tu fortaleza.
,No puede vivir un minuto más sin verte.
Te ama por quien eres,Te considera un tesoro.
Desea conocerte más.
Desea que sepas que siempre estará dispuesto a escucharte.
Quiere escuchar que lo quieres.
Desea compartir contigo sus sueños.
Vive por ti,Necesita tu apoyo.
Necesita que le creas.
Confía en ti.
Simplemente escucha una canción y te recuerda.
Recuerda..Alguien necesita que le digas que sientes todo esto por el / ella.
Gentileza, Marian
Benedit |
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Publicado en General el 21 de Julio, 2008, 9:47
por ALFRE306
'No
es tiempo de pensar en cambiar el auto, sino de pensar en cambiar nuestras
vidas'...
'La física cuántica es la llave para lograr este cambio...' Con esta y
otras frases del estilo, resume el periodista la importancia de conocer qué es y
cómo funciona esta nueva ciencia, que está encontrando respuestas que superan
nuestro entendimiento.
Todos nos preguntamos cuál es nuestro propósito en la vida, por qué y para
qué existimos en este universo. Se dice que la física cuántica es 'la ciencia de
Dios' y Brad Hunter logra contagiar, mediante la explicación racional de la
ciencia, el sentimiento de que somos parte de algo más grande y maravilloso. Sin
embargo no nos damos cuenta de que estamos alejándonos de nuestra fuente
creadora, resistiéndonos a los cambios naturales de la evolución que se están
manifestando y que nos harán autoseleccionarnos como parte de ese cambio o
simplemente autoexcluírnos como especie. El universo no sabe de bien o mal,
simplemente se es funcional o no a la creación y por evolución es
autodescartado.
'Jesús vino a hablar de amor, no de Física Cuántica....'
Si bien los grandes maestros espirituales siempre nos hablaron de amor, el
hombre como ser espiritual con una mente racional, necesita descubrir y conocer
las herramientas desde el raciocinio para poder entender y conectarse con su
parte espiritual. La ciencia está descubriendo el poder real del amor como la
energía más poderosa que existe.
La presentación se inició explicando los fundamentos de la física cuántica y
definiendo al universo como un gran iceberg, del cual nosotros solo vemos la
punta, que es nuestra realidad física. El resto del iceberg pertenece al 'Reino
Cuántico'. El universo está compuesto por un 4% de materia, medible y visible.
El restante 96% es la llamada 'materia oscura' y/o 'energía oscura' (se cree que
son lo mismo) que en realidad conforman la matriz o 'sopa cuántica' de
información de la creación, que existe en un espacio multidimensional y se
compone de energía en estado natural.
La materia en si misma es 99.9% vació y el resto es energía condensada en
formas densas de luz, o sea que simplemente... estamos hechos de luz.
Más adelante expuso las nuevas teorías acerca del 'holograma cuántico'
-'vemos el universo en la forma que es porque nosotros existimos' [Stephen W.
Hawking. Historia del Tiempo: Del Big Bang a los Agujeros Negros. Cap. VIII, El
Origen y el Destino del Universo-, que sería algo así como 'la película que
nosotros mismos proyectamos de nuestra realidad'.
El ser humano, como ser de energía consciente, puede transformar el holograma
cuántico y cambiar la realidad. Somos el 'observador' y como tales somos
'partícipes' del proceso, por lo tanto por el sólo hecho de observar estamos
modificando lo observado. Todos estos conceptos estarían grabados en nuestro
ADN, el cual se comporta como una red de terminales que se conectan a esa 'sopa
cuántica' o red no-local, mediante procesos muy avanzados y complejos, por medio
de alfabetos o códigos, que al ser ordenados por la conciencia nos traen 'el
libro ya escrito'.
Se vió tambien el peligro que representa la experimentación del hombre, al
crear en el acelerador de partículas Large Hadron Collider (LHC), un modelo que
permitiría descomponer partículas subatómicas para luego medir los residuos en
busca del 'bosón de higgs' o 'partícula divina', la cual se encargaría de dotar
de masa a la materia. Este experimento podría crear un 'agujero negro' en la
tierra y un vacío cuántico, disgregando la energía comprimida en materia y
devolviendola a su estado natural. Cabe señalar que se está produciendo
artificialmente un campo magnético 8 veces superior al del planeta en un espacio
de unos 27 km. de longitud, situado a 100 metros bajo tierra en la frontera
entre Francia y Suiza, en el que los electrones y positrones son inyectados y
acelerados hasta la colisión mediante el uso de cavidades de radiofrecuencia.
Brad Hunter afirma que 'somos computadoras cuánticas' y que 'la energía más
poderosa es el amor', ya que podemos absorver, procesar y devolver a la creación
energía (este proceso se llama 'embonar') en forma de amor, que es la forma más
poderosa y lo que nos diferencia de otras especies a nivel evolutivo.
En resúmen, se vienen tiempos de cambios muy profundos a nivel de la
galaxia... ya se está registrando actividad solar por encima del promedio
habitual, el planeta se está manifestando devolviendo energía en forma de
desastres naturales y la humanidad parece empezar a despertar de un sueño muy
pesado, donde nuestra arrogancia, falta de humildad y de respeto por la
naturaleza, nos puede llevar a desastres inimaginables.
¿Estaremos, como especie, a la altura de los acontecimientos para pasar a una
nueva dimensión en la escala evolutiva?
Si 'infectamos' el campo cuántico con energía positiva, con amor y sin miedo,
seguramente pasaremos el 'exámen' como especie. Debemos dejar el miedo de
lado... el miedo paraliza y lleva al odio, no le demos cabida al miedo. Somos
capaces de recrear nuestra realidad. La fé de hecho es una de las formas más
poderosas de hacerlo, por algo el viejo dicho 'la fe mueve montañas'.
Es hora de que la humanidad entienda que tenemos que cambiar de paradigmas,
debemos cambiar la civilización del petróleo y la depredación de los recursos
naturales por las energías renovables, no contaminantes y ser autosustentables,
deshacernos del miedo y dar lugar a la creatividad, el amor, la compasión y la
tecnología aplicada con responsabilidad para una nueva era que está por
venir.
Martín Leonetti.
VPC.
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Publicado en General el 19 de Julio, 2008, 21:55
por ALFRE306
Caminaba con mi padre,
cuando él se detuvo en una curva y después de un Pequeño silencio me preguntó:
Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas alguna cosa más?.
Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí:
-Estoy escuchando el ruido de una carreta...
-Eso es, dijo mi padre. Es una carreta vacía.
Pregunté a mi padre:
¿Cómo sabes que es una carreta vacía si aún no la vemos?
Entonces mi padre respondió: Es muy fácil saber cuándo una carreta está
vacía, por causa del ruido. Cuánto más vacía la carreta, mayor es el ruido que
hace.
Me convertí en adulto y hasta hoy, cuando veo a una persona hablando
demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuna,
presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente y haciendo de menos a la
gente, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo: "Cuanto más vacía
la carreta, mayor es el ruido que hace".
La humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitirle a los demás
descubrirlas.
Y recuerden que existen personas tan pobres que lo único que tienen es
dinero.
"Nadie está más vacío, que aquel que esta lleno del Yo mismo. "Seamos lluvia
serena y mansa que llega profundamente a las raíces, en silencio: nutriendo.”
Y recuerden Amados, que la Sabiduría es como un Río, entre más profundo es,
menos ruidoso…
Salvador Oyuela, (
Tegucigalpa - Honduras
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Publicado en General el 6 de Julio, 2008, 17:47
por ALFRE306
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| NOTA ORIGINAL PUBLICADA EN LA REVISTA EL PLANETA URBANO, SECCION PLANETA-X
Con un título obtenido en Yale, importantes membrecías y varios cargos académicos, Brian Weiss parecía tener todo bajo control. Sin embargo, dejó atrás una línea de trabajo en la que había alcanzado fama y reconocimiento para adentrarse en una dirección distinta. Fue criticado por colegas, quienes lo llevaron ante comités de censura e intentaron quitarle el título. Sus múltiples contribuciones a la ciencia nada le valieron a la hora de ser juzgado por el establishment de la psiquiatría. Pero sus logros en su nueva rama de investigación sobre vidas pasadas y reencarnación lo hicieron famoso en todo el mundo.
Desde entonces ha realizado muchas presentaciones y conferencias; y actualmente ofrece talleres vivenciales y profesionales que enseñan a la gente y a los terapeutas sobre las técnicas de hipnósis y regresión a vidas pasadas. Las mismas técnicas que han ayudado a pacientes a desbloquear traumas y problemas originados en vidas anteriores.
El antes y después en la vida de Weiss comenzó con Catherine, una paciente que bajo hipnosis recordó quién y qué fue en previas existencias. Así nació el interés por profundizar en las técnicas de regresiones hipnóticas y entender cómo encarnaciones anteriores pueden sanar traumas.
¿Cuál es la diferencia entre el antes y después de la experiencia Catherine en Brian Weiss? Los grandes cambios se dieron en lo emocional y en lo espiritual. Antes de Catherine era muy excéptico sobre la reencarnación, la existencia de potenciales psíquicos, y no sabía mucho sobre las corrientes de la llamada parapsicología.
Después de Catherine hubo cambios profundos en mi persona, mis valores y forma de ver la vida cambiaron. Comencé a descubrir que hay vida después de la muerte y además tomé consciencia de la existencia de múltiples dimensiones.
Aprendí que no tiene sentido acumular cosas materiales ni perder tiempo en conseguirlas. Empecé a darle importancia a la existencia del alma, al espíritu, la consciencia, porque es lo que permanece después de la existencia física. Esto te lleva irremediablemente a cambiar la forma en que ves la vida y la muerte, además de transformar para siempre tus costumbres.
¿Por qué este conocimiento no forma parte de la ciencia tradicional ni de la educación? El problema es que la ciencia debe comprobar para decretar y estos temas se encuentran en terrenos fuera de los dominios de la ciencia. Existen muchas mentes cerradas, sin contar los poderosos intereses que por conveniencia no aceptan o convalidan las investigaciones. El poder está tan concentrado que solo hacen falta unas pocas personas para arruinar el trabajo y la opinión de muchos. A pesar de que existe gente de importancia y relevancia que cree, lo afirman a puertas cerradas sin tomar consciencia de la consecuencia de sus acciones, o de los cambios que producirían si lo afirmaran públicamente. Si la reencarnación es real, eso implica que siempre volvemos a este planeta. Entonces, ¿qué clase de planeta nos dejamos a nosotros mismos? Seguramente volveremos a nacer en una situación de caos, en un mundo contaminado con menos recursos y una mayor cantidad de objetos inútiles para nuestro aprendizaje real. ¿Por qué actuamos de esta manera? ¿Por qué ignoramos todos estos problemas? Por ejemplo, muchos hombres en las esferas de poder son conscientes del problema del calentamiento global y de la responsabilidad del comportamiento humano, pero nada de lo establecido se modifica como para producir un cambio real y efectivo.
Si existe un colectivo de almas que reencarnan numerosas veces, si el planeta fuera una escuela y estas almas sus alumnos, que vienen a aprender una lección, ¿por qué olvidamos lo aprendido y creamos una realidad imperfecta del mundo? El libre albedrío y el destino coexisten. En esta escuela “planeta” aprendemos a través del libre albedrío, lo cual genera concecuencias que van conformando el destino y la causalidad. Si bien cuando no estamos dentro de un cuerpo y somos entidades espirituales tenemos consciencia de la real situación del planeta, no podemos desde la existencia extracorporal interferir en el libre albedrío. Cuando estas almas “observadoras” se reencarnan dentro de un cuerpo y comienzan a manifestarse en la realidad del plano físico tienden a olvidarse de lo que sabían y, muchas veces, hasta para qué vinieron a este mundo. Al encarnar todo empieza de nuevo y es en su nueva existencia en donde deben demostrar si aprendieron la lección de vidas pasadas.
¿Cuál sería el verdadero objetivo de la existencia? Todos debemos aprender y adoptar en nuestra vida -presente o futura- que la violencia y la destrucción no es coherente con los objetivos finales evolutivos del espíritu. Tal vez nos lleve muchas vidas y debamos transitar por varias escuelas para aprenderlo. Es factible que en esta tercera dimensión, que sería la escuela llamada Tierra, no lleguemos nunca a comprender la totalidad de la existencia. Tal vez existan múltiples niveles dimensionales o múltiples Universos que sirvan a su vez como niveles de aprendizaje. Existe un espectro de posibles futuros planetarios que se darán en base a nuestras desiciones y acciones colectivas de hoy.
Hay indicios de que estamos cerca de finalizar un ciclo de 26.000 años, que se completaría en el año 2012 aproximadamente. Podríamos estar frente al final de un ciclo evolutivo como especie, lo que las profecías llaman “el final de los tiempos”. ¿Piensa que esto es posible? Muchos de estos ciclos, que son en realidad periodos astronómicos, son reales. Pero a veces las personas toman las fechas de forma literal, por ejemplo un ciclo de 26.000 años podría tener un error de medición de muchos años o tal vez siglos. No creo que se sepa exactamente cuándo comenzó este ciclo actual, por lo tanto tampoco se sabría cuándo terminaría. Igualmente, es posible que existan estos ciclos y que sirvan como evaluaciones colectivas de los habitantes de los planetas involucrados en el proceso de aprendizaje. Para el Universo, 26.000 años es algo insignificante en el contexto del tiempo cósmico, tal vez sea como la espiración e inspiración de Dios. Quizá la respiración del tiempo sean infinitos ciclos de nacimiento y muerte que conforman la naturaleza de la eternidad. Creo que la gente no debería vivir condicionada por el fin de un ciclo porque va en contra del libre albedrío. Lo más importante es tomar consciencia que el espíritu es inmortal y los 26.000 años representen algo así como una milésima de fracción de segundo en su existencia infinita; o tal vez el tiempo no signifique nada porque en su espectro de manifestación el tiempo no exista.
¿En su último libro +Muchos cuerpos, Una Misma Alma+ presenta la idea de que tal vez no se trate de muchas almas en muchos cuerpos, sino una única alma habitando en diversos vehículos físicos? Hablamos de evaluaciones colectivas o individuales en términos de comprensión humana. Pero ¿qué pasa si todos juntos fuéramos un alma y no un conjunto de almas? ¿Qué pasaría si el concepto de separación e individualismo fuera solamente una ilusión? El significado del título de mi último libro encierra el concepto de Plotino: “Una única alma late en muchos cuerpos”. El alma humana es idéntica a sí misma. Así, lo que cualquier ser humano haya vivido en cualquier época podría ser algo accesible para ti y para mí. ¿Qué pasaría si lo que Carl Jung llamó “el inconsciente colectivo”, o lo que Edgar Cayce conoce como “registro akásico” fuera, en realidad, el conocimiento de todas nuestras almas conformando un conocimiento único perteneciente a una sola alma? Algo así como una gota que junto a otras conforman un mismo océano.
Entonces, ¿toda la existencia habría sido creada para que un único espíritu se manifieste y se autoexperimente en la multidiversidad y la multiplicidad? Es difícil tratar de comprender esto que involucra la manifestación de Dios mismo. Quizás es demasiado complejo para que nuestras mentes siquiera lo intenten razonar, porque nosotros no podemos antropomorfizar a Dios, darle forma y tratar de comprenderlo desde nuestro insignificante pensamiento. En mi trabajo encuentro a Dios todo el tiempo. El está presente en cada uno de mis pacientes, en cada cosa; pero no tiene la imagen de un “señor mayor” sentado en un trono sobre una nube. Lo percibo como una energía todopoderosa de enorme compasión y de amor, que se aloja en cada una de las células de nuestro ser. Para evolucionar debemos reconocer a Dios en nostros mismos y aceptar su energía primordial: el amor.
¿La existencia misma sería energía y su estado más puro sería el amor? Todos nosotros y cada cosa es energía. Nos diferenciamos por estados de vibración; por eso a mayor vibración, mayor energía. A mayor energía estaremos más cerca del amor y de Dios. Pero mayor evolución racional y tecnológica no significa estar más cerca de la evolución espiritual -que es la esencia de la evolución-.
En sus libros habla de “maestros” -a quienes podríamos denominar “celadores” de esta escuela Tierra- que guían nuestra existencia ayudándonos a evolucionar por el camino correcto, pero en la realidad no han tenido muchos seguidores. ¿Qué papel jugarían estos maestros? La diferencia entre ellos y nosotros tiene que ver con el nivel de sabiduría. Los maestros han aprendido todo lo que debían aprender en este plano, pero se reencarnan voluntariamente sin necesitarlo para ayudar a la humanidad. Nosotros también somos potenciales maestros porque nuestra esencia es la misma que la de ellos. A pesar de todo lo que sucede actualmente en nuestro planeta, es una escuela maravillosa y sería una pena que se destruya. Debemos entender que la Tierra es una escuela de una sola aula. Todos estamos juntos. Lo cierto es que muchos de los alumnos olvidan que están en la escuela para aprender y se dedican a cosas que desvían no solo su propósito, sino que también el de los demás. Muchos olvidan lo que los maestros nos enseñaron.
Bajo el libre albedrío y esta programación cósmica donde encarnamos y olvidamos lo que fuimos en vidas pasadas, ¿su actividad de retrotraer a pacientes a vidas pasadas no va en detrimento de estas leyes y programaciones celestiales? Sí, pero llegado el punto crítico que alcanzó la civilización es necesario. La tecnología avanzó tan rápidamente que se formó una brecha muy marcada con respecto a la evolución espiritual. Ahora es el momento de trabajar para achicar esa distancia. Estamos autorizados a acelerar el programa de estudio.
¿Quién lo autoriza? (…silencio)
¿Cree que existen otras civilizaciones de seres no terrestres experimentando procesos similares al nuestro en otros mundos o planos de existencia? Creo que existe vida en otros planetas y también en otras dimensiones. Fui invitado por el desaparecido psiquiatra de Harvard y premio Pullitzer, John Mack -que convalidó mis investigaciones- a un congreso en el cual presenté los testimonios de pacientes que aseguraron, bajo hipnosis, haber tenido no solo contacto con seres extraterrestres, sino que también declararon en vidas pasadas haber habitado otros mundos. Debatimos el tema con el reconocido astrónomo Carl Sagan, quien no cree en la existencia de vidas pasadas. Pero todos coincidimos que de existir civilizaciones avanzadas, éstas deberían o deben tener un total respeto por el libre albedrío y desarrollo de civilizaciones como la nuestra, que se hallan en la búsqueda de un camino de superación.
¿Podría profundizar en las experiencias de sus pacientes en relación a extraterrestres? Bajo hipnosis, algunos de mis pacientes han declarado que estuvieron en contacto con varios tipos diferentes de entidades extraterrestres que se encuentran cerca de la Tierra. A pesar de tener tecnología avanzada describieron que no todos tienen el mismo nivel de sabiduría. Parece ser que los más avanzados actúan como vigilantes de nuestro planeta, y sin que nosotros sepamos ponen a raya a los menos avanzados, para que no interfieran en nuestros asuntos.
En su último libro usted relata el caso de un paciente llamado Patrick que… Sí, en una regresión recordó que hace sesenta mil años su espíritu, encarnado en otro planeta, formó parte de una migración hacia la Tierra. Relató cómo fue recibido en nuestro planeta por seres de migraciones anteriores, procedentes de otros sistemas solares que se mezclaron con los seres humanos. Al reencarnar en la Tierra fomentaron la evolución de nuestra especie. Según recordaba Patrick, su trabajo en esa vida fue almacenar y preservar el conocimiento y registros escritos de su raza en otro mundo. El tesoro cultural se encontraría aún escondido en regiones subterráneas de la Tierra, a la espera de un momento evolutivo de la civilización en el cual pueda ser comprendido y sea de utilidad para el hombre. Existe la posibilidad de que todos -en algún momento- hayamos migrado de otros mundos y reencarnado en éste. Tal vez en un futuro debamos pasar por otros mundos y por otras dimensiones.
Supongamos que la civilización entera fuera a fracasar, tomemos el ejemplo de la Tierra como una escuela y nosotros sus alumnos. ¿Qué es más importante, la escuela o los alumnos? Los alumnos somos inmortales porque en esencia somos espíritus que no mueren. La vida sobre el planeta puede llegar a colapsar, pero como ya sucedió anteriormente, éste sobreviviría y se regeneraría adaptándose a nuevas condiciones. Probablemente como evolución genética y como especie desapareceríamos, pero como nuestros espíritus son eternos existe la posibilidad de reencarnar en otro planeta o en otras dimensiones.
¿Cree en evoluciones cíclicas donde todo empieza y debe terminar de manera catastrófica, como lo promulgan muchas profecías y textos mitológicos antiguos? En numerosas regresiones de mis pacientes he notado que varios recuerdan haber estado encarnados en tiempos de la Atlántida. Dicen que están dadas las mismas condiciones que por entonces, como si ellos nos quisieran decir o hacer algo. Actualmente existe una tecnocracia sin conciencia y alejada de un crecimiento espiritual, al mismo tiempo que se presenta un periodo crítico de grandes cambios climáticos. Es momento de comprobar si aprendimos la lección de civilizaciones anteriores que se autodestruyeron.
¿Cuál es su mensaje para la humanidad? Es hora de despertar, hay que recordar que somos seres espirituales y, hasta que no lo entendamos, estaremos siempre creando ciclos que comienzan y terminan en autodestrucción. Está en nuestras manos elegir lo que queremos y de eso se trata el libre albedrío, porque este mundo puede ser nuestro paraíso o infierno. Debemos ser responsables de nuestros actos, porque todo lo que suceda aquí puede influir no solo en este planeta, sino también en todo el Universo.
Web: www.brianweiss.com Agradecimientos: Revista Planeta Urbano-Sección Planeta-x
Por Brad Hunter |
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Publicado en General el 29 de Junio, 2008, 13:26
por ALFRE306
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En la Solemnidad de la Epifanía
CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 6 enero 2008 (ZENIT.org).- La Iglesia cumple su misión cuando refleja, para toda la humanidad, la luz de Cristo, subraya el Papa.
En su homilía, durante la Santa Misa que presidió en la Basílica Vaticana, Benedicto XVI definió la Epifanía como la celebración de «Cristo, Luz del mundo, y su manifestación a las gentes».
Y trazó un recorrido por la historia del Pueblo de Dios para poder apreciar la dimensión del misterio de la fidelidad de Dios con la humanidad.
En los relatos bíblicos iniciales, «aparece una primera "alianza" establecida por Dios con Noé, tras el diluvio», una «alianza universal, que alcanza a toda la humanidad» --recordó el Papa--; en el origen, «toda la tierra tenía una sola lengua y las mismas palabras», dice el Libro del Génesis.
Pero también se desprende de la Escritura que, por la «culpa de orgullo -apuntó Benedicto XVI--, análoga a la de Adán y Eva, se produjo la confusión de las lenguas y dispersión de la humanidad por toda la tierra», situación que sintetiza la palabra «Babel» y que «fue una especie de maldición».
En «este punto comienza la historia de la bendición, con la vocación de Abrahán: empieza el gran proyecto de Dios para hacer de la humanidad una familia, mediante una alianza con un pueblo nuevo, elegido por Él para que sea una bendición en medio de todas las gentes», prosiguió en su homilía.
Y este proyecto divino --«aún en marcha»-- «tuvo su momento culminante en el misterio de Cristo», «pero pide ser acogido por la historia humana, que sigue siendo siempre historia de fidelidad por parte de Dios y lamentablemente también de infidelidad por parte de nosotros, los hombres», reconoció el Santo Padre.
También la Iglesia --dijo--, siendo «santa» y «depositaria» de esta bendición, «está formada por pecadores».
En Belén nace Jesucristo «para llevar a cumplimiento la alianza: Él mismo, verdadero Dios y verdadero hombre, es el Sacramento de la fidelidad de Dios a su proyecto de salvación para toda la humanidad, para todos nosotros», expresó.
Y es a Belén donde llegan los Magos de Oriente, para adorar al Mesías; el acontecimiento -aclaró el Papa-- «es la señal de la manifestación del Rey universal a los pueblos y a todos los hombres que buscan la verdad».
«Es el inicio de un movimiento opuesto al de Babel: de la confusión a la comprensión, de la dispersión a la reconciliación», reflexionó.
Por eso recalcó el vínculo que existe entre Epifanía y Pentecostés: «Si la Natividad del Señor, que es la Cabeza, es también la Natividad de la Iglesia, su cuerpo, vemos en los Magos los pueblos que se agregan al resto de Israel, preanunciando el gran signo de la "Iglesia políglota", realizado por el Espíritu Santo cincuenta días después de la Pascua».
Y es que «el amor fiel y tenaz de Dios» «jamás se aleja de su alianza», confirmó Benedicto XVI; la «esperanza de la historia» radica, precisamente, en este «"misterio" de la fidelidad de Dios», y al servicio de este «"misterio" de bendición para toda la humanidad» está la Iglesia.
De hecho, «en este misterio de la fidelidad de Dios, la Iglesia lleva a cabo plenamente su misión sólo cuando refleja en sí misma la luz de Cristo Señor -insistió el Santo Padre--, y así es de ayuda a los pueblos del mundo en el camino de la paz y del auténtico progreso».
Y esa luz de Cristo «está siempre presente en la palabra del Evangelio que también hoy tiene la capacidad de guiar a todo hombre a Jesús», explicó minutos después el Papa, en el Ángelus, ante decenas de miles de peregrinos que acudieron a la plaza de San Pedro a pesar de la insistente lluvia.
«Esta misma palabra» --añadió--, que es «el reflejo de Cristo verdadero hombre y verdadero Dios, la hace resonar con autoridad la Iglesia para toda alma bien dispuesta», «para toda la humanidad», igual que la estrella guió a los Magos a Belén.
Y Benedicto XVI se dirigió a cada uno, porque «todo cristiano» está «llamado a iluminar con la palabra y el testimonio la vida y los pasos de los hermanos».
De ahí la importancia de que el cristiano sea fiel a su vocación, porque el «auténtico creyente», mientras «está siempre en camino en el propio itinerario personal de fe», a la vez, «con la pequeña luz que lleva dentro de sí, puede y debe ser de ayuda a quien se encuentra a su lado y tal vez le cuesta encontrar el camino que conduce a Cristo», concluyó.
Por Marta Lago
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Publicado en General el 22 de Junio, 2008, 19:13
por ALFRE306
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El destino de los cristianos en los países islámicos
ROMA, jueves, 20 diciembre 2007 (ZENIT.org).-
El caso de una profesora británica encarcelada en Sudán viene a recordarnos los problemas de las minorías cristianas en los países islámicos. Gillian Gibbons se metió en problemas al permitir que sus alumnos pusieran el nombre de Mahoma a un osito de peluche, informaba el 27 de noviembre el periódico Independent.
Gibbons era maestra en el Unity High School, en la capital de Sudán, Jartum. Según el director del colegio, Robert Boulos, el incidente fue «un error completamente inocente», informaba Independent. Tuvo lugar durante un ejercicio en clase en el que Gibbons pidió a sus alumnos de primaria que pusieran nombre a un juguete de peluche. Los alumnos mismos escogieron el nombre de Mahoma.
Tras su arresto, Gibbons fue acusada de insultar la religión, y sentenciada a 15 días de prisión, informaba el 29 de noviembre la BBC. Como consecuencia, se reunió una multitud en la capital para pedir un castigo incluso más duro. Tras unos días, se permitió a Gibbons abandonar Sudán y volver a Gran Bretaña, informaba el 3 de diciembre la BBC.
En los últimos meses la persecución de cristianos está recibiendo más atención de los medios. El 27 de mayo, el Sunday Times publicaba un largo artículo sobre el tema. Una de las personas citadas en el reportaje, Eddie Lyle, presidente de la rama británica de Open Doors, una ONG que trabaja con iglesias e individuos que sufren, afirmaba que cerca de 200 millones de cristianos en más de 60 países se enfrentan a castigos brutales por causa de su fe.
Los cristianos tienen problemas en muchos países, no sólo aquellos que están bajo la ley islámica. Los extremistas hindúes en la India siguen creando problemas a los cristianos y los regímenes totalitarios como Corea del Norte también persiguen a los creyentes.
Secuestros y asesinatos
No obstante, son los países islámicos los que suelen ocupar los titulares por sus restricciones a los cristianos. Hace algunos meses, Afganistán fue el escenario del secuestro de un grupo de voluntarios cristianos de Corea del Sur, informaba el 1 de agosto el Times.
Dos de los voluntarios, uno de ellos un pastor cristiano, fueron asesinados por los secuestradores. El grupo estaba afiliado a la Iglesia Saemmul de Seúl.
El grupo fue puesto en libertad tras seis semanas de secuestro, informaba el 2 de septiembre el Washington Post. El artículo explicaba que la experiencia, no obstante, llevó a que las Iglesias protestantes en Corea del Sur frenaran el resto de actividades misioneras en Afganistán.
Según informaba la BBC el 12 de septiembre, los rehenes fueron amenazados de muerte en un intento de convertirlos al Islam.
Quienes desean convertirse al cristianismo también se enfrentan a graves peligros. El obispo anglicano de Rochester en Inglaterra, Michael Nazir-Ali, habló de la persecución de los conversos cristianos durante un programa de televisión BBC, informaba el periódico británico Observer el 16 de septiembre.
El prelado anglicano es originario de Pakistán y su padre se convirtió del Islam al cristianismo.
«Es muy común en el mundo de hoy, incluyendo a este país, que la gente que ha cambiado su fe, especialmente los musulmanes que se han vuelto cristianos, sea condenada al ostracismo, pierda su puesto de trabajo, se les rompan los matrimonios, y se les quiten a sus hijos», afirmaba.
El 3 de junio el Obispo Ali escribía un artículo de opinión para el periódico británico Telegraph en el que hablaba de las dificultades a que se enfrentan los cristianos en Pakistán. Numerosos cristianos, afirmaba, han sido víctimas de la ley contra la blasfemia del país, que ha sido ampliamente usada para silenciar la oposición, prevenir la libre expresión y ganar méritos.
Conversos amenazados
En días recientes, un reportaje publicado el 5 de diciembre en la página web del periódico Times revelaba que la hija de un imán británico que se convirtió al cristianismo hace 15 años todavía vive bajo la amenaza de violentas represalias.
La mujer, que utiliza el pseudónimo de Hannah, ha tenido que desplazarse 45 veces para evitar ser detectada por su familia desde que se volvió cristina. El mes pasado aceptó la protección policial tras recibir nuevas amenazas. Hannah dejó el hogar el 16 para escapar a un matrimonio de conveniencia.
Su experiencia está lejos de ser un caso aislado. En Egipto, Mohammed Hegazy fue forzado a ocultarse tras su conversión al cristianismo, informaba Associated Pess el 11 de agosto.
Según el artículo, un clérigo islámico declaró la ejecución de Hegazy como un apostolado, y él mismo recibió amenazas de muerte por teléfono antes de buscar refugio. Su caso se convirtió en tema público después de que Hegazy emprendiera una acción legal para cambiar oficialmente su religión en su documento nacional de identidad, algo que, según Associated Press, es probablemente la primera vez que lo hace un convertido nacido musulmán.
En general, los cristianos de Oriente Medio se enfrentan a muchos problemas. Uno de los lugares más peligrosos para ellos en este momento es Irak. El patriarca caldeo de Bagdad, Emmanuel III Delly, fue hecho cardenal hace poco por Benedicto XVI.
El patriarca fue entrevistado por Associated Press en un artículo publicado el 30 de octubre. Lamentaba las continuas bombas y asesinatos. Según el reportaje, el primer ministro iraquí, Nouri al-Maliki, ha prometido dar mayor protección a la comunidad cristiana del país.
Petición de moderación
Las actuaciones de grupos de extremistas islámicos han provocado algunas llamadas a una mayor acción por parte de los elementos más moderados dentro de la comunidad. El 2 de diciembre un artículo publicado por Ed Husain, en el periódico británico Observer, pedía a los musulmanes que se expresaran en contra de los radicales islámicos violentos.
Tras la firma de Husain está Mohammed Mabub Hussain, autor del libro «El Islamista», sobre su conversión del extremismo islámico. «Debemos tener el valor de ponernos en pie y reclamar nuestra fe», afirmaba en el artículo del periódico.
Husain también explicaba que el Islam no es una entidad monolítica y que, dentro de él, hay elementos que pueden llevar a un tipo de renacimiento musulmán. No obstante, observaba que muchos temen hablar por el miedo a acciones violentas de grupos extremistas.
Un artículo publicado el mismo día por Shiraz Maher, en las páginas del Sunday Times, también reflexionaba sobre el problema el Islam, siguiendo la crisis del osito de peluche. Estamos en medio de una batalla por los corazones y las mentes de los musulmanes, una batalla que deben luchar los mismos musulmanes, explicaba.
Maher pedía que no se demonizara el Islam, pero también reconocía la necesidad de que más musulmanes, especialmente jóvenes, se expresaran en contra de los islamistas radicales.
Respetar los derechos humanos
Tawfik Hamid, antiguo miembro de un grupo terrorista islámico, también pedía una reforma del Islam, para asegurar que respeta los derechos humanos. Su petición la presentaba en un artículo publicado el 25 de mayo en el Wall Street Journal. Pedía cambios en la doctrina, como prohibir el asesinato de los conversos que dejan el Islam, y un mejor trato para las mujeres.
«Nosotros los musulmanes deberíamos mostrar públicamente nuestra profunda desaprobación por el creciente número de ataques de musulmanes contra otros credos y contra otros musulmanes», afirmaba Hamid.
Benedicto XVI también ha hablado de la necesidad de asegurar una mayor libertad religiosa en los países islámicos. Es esencial, indicaba el 1 de junio al nuevo embajador de Pakistán ante la Santa Sede, «salvaguardar de actos de violencia a los ciudadanos que pertenecen a las minorías religiosas».
«Esta protección no sólo concuerda con la dignidad humana sino que también contribuye al bien común», explicaba el Pontífice. También recordaba al embajador la importancia del papel jugado por la Iglesia católica en Pakistán en el área de la educación, la sanidad y los servicios de caridad.
En sus palabras dirigidas al embajador de Indonesia ante la Santa Sede el 12 de noviembre, el Papa rechazaba el uso de la violencia en nombre de la religión y pedía una mayor colaboración al servicio de la paz. Una paz que hoy no es fácil lograr dadas las circunstancias en muchos países.
Por el padre John Flynn, L. C., traducción de Justo Amado
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Publicado en General el 16 de Junio, 2008, 15:52
por ALFRE306
| La tarea de las humanidades consiste (o debería consistir) en elevar nuestra autoconciencia como seres humanos. Esta búsqueda de la autoconciencia siempre ha sido una poderosa motivación subyacente a empeños filosóficos y científicos. 'Conócete a ti mismo', nos recomendaba el oráculo del dios Apolo en Delfos. Convendría seguir su consejo.
Dentro del género Homo, Linneo nos caracterizó como sapiens (los que saben). Cuanto más sepamos acerca de nosotros mismos, cuanto más lúcida y bien informada sea nuestra autoconciencia, tanto más mereceremos ostentar el orgulloso título de Homo sapiens. [...].
¿Quién soy yo? ¿Qué somos los humanes? ¿Qué posición ocupamos en el Universo? ¿De qué estamos hechos, con quién estamos emparentados, qué posibilidades y limitaciones tenemos? Sólo un humanismo amplio y profundo puede responder a estas preguntas. Los humanistas del Renacimiento no eran tan ambiciosos.
Los ecos del Big Bang retumban todavía en las partículas de que estamos hechos. Nuestra composición química es más afín a la cósmica que a la terrestre. Por el hidrógeno que llevamos dentro (formado junto al fogonazo de la radiación cósmica de fondo) somos hijos de la luz. Por el carbono, el nitrógeno y el oxígeno (forjados en los hornos estelares y dispersados en explosiones agónicas de supernovas) somos polvo de estrellas. El microcosmos de nuestro cuerpo es el compendio de la historia del macrocosmos, como los clásicos no se cansaron de subrayar. [...].
Somos sistemas físicos, partes del Universo, pero no partes cualesquiera: somos (o podemos llegar a ser) partes conscientes del Universo y, por lo tanto, partes de la conciencia cósmica. La conciencia cósmica es la conciencia distribuida del Universo (la conciencia divina, si se quiere). Cuando nuestro cerebro piensa, decimos que nosotros pensamos. Nuestro cerebro es parte nuestra, pero nosotros somos partes del Universo y, por consiguiente, nuestro cerebro es parte del Universo. Cuando pensamos en el Universo con nuestro cerebro, el Universo se piensa a sí mismo en nuestro cerebro. Nuestros pensamientos son chispas divinas, chispas de la conciencia cósmica. [...].'
Jesús Mosterín, Fragmentos de Ciencia viva, Espasa, 2001 |
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Jesús Mosterín | |
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Publicado en General el 8 de Junio, 2008, 13:48
por ALFRE306
Fuente: Autor: Álvaro Corcuera, L.C.
Muy estimados en Jesucristo:
Les escribo con mucho gusto en este período en el que Dios nos llama a servir a la Iglesia con todo nuestro ser, ante todo para agradecerles sus oraciones, sus cartas y el testimonio de sus vidas llenas del espíritu del Evangelio.
Dentro de una semana se tendrá en Atlanta el Encuentro Internacional de Juventud y Familia, que este año tiene como lema «Amaos los unos a los otros como yo os he amado». Con el favor de Dios allí tendré el gusto de encontrarme con muchos de ustedes. Es natural que no todos tengan la posibilidad de participar en este evento, y por eso quisiera desde ahora ofrecerles algunas reflexiones en torno al tema del encuentro: la caridad.
El mandato de la caridad es el distintivo del seguidor de Cristo. El hombre está creado a imagen y semejanza de Dios. Cristo es la imagen del Padre. Y nosotros hemos de ser imágenes vivas de Cristo. Si Dios es amor, nuestra vida debe ser amor. Qué hermosa tarea nos encomienda Jesucristo: hacer presente y real, entre nuestros hermanos los hombres, a Dios. No a un Dios lejano, del deber por el deber o del temor, sino al Dios que no sólo nos ama, sino que se define como Amor.
Al repasar y meditar en nuestros corazones, a ejemplo de María, la acción de Dios en la historia de la Legión y del Regnum Christi, constatamos con renovada gratitud que el amor ha sido el núcleo de la inspiración fundacional. Ya desde los primeros años, Nuestro Padre Fundador nos insistía en la importancia de esta virtud para la vida de todo cristiano: «La caridad es la esencia del cristianismo, la caridad es el distintivo del cristiano, por lo tanto, no deben olvidar que se impone la necesidad urgente e intrínseca a la misión que Cristo nos ha confiado de vivir ampliamente el espíritu de caridad y hacerlo vivir a los hombres» (8 de marzo de 1948). En efecto, sabemos muy bien que no hay verdadera santidad sin caridad, que con la caridad todo es posible y que sin ella nuestra vida cristiana pierde su valor. La caridad no tiene límites, e incluso, como vemos en tantos hombres que dan su vida por el Evangelio, puede llegar hasta el martirio, si es lo que Dios nos pide. Es dar la vida por amor.
Y en los tiempos actuales es necesario que la vivamos cada día con mayor plenitud. La caridad –nos dice san Pablo en su himno sobre la caridad– no acaba nunca, es paciente, comprensiva, no se engríe, es ilimitada (cf 1Cor 13, 4-8); y esto la hace más grande y veraz, porque cada día se nos ofrecen múltiples oportunidades para vivir este mandamiento que nos debe distinguir y caracterizar. El dinamismo de la caridad exige, además, que sea transmitida con el ejemplo, ya que esta virtud es donación y entrega de la propia vida al prójimo: «nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos» (Jn 15, 13). Sin esta donación práctica, las palabras quedarían vacías: «Si alguno que posee bienes de la tierra, ve a su hermano padecer necesidad y le cierra su corazón, ¿cómo puede permanecer en él el amor de Dios? Hijos míos, no amemos de palabra ni de boca, sino con obras y según la verdad» (1Jn 3, 17-18).
Sabemos que la caridad es multiforme y abarca una inmensa gama de matices. Basta detenerse unos instantes a contemplar el testimonio de tantos cristianos auténticos que viven a nuestro lado para descubrir y maravillarnos de las formas tan variadas e ingeniosas que adopta esta virtud. Cuando se busca el bien del prójimo, la caridad se llena de iniciativa, de delicadeza y de ingeniosidad. Lo hace con sencillez. No busca pregonar que está haciendo el bien; simplemente lo hace, buscando ser un espejo del amor de Cristo hacia los hombres. Llega hasta los más pequeños detalles, llega a cuidar hasta si alguna broma o comentario pudiese lastimar o herir al prójimo. Conoce a fondo al otro, no para juzgarlo, sino para favorecer todo el bien que le pueda hacer, y evitar todo aquello que le pudiese llegar a herir.
Pero entre las múltiples manifestaciones de la caridad, hay una que se nos pide de manera particular a los miembros del Movimiento Regnum Christi, sobre la que quisiera ahora detenerme un poco más: la benedicencia.
¡Cuánto hemos de cuidar esta virtud! Es aquello que nos debe caracterizar, estemos donde estemos. ¿En qué consiste la benedicencia? Es una palabra prácticamente desconocida en el mundo en que vivimos; ni siquiera aparece mencionada en el diccionario. Sin embargo, sí se encuentra la palabra maledicencia, que designa el pecado contrario. Si la maledicencia es el vicio de hablar mal de los demás, la benedicencia es la virtud de hablar bien del prójimo. Para nosotros, la benedicencia es un apostolado. Vencer el mal con el bien. La benedicencia es una forma de apostolado que todos podemos realizar, es un modo concreto de pasar por el mundo, como Jesucristo, «haciendo el bien» (Hch 10, 38) y de edificar y servir a la Iglesia.
La maledicencia es un vicio que ofende gravemente la caridad, porque difunde sin motivo ni necesidad objetiva los defectos, los errores o los pecados de otras personas, dañando de este modo su reputación. Nadie tiene derecho a herir la buena fama de los demás. La benedicencia, por el contrario, busca únicamente difundir lo positivo que hay en los demás.
La benedicencia también es contraria al juicio temerario, que admite como verdadero, sin tener motivos suficientes, un defecto moral del prójimo. Los juicios temerarios nos llevan a la sospecha y al alejamiento del prójimo. Es la triste realidad de quien llega a “encasillar” o a catalogar a una persona, viendo más allá de sus actos e interpretando negativamente sus intenciones. Siembra duda, guarda silencios ante la buena fama del hermano, genera inquietud y malestar, roba la paz. Muchas veces juzgamos al prójimo atribuyéndole nuestros propios defectos. Sin embargo, el corazón bondadoso busca pensar bien, justificar, perdonar, comprender. El hombre de Dios tiene presente sus propios defectos, no para juzgar al prójimo, sino para vivir con humildad y siendo apóstoles de lo bueno. No somos nadie para juzgar al prójimo. Sólo Dios es el juez. Y, bien sabemos, esto produce paz en el alma. ¡Qué don tan grande es la paz! «Busca la paz, corre tras ella» (Sal 34, 15). Pues bien, un medio muy bueno para conseguir este regalo que Dios nos da, en la paz, es fijarnos en todo lo bueno, tanto en pensamientos como en palabras.
Cuando por razón de la autoridad de que alguno esté investido, se tenga responsabilidad sobre los actos de otras personas, hemos de actuar sirviendo y buscando el bien, siendo realistas ante el mal, pero no para juzgarlo, sino como el médico, para sanarlo y curarlo, aunque el remedio sea doloroso. Lo único que se busca es el bien del prójimo, como nos enseña Jesucristo en la parábola del buen samaritano que acabamos de meditar el domingo pasado: nos inclinamos hacia el hermano herido o caído, para vendarlo con suavidad, subirlo en la propia vida y asegurarnos de que esté bien atendido y cuidado, sin importar lo que nos pueda costar y sin pensar en que también nosotros estamos necesitados de ayuda.
Y en tercer lugar, la benedicencia se opone a la calumnia, que como nos dice nuestra fe, es un pecado gravísimo que atribuye al prójimo y divulga injustamente cosas falsas que lesionan su buena fama. En la calumnia se suman la difamación y la mentira, y por ello pienso que es uno de los pecados que más entristecen al corazón de Jesucristo.
Al igual que sucede con las demás virtudes, no se trata de vivir la benedicencia a la defensiva, simplemente preocupándonos por no fallar, por "no criticar"; se trata más bien, de cultivar una actitud interna, decididamente positiva, una buena disposición habitual que nos impulse a ejercitar esta virtud. No podemos, pues, conformarnos con silenciar los defectos y errores de nuestros hermanos ante los demás. En sí, esto ya es algo muy bueno pues, como decía el apóstol Santiago, «si alguno no cae hablando, es un hombre perfecto, capaz de poner freno a todo su cuerpo» (St 3, 2). Desde este punto de vista, nunca podremos sentirnos justificados para hablar mal de nadie, de cualquier persona, pues sería lo opuesto a lo que Cristo nos predicó con sus palabras y su vida. Pero la benedicencia va más allá, busca difundir el buen nombre de los demás, valorando sus cualidades, señalando sus virtudes, destacando sus aciertos, sus logros y éxitos, alabando cuanto de bueno y virtuoso descubramos en ellos. Así, esta virtud se convierte en un apostolado, pues se transforma en caridad constructiva.
La benedicencia, como toda virtud, exige una conquista personal. No se da normalmente de modo espontáneo y natural. Tiene en su origen otro hábito aún más profundo: el pensar siempre bien de nuestro prójimo, estimarlo sinceramente en lo más íntimo de nuestro corazón. Esto implica vigilar sobre nuestros pensamientos, combatiendo muy principalmente los prejuicios, fuente de frecuentes y persistentes disensiones, cultivando con esmero la bondad, la comprensión, la afabilidad y la cortesía y, por encima de todo, siendo leales, justos y sinceros en sentimientos y palabras unos para con otros. Cristo supo esperar y comprender a los demás. Cristo, encontrando muchos pecadores, los acogió con corazón bondadoso y no justiciero. No difundió los errores de los pecadores, sino que los acogió con un corazón lleno de comprensión y bondad. ¡Qué conversiones logró con un poco de comprensión! Rechacemos tajantemente los sentimientos de celos, envidias, rivalidades y rencores. Que todo esto no tengan cabida en nuestro corazón, pues, como cristianos, estamos llamados a apoyarnos mutuamente y a ser una familia de hermanos en el amor de Cristo, que se aprecian, se estiman y se sirven con gran solicitud. «Si sufre un miembro, todos los demás sufren con él. Si un miembro es honrado, todos los demás toman parte en su gozo», dice San Pablo (1 Cor 12, 26).
Jesucristo nos enseña que «el hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca lo bueno; y el malo, del malo saca lo malo. Porque de lo que rebosa el corazón habla su boca» (Lc 6, 45). El "hombre viejo" –del que nos habla San Pablo (cf Col 3, 9)– herido por el pecado original, tiende a fijarse más en los fallos y defectos ajenos que en sus virtudes y aciertos. Pero los cristianos contamos con el auxilio de la gracia de Dios, en nosotros habita su Espíritu y tenemos, pues, las fuerzas que necesitamos para sobreponernos a esta tendencia, cultivando siempre pensamientos buenos y positivos.
Nuestro Padre Fundador nos aportaba un consejo práctico en su carta sobre la caridad evangélica: «Cultiven el hábito de fijarse siempre en el lado positivo de las personas. Y aunque la evidencia les muestre que tal o cual persona adolece de graves deficiencias, ustedes pregúntense: ¿Y detrás de esto que veo, qué cualidades y virtudes encerradas guarda esta persona?» (22 de octubre de 1993). El hombre bueno lo ve todo con ojos de bondad. De este modo, el mal será vencido con el bien: «No te dejes vencer por el mal; antes bien, vence al mal con el bien» (Rom 12, 21). A tal grado debería ser un hábito en nuestras vidas, que, si en alguna ocasión se nos "escapara" una palabra que no hubiéramos querido decir, deberíamos disculparnos al instante y luego resaltar lo bueno. Tengamos siempre presente la consigna que desde los primeros años de la fundación hemos aprendido en el movimiento: creer todo el bien que se oye, y no creer sino el mal que se ve; y éste, disculparlo internamente. También Jesús, nuestro Redentor, en los últimos instantes de su vida, desde el tormento de la cruz disculpó en su corazón a sus verdugos y a todos nosotros, por quienes se ofrecía: «Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen» (Lc 23,34).
Pido a Dios que nos dé su gracia, para que nos sigamos esforzando, con todo nuestro corazón, por vivir con la mayor perfección y crecer en la virtud de la benedicencia, tanto con conocidos como con extraños, con quienes nos simpatizan como con quienes naturalmente nos pudiesen a llegar a costar más. Si amamos sólo a los que nos aman, ¿qué mérito tendremos? (cf Mt 5, 46). Son muy claras las invitaciones que Jesús nos hace a este propósito en las páginas de su Evangelio: «No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzguéis seréis juzgados, y con la medida con que midáis se os medirá. ¿Cómo es que miras la brizna que hay en el ojo de tu hermano, y no reparas en la viga que hay en tu ojo?» (Mt 7, 1-3). «Id, pues, a aprender qué significa aquello de: Misericordia quiero, que no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores» (Mt 9,13). «Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos» (Mt 5, 45).
La actitud cotidiana de Jesús hacia todos y cada uno de los hombres, mujeres y niños con los que se encontraba, hacía muy viva su predicación. Imitemos a Cristo en esto. Sus palabras eran objeto de admiración: «Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre» (Jn 7, 46). Y no sólo por las verdades que proclamaba. También por el corazón manso y bondadoso del que procedían. ¡Con cuánto tacto y delicadeza Jesucristo corrige a Simón, que había juzgado negativamente a Jesús y a la mujer postrada a sus pies, y defiende la dignidad, el arrepentimiento y los gestos de amor de la pecadora! Cuando, por ejemplo, en la familia o en el trabajo nos toque dar una negativa, o tengamos que comunicar una noticia desagradable o aportar una corrección que podría herir a alguien, hagámoslo con la mayor caridad. Hagamos ver que a pesar de que se trate de una negativa o de un remedio doloroso, lo único que pretendemos es el bien. No se puede buscar el bien y hacer uso de medios que no están apoyados o justificados por la caridad. La caridad y la benedicencia no son un medio para lograr un fin determinado. Son, precisamente, el mismo fin por el que hacemos todo.
Busquemos ser siempre promotores de lo bueno, difundir las obras buenas que emprenden tantas personas. Que a través de nuestras palabras los demás aprecien más y mejor al Santo Padre, a los obispos, a los párrocos, a los sacerdotes, a los demás movimientos y realidades eclesiales. Que a través de nuestras palabras, todos tengan una palabra de aprecio y de aliento. Una aplicación muy clara es en el campo del ecumenismo. El diálogo en la verdad y en la caridad. El cardenal John O’Connor, que recordamos con tanta admiración, cuando era arzobispo de Nueva York, tenía como lema: “la caridad supera a la justicia”. Hemos de vivir con justicia, pero no con la actitud del justiciero ni del que aplica la ley, sin más. La justicia tiene su corona en la caridad. Que seamos lo que nos pide el Evangelio: sal de la tierra, luz del mundo, fermento, por medio de la caridad (cf Mt 5, 13-14).
No podemos cerrar los ojos y decir que en el mundo no hay mucha intriga, calumnia y maledicencia. Lamentablemente es lo que llena muchas conversaciones, convirtiéndose casi en un pasatiempo. A la vez, estoy seguro de que Jesucristo, a cada uno de nosotros, y viviendo como un solo cuerpo, nos pide mantener firme esta bandera y distintivo del cristiano, acompañando y amando universalmente. El cristiano no tiene fronteras. No hay razas, culturas, ni nada que nos separe en la vivencia del mandato de Cristo. Que cada una de nuestras palabras sean positivas y tengan el signo de Cristo, manso y humilde, sobre todo en medio del sufrimiento, en los momentos de prueba o de especial dificultad. Busquemos sólo edificar, cortando con todo aquello que presente el más leve indicio de crítica o murmuración. Que al vernos, las almas puedan decir lo mismo que se decía de los primeros cristianos: mirad cómo se aman.
Creo que debemos dar gracias a Dios por el maravilloso ambiente de caridad que se vive en el Regnum Christi, pues es una clara muestra de la presencia de Cristo en medio de nosotros. Es lo que vemos también en tantos otros Movimientos y grupos, pues el Espíritu Santo actúa en nuestra Iglesia. Es nuestra responsabilidad conocer, vivir y transmitir el carisma con la misma fidelidad de los legionarios y miembros del Regnum Christi que nos han precedido y que ya están en la casa del Padre. Ellos han sido un claro ejemplo de lo que significa vivir la caridad con todos sus matices.
Que la Santísima Virgen, ejemplo elocuente de caridad delicada, fruto de un corazón lleno de amor por los hombres, nos acompañe muy de cerca, sabiendo que nos lleva al puerto seguro. Con Ella, descubrimos la seguridad que proviene, no de la autosuficiencia, sino de la humildad y del gozo de saber que Dios nos ha invitado a ser espejos fieles de su bondad y nos asiste con su gracia.
Asegurándoles un recuerdo en mis oraciones, quedo de ustedes seguro servidor en Jesucristo,
Álvaro Corcuera, L.C.
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Publicado en General el 31 de Mayo, 2008, 22:30
por ALFRE306
En ocasiones sometidos a abusos sexuales
CIUDAD DE VATICANO, viernes, 16 mayo 2008 (ZENIT.org).-
Benedicto XVI ha invitado a los católicos a comprometerse seriamente en la lucha contra el tráfico de mujeres y niños, con frecuencia víctimas de abusos sexuales.
Es la consigna que dejó este viernes a los obispos de Tailandia con quienes se reunió con motivo de su quinquenal visita «ad limina apostolorum» al Papa y a sus colaboradores de la Curia romana.
Empresarios sin escrúpulos han hecho de Tailandia una de las metas del «turismo sexual», que ofrece la prostitución de mujeres y niños como elemento de atracción.
El pontífice manifestó a los prelados su aprecio por «los esfuerzos de toda la comunidad católica de Tailandia por sostener la dignidad de toda vida humana, especialmente la más vulnerable».
«Algo que os preocupa de modo particular es el flagelo del tráfico de mujeres y niños, y la prostitución --reconoció el Papa--. Sin duda, la pobreza es un factor que está en la base de este fenómeno y en este sentido sé que se ha hecho mucho gracias a los programas de desarrollo de la Iglesia».
Pero el obispo de Roma señaló otro aspecto «que hay que reconocer y afrontar conjuntamente para contrarrestar con eficacia esta aborrecible explotación humana»: «la banalización de la sexualidad en los medios de comunicación y en el mundo del espectáculo que alimentan el declino de los valores morales y conducen a la degradación de la mujer, a debilitar la fidelidad matrimonial y al abuso de los niños».
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