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La espiritualidad sana aleja algunos factores que producen ansiedad y depresión

Entrevista con el sacerdote, médico y profesor Wenceslao Vial, sobre su libro


Por: Rocío Lancho García | Fuente: Zenit



¿Soy responsable de mi forma de ser? ¿Se puede salir de la depresión? ¿Cómo vencer la ansiedad? ¿Existen medios para superar la adicción a las drogas o a internet? ¿Qué puede hacer la familia de una persona con trastornos mentales? ¿Cuándo se necesita un médico, un psicólogo o un sacerdote? ¿Es el sexo un invento anticuado, un juego o un tabú? Estas son algunas de las preguntas a las que Wenceslao Vial --médico, sacerdote y profesor de psicología y vida espiritual en la Universidad de la Santa Cruz en Roma-- responde en su libro "Psicología y vida cristiana. Cuidado de la salud mental y espiritual". ZENIT lo ha entrevistado para profundizar sobre algunos aspectos de esta materia.

¿De qué forma se relaciona la salud, la enfermedad y la vida espiritual?

--Profesor Vial: La salud y la vida espiritual están íntimamente relacionadas, por la asombrosa unidad del ser humano, en sus dimensiones física, psíquica y espiritual. La enfermedad psicofísica afecta la esfera espiritual, aunque no de un modo necesario, pues muchas personas con una salud deteriorada crecen en su relación con los demás y con Dios, llenas de paz.
Para entender esto es útil la comparación de santo Tomás, en que el espíritu sería como un músico y el cuerpo su instrumento. El músico, el espíritu humano, aunque no esté enfermo, puede ser incapaz de interpretar la melodía, si se desafina o se rompe el instrumento. Tantas veces, sin embargo, el espíritu se sobrepone a las limitaciones del instrumento y toca de un modo espléndido. En los casos graves, en que este espíritu es incapaz de manifestarse, como en algunas demencias y patologías con deterioro importante de la inteligencia y voluntad, una vida espiritual hasta entonces rica puede continuar dando frutos, aunque no se noten exteriormente. No sólo la persona enferma se une más a Dios y crece, sino también los que la cuidan y atienden con cariño.
También hay una enfermedad que afecta al espíritu: abandonar la búsqueda del sentido de la existencia o negarlo a priori; dejar de preguntarse por qué existimos en un universo ordenado, excluir arbitrariamente a Dios y creerse autosuficiente. Son éstas las raíces del pecado, la incoherencia vital que afecta al bienestar global de la persona. Qué bueno es cuidar el cuerpo y el alma, para servir más y mejor a Dios y a los demás.

¿Hasta que punto estamos condicionados por nuestro carácter?

--Profesor Vial:  El carácter son los aspectos del modo de ser adquiridos con la educación, en la familia, en el colegio, el ambiente en que vivimos, los sucesos positivos o negativos. El término tiene su origen en las incisiones que hacían los griegos en sus monedas. Dejaban en ellas una huella profunda, imborrable. Así es el carácter, pero nosotros no somos un trozo de metal inerte.
La fuerza del espíritu humano y la acción de la gracia son capaces de modificar nuestro modo de ser. Si no, ¿cómo podría el cristiano parecerse cada día más a Cristo? Es una tarea que requiere tiempo, todo el tiempo…, pues la personalidad se forma hasta el final de la vida. Para cambiar el modo de ser hay que tener en cuenta otros elementos, como el temperamento heredado, las tendencias. Pero no vale la excusa: “mis padres eran así”, o, “son cosas de mis instintos”. El ser humano transforma los instintos en tendencias –pues es consciente del objetivo al que se dirige– y los orienta con inteligencia y voluntad. En el desafío por mejorar, no estamos solos: tanta gente nos ayuda con su ejemplo y sus consejos; y Dios actúa incluso en lo más recóndito de nuestro ser, hasta en el inconsciente, si lo dejamos. La formación del carácter bien sigue el dicho: si tu proyecto dura unos meses siembra arroz, si dura años planta árboles, si dura toda una vida forma hombres.  

La depresión, la ansiedad, el estrés, problemas tan de actualidad, ¿se pueden combatir desde la vida espiritual?

--Profesor Vial: Más de un 15 por ciento de la población sufre algún tipo de depresión y hasta un 25 por ciento experimenta trastornos de ansiedad. El estrés suele ser la base de ambos fenómenos. Este término, prestado por la ingeniería de materiales, se refiere a la presión que afecta a nuestro organismo y lo fatiga. Incluso los más fuertes pueden romperse con el estrés mantenido, como el hierro se quiebra cuando se fuerza por un tiempo.
Los recursos espirituales ayudan a afrontar y a prevenir numerosos problemas psíquicos, como demuestran los estudios científicos. La espiritualidad sana aleja algunos factores que producen ansiedad y depresión, sin olvidar que las enfermedades psíquicas tienen múltiples causas, muchas de ellas involuntarias. Es lógico, pues la vida de relación con Dios ofrece un significado a la propia existencia, que da estabilidad, paz, serenidad, especialmente al considerarse en las manos de un Padre que no juega ciegamente con los destinos de las personas. Dentro de las “armas”, destaca el sacramento de la confesión: ser perdonados, saberse perdonados y perdonar posee propiedades curativas grandes, más allá de lo humanamente explicable.
Si, por cualquier motivo, se produce alguna ruptura, la vida espiritual ayuda a soportar y a tomar medidas, para reducir en lo posible el sufrimiento y encontrarle sentido. Entre estas medidas se incluye la consulta médica, en los casos de depresión y trastornos de ansiedad.

En su libro también habla de trastornos de la sexualidad, ¿cómo afrontarlos desde la fe?

--Profesor Vial: Para abordar la realidad humana es preciso comprenderla con la razón. No es necesaria por tanto la fe para afrontar los problemas relacionados con la sexualidad. Ante una enfermedad o trastorno, el creyente acudirá a un médico experimentado, como cualquier otra persona con sentido común.
Quisiera sin embargo mencionar dos fenómenos que hoy dificultan la comprensión de la sexualidad a partir de la razón: la ideología del género y la banalización del tema.
El primero lo ilustro con un suceso reciente. En un museo de Viena, un grupo de niñas y niños de unos siete a nueve años contemplaban el cuadro de la infanta María Teresa pintado por Velázquez. Me divertí al ver que la profesora ofrecía a las niñitas un vestido de época, similar al de la princesa, con una especie de armadura metálica sobre la que se pone la falda. Las niñas lo iban probando y fotografiándose con orgullo. En un cierto momento, lo ofreció también a un chico, que se resistía, y le dijo: “anda, así puedes ser como Conchita Wurst” (cantante transgender). Hechos como este a veces no son bromas, sino adoctrinamiento de niños que aún no tienen capacidad de discernir. Se intenta negar las diferencias entre hombre y mujer, poniendo en duda una identidad esencial. El mismo Freud se sorprendería al ver que el concepto de sexo vuelve a ser un tabú, y es reemplazado por “género”, que más recuerda a su sinónimo “tela”, que se puede llevar o no y cambiar a voluntad.
El segundo fenómeno, más antiguo, es la banalización de la sexualidad, que lleva a numerosos jóvenes a no esperar el momento adecuado para iniciar la práctica sexual. Muchos psicólogos advierten los riesgos de estas conductas. Quemar las etapas con demasiada anticipación hace que se agoste no sólo el amor, sino el mismo placer, que termina por desaparecer. Al igual que la tierra explotada necesita cantidades crecientes de productos para volver a ser fértil, quien abusa de su cuerpo como mero objeto de placer, se hace esclavo de un imparable consumo de estimulantes, píldoras, imágenes... Sobre esta base surgen problemas o crímenes como la pornografía, la prostitución, la pedofilia: la “danza en torno al cerdo de oro”, con palabras de Viktor Frankl.
¿Cómo afrontar este panorama desde una visión de fe? Con el esfuerzo por conocer mejor la naturaleza humana, rezando por la familia y la identidad, con optimismo. La fe no es imprescindible para entender la sexualidad, pero creer en Dios y en el destino eterno del hombre ayuda a respetar el significado del cuerpo y saber esperar al amor en el matrimonio.



¿Por qué es importante que sacerdotes, educadores, formadores de centros religiosos y directores espirituales sean capaces de conectar la psicología con la vida espiritual?

--Profesor Vial: Un conocimiento profundo del ser humano implica saber psicología, sin necesidad de ser psicólogos: será la ciencia de un buen padre o madre de familia. Con frecuencia, quien padece sentimientos de culpa patológicos, se adentra en la desesperación o la angustia, no acudirá en primer lugar a un médico o psicólogo, sino a un amigo, a un profesor, a un sacerdote. De aquí la importancia de estar preparados y saber encauzar, si el caso lo requiere, hacia otro tipo de ayuda.
Conocer bien el “instrumento”, mencionado al principio, permite orientar mejor para que se toque del modo adecuado. Por eso, quien acompaña a otros en su camino hacia la madurez humana y espiritual tiene la responsabilidad de formarse en la comprensión de la persona y de la moralidad. Así darán los consejos más certeros y sabrán discernir y encaminar. La auténtica autorrealización sólo es posible cuando se elige y actúa de acuerdo al bien moral.

¿Cómo saber si se necesita recurrir a un médico, a un psicólogo o a un sacerdote?

--Profesor Vial: En algunos casos es sencillo, como cuando uno tiene dolor de estómago, o padece un delirio. En otros, es tan complejo que no es fácil contestar en pocas líneas. En muchas ocasiones son útiles el médico, que afrontará las enfermedades propiamente dichas; el psicólogo, que ayudará a descubrir y superar conflictos, a conocer posibles pensamientos distorsionados; y el sacerdote, que mostrará a Cristo como Modelo y será instrumento para que la persona reciba la gracia de Dios. No existen recetas siempre eficaces, pues cada persona es única e irrepetible.
Se pueden dar, de todos modos, algunos consejos. El primero es comprender cuál es el problema y su raíz de fondo que explica el síntoma: tantas veces alguna mala idea de nosotros mismos, considerarnos inútiles, sucesos pasados que atormentan, la incapacidad de perdonar. Si no se consigue con rapidez llegar a las causas, descifrarlas y aliviar las molestias, será más importante pedir ayuda especializada y dejarse guiar por las personas que nos quieren. Si hay síntomas como la desgana, la apatía, el exceso de nerviosismo, que se prolongan por semanas, a pesar de seguir los consejos de un sacerdote o director espiritual, puede ser prudente la consulta a un médico o psicólogo.

¿Cómo diferenciar los problemas psicológicos de las dificultades espirituales?

--Profesor Vial: En el libro he intentado dar soluciones y sugerencias prácticas para afrontar distintas situaciones, que no siempre es posible diferenciar. Un problema psíquico puede desencadenar problemas espirituales y un problema espiritual puede favorecer trastornos psicológicos. La oración, el examen de conciencia sincero, la ayuda de un director espiritual que escucha con paciencia, consiguen habitualmente llegar al fondo.
Es clave valorar los aspectos del modo de ser, para determinar si son normales, si se pueden afrontar como defectos sin más, o si hay un trastorno de la personalidad que requiere de un especialista. Si hay dificultades importantes de perfeccionismo obsesivo, escrúpulos, impulsividad, emotividad, susceptibilidad, celos, irresponsabilidad, abuso de sustancias o alcohol, excentricidades, es más probable que se necesite un médico o psicólogo experto. El punto que divide lo normal de lo patológico no es neto. Se puede considerar que un rasgo es anormal, cuando la persona sufre y hace sufrir, por su modo de ser o por las consecuencias.
La vida cristiana incluye necesariamente conceptos psicológicos y espirituales. Se apoya en la identidad personal, saber quién es uno, reconocerse limitado y finito, y la fe en que somos criaturas. Sobre esta realidad se asienta una autonomía no absoluta, que permite elegir los medios para el proyecto de existencia, que sólo es posible con esperanza: es decir, si creemos en una misión y confiamos en alcanzar la meta. En la cúspide se sitúan la autoestima y la caridad: sólo quien se sabe importante se desarrolla plenamente. El mayor motivo de autoestima es saberse queridos por Dios, ¡transformados en hijos suyos! Esta convicción permite salir de uno mismo hacia los demás, querer y comprender a todos.

Si tienes alguna duda, escribe a nuestros Consultores

 

Publicado por ALFRE306 el 21 de Enero, 2017, 8:56 | Comentar | Referencias (0)

¿Para qué hacerme un tatuaje?

Lo malo de ponerse un tatuaje no estaría en el hecho mismo sino en el tipo de tatuaje y la prudencia y el decoro del lugar del cuerpo que se escoge


Por: Franco Lanata | Fuente: Catholic-link.com



Hoy no es extraño ver personas con tatuajes. Hay de todos los tamaños, formas, motivos y colores, y están puestos en mayor o menor cantidad en las más diversas partes del cuerpo. En este video el P. Mike Schmitz primero enfrenta la pregunta por la moralidad del hecho de tatuarse. Como verán su respuesta es sencilla y clara. Lo malo de ponerse un tatuaje no estaría en el hecho mismo sino en el tipo de tatuaje y la prudencia y el decoro del lugar del cuerpo que se escoge. A lo largo del video presenta otras reflexiones en torno al tema que son muy interesantes y entretenidas.

En esta ocasión quisiera invitarlos a profundizar en la parte final del video. ¿Para qué ponerse un tatuaje? Es constitutivo de nuestra naturaleza humana querer encontrar la propia identidad, ser fiel a ella y poder expresarla con nuestra vida. Esta necesidad está estrechamente vinculada con preguntas fundamentales como: ¿Quién soy? ¿Para qué nací? ¿A dónde voy? Para muchas personas el tatuaje escogido busca cumplir la misión de responder a esas preguntas cotidianamente.

Independientemente de la existencia de nuevos métodos para borrarlos, pensemos un momento en el carácter permanente o perpetuo de los tatuajes. De alguna manera esto invita a la persona a cuestionarse y enfrentar la realidad de los compromisos en la vida, especialmente aquellos que son para siempre. Ante la fugacidad de las modas, los sentimientos, los gustos, los estados de ánimo o las maneras de pensar, con esta ocasión nace la pregunta por lo estable, lo firme, lo duradero, lo que nunca pasa, lo que nunca cambia, lo eterno. Y de alguna manera nos hace tocar y ver la necesidad que tenemos de una roca firme, nuestra vocación a conocer la verdad y nuestra profunda necesidad de Dios. Tener que escoger algo para siempre nos invita a preguntarnos: ¿A qué le diría hoy sí para siempre? ¿Estoy comprometido con algo o alguien a ese nivel?


VER VIDEO:  https://youtu.be/vPQggTernIO

Publicado por ALFRE306 el 20 de Enero, 2017, 8:03 | Comentar | Referencias (0)

Estas son algunas recetas para evitar que tus hijos caigan en la adicción a móviles o tablets


Estas son algunas recetas para evitar que tus hijos caigan en la adicción a móviles o tablets




La adicción de los menores a los dispositivos móviles como teléfonos o tablets se está convirtiendo en una de las mayores preocupaciones para las familias pues en algunos casos desembocan en episodios de violencia.

Pero al igual que es un problema creciente también empiezan a ofrecerse soluciones. Alfa y Omega habla con expertos y recoge algunas de ellas:

Un día, en medio de una discusión, Gabriel (nombre ficticio) le partió la nariz a su padre. ¿El motivo? Le había desconectado el router y le dejó sin internet. La violencia, al principio solo verbal, había ido en aumento desde que en casa se descubrió lo que hacía Gabriel: cada mañana, en lugar de ir a clase, se dirigía a la FNAC, un centro comercial en Madrid, para pasar horas jugando y probando de manera gratuita diferentes videojuegos.

Cuando saltó la alerta en el colegio, los padres no supieron reaccionar bien y optaron por la vía del castigo severo. Tras varias discusiones subidas de tono y el mencionado episodio de violencia filioparental, al final todos acudieron a un profesional para abordar el tratamiento: no solo para Gabriel, sino para toda su familia.

El VI Barómetro de la Familia The Family Watch, patrocinado por Madrid Vivo y presentado la semana pasada en Madrid, ha puesto de manifiesto que la adicción de los menores a internet, a los videojuegos y a las redes sociales es una de las principales preocupaciones de las familias españolas.

Una preocupación a gran escala

La encuesta, realizada por GAD3, señala que casi el 100 % de los encuestados manifiesta su preocupación por los riesgos de la red, y para un 62,5 % la comunicación en las familias ha empeorado a pesar de las nuevas tecnologías.

El barómetro revela que ha aumentado la percepción de que los jóvenes están consumiendo cada vez más alcohol y pornografía, una tendencia que discurre paralela a una disminución de la comunicación en el seno de las familias.

El estudio apunta también a las actividades en familia como posible solución, junto a la necesidad de que los padres sean más estrictos con sus hijos en asuntos como el consumo de alcohol, el empleo de internet y redes sociales, o los horarios de llegada a casa.


En ocasiones los padres no son el mejor ejemplo en el uso de dispositivos móviles

Niños con móvil

Como contrapunto, Sonsoles Vidal Herrero-Vior, abogada experta en violencia y adicciones en menores y miembro del área académica de The Family Watch, señala que “no porque un menor esté mucho tiempo en el móvil eso significa que tiene un problema de adicción. A los adultos nos cuesta mucho entender esto, porque para nosotros las relaciones pasan por el cara a cara, pero para los adolescentes sus relaciones sociales y su ocio pasan por el celular. A los adultos les llama mucho la atención que los chavales estén todo el día manejando un dispositivo, pero es que ellos se relacionan a través de él. Eso hay que tenerlo en cuenta a la hora de identificar si hay o no un problema.

Para Vidal se puede empezar a hablar de adicción cuando aparecen algunos síntomas: ansiedad, inmediatez, reacciones violentas cuando no llegan las respuestas a los mensajes, necesidad imperiosa de tener cerca el teléfono, de estar conectado… Ahí se percibe que no se está haciendo un uso adecuado del dispositivo.

Pero hay además otros fenómenos asociados al mal empleo del móvil o de los videojuegos: los menores multipantalla, adolescentes que tienen en su habitación el teléfono, la tablet, el móvil, la televisión…; la niñera tecnológica: al no estar sus padres en casa, los menores buscan la información que necesitan en internet; o el botellón electrónico: jóvenes que antes que salir de casa prefieren quedarse consumiendo contenidos que generan dependencia, como el juego online, o relacionándose con desconocidos a través de la red.

Responsabilidad de los padres

La experta tiene claro que todo este fenómeno revela “una falta de control parental. Que un niño de 9 años tenga un iPhone 7, que el móvil sea el regalo estrella de la Primera Comunión, que un adolescente haga de su habitación la república independiente de mi casa con todo tipo de dispositivos…, es un problema de los padres”.

A pesar de que el barómetro de The Family Watch-Madrid Vivo muestra que los padres desean una mayor comunicación con sus hijos, “muchos de ellos les han ofrecido desde niños el móvil o las tabletas electrónicas para que estén entretenidos y no den guerra. A los padres se les ha ido la situación de las manos y ahora eso se ha vuelto más difícil de controlar. Los padres no logran charlar con sus hijos…, porque desde hace años han delegado las funciones educativas en un dispositivo”.

Esta situación se agrava si se tienen en cuenta los riesgos que conllevan las redes sociales para la privacidad de los menores: “Los padres no son conscientes de que su hijo pone un pie en una plaza pública, y entra en contacto con gente que no conoce; además se atreven a mucho más de lo que harían en el cara a cara”, de ahí problemas como el acoso a menores en la red (cibergrooming), o el envío de contenidos de tipo sexual (sexting).

A todo ello se suman los cada vez más frecuentes casos de violencia asociados al uso de internet: “No existe una relación causa-efecto directa entre el uso abusivo de la tecnología y la violencia, pero la tecnología sí dinamiza la violencia“.

Alternativas de ocio

En cualquier caso, la familia aparece como la principal vía de solución de los problemas de los menores asociados a la tecnología. Sonsoles Vidal propone “unas pautas educativas claras por parte de los padres, para que los hijos sepan que los dispositivos son una herramienta más de comunicación, no la única”.


Hacer excursiones y realizar actividades en familia es una de las soluciones que proponen los expertos

Además, los menores deberían “aprender a usar la tecnología bajo el control de sus padres, y siempre de una manera adaptada a su propio crecimiento”.

En la misma línea se sitúa Irene Gallego, psicóloga del proyecto Conviviendo, de la Fundación Amigó, que recientemente ha recibido el premio a la innovación social de la Asociación Española de Fundaciones por su trabajo en prevención de la violencia filioparental.

A la fundación han llegado niños de hasta 8 años con problemas de violencia hacia sus padres, “no por una rabieta, sino por manifestaciones de violencia premeditada y sin control”, aclara Irene.

La violencia asociada a las adicciones

En muchos de estos niños y adolescentes, el problema de la violencia está asociado a las adicciones, que “antes eran el alcohol y las drogas, pero cada vez más hay más presencia de las nuevas tecnologías, videojuegos, redes sociales, móvil…”.

¿Qué es lo que ha pasado en una familia para que un hijo se vaya recluyendo poco a poco en la realidad virtual? “A veces hay un rasgo de la personalidad del niño que favorece esta situación”, explica Gallego, pero “también es verdad que las alternativas de ocio que los padres ofrecen a los niños son cada vez más reducidas".

“Los Reyes Magos acaban de traer a los niños un montón de dispositivos electrónicos, videoconsolas y juegos que muchas veces no son apropiados para la edad del niño. Se les ofrece mucha tecnología, pero no les facilitan otro tipo de ocio. Los niños de hoy apenas leen. Tienen una tablet porque es más cómodo para los padres. Ha habido un cambio de la sociedad, y no hemos sabido asimilar tanta tecnología”.

Una adicción que se puede dar en cualquier familia

Y este panorama está bastante extendido: “Nos podemos encontrar una adicción así en cualquier familia. Los casos que nos han llegado a nosotros son familias típicas, muy normales y estructuradas”, atestigua Irene.

Para escapar de esta red, es preciso el apoyo positivo hacia el menor. “No se consigue nada diciendo: “Te pasas todo el día jugando (o chateando), no vas a llegar a nada””, explica la psicóloga.

En la Fundación Amigó, por ejemplo, comienzan ofreciendo al chaval actividades de ocio alternativas, “porque no se consigue nada luchando directamente contra el dispositivo, porque el mono es muy fuerte, y como en cualquier adicción es muy difícil que el adicto reconozca desde el principio que tiene un problema”.


La adicción genera brotes de ira descontrolada y de violencia en los menores

Recuperar hábitos perdidos

Además, van reincorporando poco a poco hábitos básicos que habían quedado atrás: horarios fijos de comida y de sueño, medidas de higiene… Poco a poco van trabajando con el menor el reconocimiento y la motivación al cambio, para que ellos mismos vean que tienen un problema.

Y en paralelo se trabaja con la familia: “Intentamos que dejen espacio al menor para que se exprese con libertad y explique los motivos que le han llevado a esa situación. Y pedimos a los padres que no le juzguen, que intenten entender, que no vean solo lo negativo, siempre buscando una comunicación más positiva e intentando alcanzar acuerdos” con el menor para el uso racional de los dispositivos.

Se puede salir

Al final, como en cualquier adicción, se puede salir. En la fundación tienen experiencia de que “poco a poco los chavales pueden ir estructurando su vida. Son capaces de dejar de lado el móvil mientras comen en familia, algo que antes era imposible. Y hasta se les puede castigar si es necesario sin el ordenador sin que surja la violencia. Son pequeños pasos” en los que la familia juega un papel fundamental.
 
El sociólogo Narciso Michavila, de la consultora GAD3, encargada del barómetro, concluye que “la principal variable que explica el aumento del consumo de alcohol en menores, el fracaso escolar, los embarazos no deseados, la adicción al móvil… es la falta de diálogo entre padres e hijos. A menos diálogo, más problemas“.

Por eso, “los padres tienen que implicarse más, hablar más con los hijos”, porque al final “lo que en principio es un medio de comunicación, puede hacer que pierdas la comunicación con tu familia”.


ReL

18 enero 2017

 

Publicado por ALFRE306 el 19 de Enero, 2017, 8:24 | Comentar | Referencias (0)

Snapchat: ¿nueva frontera de las redes sociales o trampa social de la que escapar?

No es la última película de espías recién estrenada, sino el mecanismo en el que se basa la red social más popular y de moda del momento, al menos entre los adolescentes estadounidenses.


Por: Fabrizio Piaciarelli | Fuente: familyandmedia.eu/es



No es la última película de espías recién estrenada, sino el mecanismo en el que se basa la red social más popular y de moda del momento, al menos entre los adolescentes estadounidenses.

Estamos hablando de Snapchat, la app que permite enviar mensajes y contenidos que se autodestruyen en pocos segundos y que está conquistando a los adolescentes de todo el mundo.

Qué es Snapchat

Snapchat es una app de mensajería específica para móviles, lanzada en Estados Unidos en 2011. Es única en su género. Se distingue, de hecho, de cualquier otra red social porque permite hacer y compartir fotos y vídeos breves, que no son para guardar pues se destruyen automáticamente inmediatamente después de haber sido recibidos y visualizados por el destinatario. La particularidad de Snapchat consiste en esto: en la caducidad máxima de 10 segundos de los contenidos producidos e intercambio de los usuarios. Vídeo y foto pueden también ser salvados por el destinatario, pero permanecen visibles solo durante 24 horas.

En resumen, Snapchat es un cruce entre una red social y una app de mensajería, a mitad de camino entre Facebook y WhatsApp. Con la diferencia de que aquí no hay cronologías, diarios, álbumes o perfiles para personalizar. Hay solo una cámara que invita a hacer una foto o grabar un vídeo para compartirlo con los otros usuarios.



Snapchat: cuáles son los riesgos

Aparentemente todo es sencillo, fácil, sin riesgos o problemas. Pero si nos detenemos a pensar un momento, quizá alguna duda nos viene. Sobre todo si nos preguntamos hacia dónde lleva Snapchat. A la ligereza y a la desenvoltura, sin duda. Basta pensar que, apenas se abre la app, aparece enseguida la pantalla de una cámara que invita a hacer foto y vídeo, y a compartirlas con tus amigos, sin pensarlo demasiado. Para comenzar a usar la app es necesario, de hecho, sacar una foto o hacer un vídeo. No es una opción, como en las otras redes sociales. Es lo único que hay que hacer. Snapchat por tanto obliga al usuario a lanzarse enseguida, sin reflexionar bien sobre qué está haciendo o sobre las posibles consecuencias de una invitación de contenidos inapropiados e ilícitos.

La segunda pregunta surge espontánea: ¿Este mecanismo de autodestrucción de los contenidos, a qué conduce a los usuarios? ¿Qué estímulos produce y alimenta inconscientemente? Si el principio que guía esta red social es la extrema ligereza y libertad de uso, es más que probable que alimente comportamientos impulsivos e irreflexivos. Además, si no es posible archivar fotos y vídeos, y todo desaparece al máximo en 24 horas, ¿no se está buscando estimular una fuerte dependencia, para ver de nuevo las fotos y los vídeos que más nos gustan antes de su desaparición, una especie de narcisismo complaciente?

Dejamos a vosotros, queridos lectores, la tarea de encontrar una respuesta. No es nuestra intención abrir procesos contra Snapchat. Nuestra intención, como siempre, es el de ofrecer puntos de reflexión en una óptica de servicio y de orientación.

Un dato es incuestionable. Este mecanismo gusta mucho a los jóvenes y cada vez más. Snapchat toca hoy el umbral de los 150 millones de usuarios activos. Un número increíble, si pensamos que Twitter, una de las redes sociales históricas y más difundidas en el mundo, está bajo el umbral de los 140 millones. Y no es casualidad que Facebook haya tratado de comprarlo recientemente, haciendo una oferta enorme de 3 billones de dólares (secamente rechazada) a su fundador de apenas 23 años, Evan Spiegel.

Snapchat: 3 motivos por los que gusta tanto a los adolescentes

¿Pero cuáles son los motivos por los que esta red social gusta tanto a los adolescentes, hasta tal punto que supera en sus preferencias Facebook o Instagram? Hemos probado por vosotros Snapchat, e hipotizamos 3 posibles motivos como respuesta.

  1. Los adolescentes son cada vez más “móviles”. Los jóvenes usan cada vez más dispositivos móviles y cada vez menos los fijos. Para ellos el ordenador de escritorio es como una máquina de escribir para los adultos, un recuerdo lejano y remoto. Snapchat, a diferencia de las otras redes sociales, nace como aplicación pura de móvil y no tiene una verdadera y propia doble interfaz en el fijo. Facebook, Twitter y compañía fueron concebidos para un uso de escritorio y solo después han tenido, a menudo con dificultad, que adaptarse a una segunda vida en el smartphone. Es decir, nacieron hace más de diez años, cuando navegar en internet desde el móvil era caro, lento y con una usabilidad poco satisfactoria. Snapchat, al contrario, nace en el pleno desarrollo del móvil y aprovecha todas sus potencialidades, sintonizando inmediatamente con una generación que ha nacido casi con el smartphone en la mano.
  2. A los adolescentes ya no les gustan los álbumes de fotos. A los adolescentes no les gusta archivar fotos y vídeos. El smartphone ha eliminado el concepto de álbum digital para salvar y volver a ver. Esta es una lógica de adultos, que tienen una mirada dirigida al pasado y son propensos a conservar sus recuerdos con cuidado, al contrario que los jóvenes, proyectados siempre hacia el futuro. Los adolescentes no acumulan fotos, no aman archivar, sino que prefieren ser libres de expresar su estado de ánimo del instante. Snapchat ha intuido esta profunda diferencia generacional, complaciendo con astucia la emotividad de los adolescentes.

3)   El encanto de lo prohibido. Es inútil mirar a otro lado y fingir no ver. El hecho de que cualquier snap tenga vida breve y que no sea posible ser guardado por el destinatario, anima a los adolescentes a sacar fotos y vídeos con contenido sexual explícito. Snapchat ofreceun terreno fértil, desde este punto de vista, y fuera de control de los padres, mucho más que cualquier otra red social tradicional, que por contra debe cuidar extremadamente las conveniencias “morales”, también por exigencias de naturaleza comercial y no sólo de imagen. Todo esto alimenta y hace aún más urgente y compleja la cuestión relativa al Sexting y jóvenes, de la que nos hemos ocupado a menudo en Familyandmedia.

Ahora, la imposibilidad de tener filtros y controles paternos en una red social como Snapchat utilizado mayormente por menores de edad, nos obliga a estar con la guardia alta. No es casualidad que el robo por parte de algunos hackers - que tuvo lugar hace dos años en la base de datos de Snapchat - de más de 200 mil imágenes, muchas de las cuales de adolescentes con explícito contenido sexual, haya creado una fuerte alarma de pedofilia en Estados Unidos e impuesto a las autoridades la necesidad de una reflexión para un política seria en defensa de la privacidad de los menores.

Publicado por ALFRE306 el 18 de Enero, 2017, 9:43 | Comentar | Referencias (0)

La ciudad que quiere liberarse de la pornografía

John Minz, presidente de la organización “Toowoomba Together”, dedicada a la lucha contra la violencia doméstica, afirmaba precisamente que los valores que desea defender son “el respeto, la tolerancia y la comprensión mutua”, unos valores en total oposición a la pornografía. Según Minz, la pornografía no tiene cabida en las relaciones sanas.


Por: Jules Germain |



El alcalde de Toowoomba desea alertar sobre los riesgos vinculados a la influencia de la plaga de la pornografía, según informa la revista alemana Pro.

Así que 200 hombres de esta ciudad australiana han prestado juramento público contra la pornografía: “Reconozco que la pornografía fomenta la explotación de la mujer, el empleo de la violencia en la pareja y que daña la vida familiar”, se puede leer en la declaración. Luego: “Me comprometo a no mirar pornografía y a ayudar a construir una ciudad libre de la pornografía”.

La pornografía no tiene lugar en las relaciones sanas

John Minz, presidente de la organización “Toowoomba Together”, dedicada a la lucha contra la violencia doméstica, afirmaba precisamente que los valores que desea defender son “el respeto, la tolerancia y la comprensión mutua”, unos valores en total oposición a la pornografía. Según Minz, la pornografía no tiene cabida en las relaciones sanas.

Un consumo regular de pornografía acarrea además un sentimiento de dependenciaAfecta a la relación personal con la pareja y a la satisfacción sexual. Hay estudios que, de hecho, han demostrado que los usuarios habituales de pornografía estaban a menudo más insatisfechos con el cuerpo de su pareja.



El presidente de “Toowoomba Together” ha insistido también en el hecho de que todas las personas implicadas en la asociación no lo hacen por razones religiosas: “Está el alcalde, nuestra asociación, los padres preocupados. Creo que esta cuestión debe ser tratada independientemente de las creencias religiosas”. Es una mera cuestión de sentido común y de moral.

Explicaciones a los niños

Minz considera un problema grave el hecho de que haya disponible con un simple clic “pornografía muy explícita, humillante y agresiva”. La generación joven es nuestro futuro. Por esta razón, Minz estima muy importante que los padres sensibilicen a sus hijos sobre este problema: “Explíquenles qué es y cuáles son los peligros, porque de todas formas oirán hablar de la pornografía a través de otros”.

Los padres deben explicar a los niños por qué razón está mal mirar estas imágenes, cuáles son las sensaciones que generan en sus cuerpos y por qué es mejor desarrollar una relación más libre y más romántica con la sexualidad, con una persona a la que se ame.

También hay que recordar que la pornografía es un producto destinado a ganar dinero, así comprenderán mejor que no es algo realista y que lo que ellos quieren vivir será mucho más hermoso y enriquecedor que cualquier cosa que pueda mostrarles el porno.

Publicado por ALFRE306 el 16 de Enero, 2017, 8:33 | Referencias (0)

¿Quién soy?

¿Cómo podemos desvelar el misterio de nuestra propia identidad, el significado y fin de nuestra existencia en estos breves y fugaces años de la vida en la tierra?


Por: P. Walter Schu, LC | Fuente: http://www.regnumchristi.org/ Revista In-formarse 53



Es verdad que el drama entero de la humanidad se podría reducir a una sola cuestión: «¿quién soy?» . La respuesta a esta pregunta se presenta más bien extensa. ¿Cómo podemos desvelar el misterio de nuestra propia identidad, el significado y fin de nuestra existencia en estos breves y fugaces años de la vida en la tierra?

 San Juan Pablo II responde con unas palabras que resonarán a lo largo del tiempo: «El hombre no puede vivir sin amor. Él permanece para sí mismo un ser incomprensible, su vida está privada de sentido si no se le revela el amor, si no se encuentra con el amor, si no lo experimenta y lo hace propio, si no participa en él vivamente».

La búsqueda del amor es lo que nos incentiva continuamente durante la vida. San Juan Pablo II afirma contundentemente: «El amor es por tanto la vocación fundamental e innata de todo ser humano». El papa Benedicto XVI reitera esta verdad fundamental: «La naturaleza humana, en su esencia más profunda, consiste en amar. En definitiva, a cada ser humano se le encomienda una sola tarea: aprender a querer, a amar de modo sincero, auténtico y gratuito».

A la luz de esta respuesta a la más básica de las preguntas, «¿quién soy?» le sucede inmediatamente una segunda cuestión: ¿qué es amar? Si la clave de nuestra misma existencia consiste en amar –es decir, en encontrar, experimentar y hacer nuestro el amor– necesitamos seguramente descubrir la esencia, el núcleo íntimo del amor. ¿No sería la más grande de las tragedias llegar al final de la vida, pensando que hemos gastado nuestro tiempo amando, para caer al final en la cuenta de que solo hemos dado la vida por una quimera del amor auténtico?

Entonces, ¿qué es amar? ¿Qué es esa misteriosa realidad, «la energía principal que mueve al alma humana»?



Hay una forma de amor en esta vida terrena que es el princeps analogatum para todas las demás formas de amor. Este primer referente nos permite atisbar las profundidades del amor, la verdad recóndita del amor, la trascendente vastedad  del amor. Se trata precisamente del amor entre el hombre y la mujer, entre el esposo y la esposa. No cabe duda de que es así, porque Dios mismo da inicio a la Sagrada Escritura con el amor de nuestros primeros padres en el libro del Génesis y la concluye en el libro del Apocalipsis con las bodas del Cordero.

Sin embargo, la cuestión no termina aquí. ¿El amor entre un hombre y una mujer consiste en la llama de la atracción natural y sexual que se enciende con tanta facilidad? ¿Hemos dado entonces con el verdadero núcleo del amor? Esta atracción natural establece uno de las bases para la relación de amor, pero está tan centrada en el interés sexual y es tan fugaz como para fundar el amor en su más profunda esencia.

En un nivel superior de la persona humana encontramos el amor como emoción. El amor sentimental, la experiencia de enamorarse, ha sido uno de los temas literarios desde que existe la memoria indeleble del lenguaje escrito. Y, con todo, este noble sentimiento –en que el hombre se presenta como un caballero revestido del brillo de su armadura y la mujer como una dama en peligro, esperando ser rescatada– no es el núcleo íntimo del amor. Una vez más, las emociones son tan pasajeras como para que sostengan el amor, que, si es auténtico, tiende a prolongarse por toda la vida.

 Hay también un peligro camuflado en el amor sentimental. La persona corre el riesgo de enamorarse de una visión romántica e idealizada de su amado, en vez de enamorarse de la persona real, con todas sus cualidades, debilidades y tropiezos. Cuando la burbuja del romance que oculta la realidad de la otra persona revienta, como suele suceder de manera inevitable, se pueden cernir la frustración o incluso el odio.

Entonces ¿a dónde debemos encaminarnos para hallar el amor auténtico entre un hombre y una mujer? Debemos levantar nuestra mirada hacia lo alto: hacia el horizonte de la persona como ser espiritual, dotado de inteligencia y voluntad. Solo a partir de este horizonte es posible amar de verdad y con autenticidad. ¿Por qué? Porque: «Lo que es esencial en el amor es la afirmación del valor de la persona; basándose en esta afirmación, la voluntad del sujeto que ama tiende al verdadero bien de la persona amada, a su bien integral y absoluto que se identifica con la felicidad».

Aquí es donde encontramos el verdadero núcleo del amor. El amor auténtico está no tanto en recibir del amado, sino en dar a la persona que uno ama. El amor en  su más entrañable esencia es un don. San Juan Pablo II lo afirma enfáticamente en su  teología del cuerpo:

Se puede decir que, creados por el Amor, es decir, dotados en su ser de masculinidad y feminidad, ambos están «desnudos» [nuestros primeros padres] porque son libres con la misma libertad del don. Esta libertad está precisamente en la base del significado esponsal del cuerpo. El cuerpo humano, con su sexo y su masculinidad y feminidad, contemplado en el misterio mismo de la creación, no sólo es manantial de fecundidad y de procreación, como en todo el orden natural, sino que contiene desde el «principio» el atributo «esponsal», es decir, la capacidad de expresar el amor: precisamente ese amor en el que el hombre-persona se convierte en don y —mediante este don— realiza el sentido mismo de su ser y existir.

Por lo tanto, si el amor es el don de toda nuestra persona, del cuerpo y del espíritu, ¿cómo crecemos en la capacidad de “ejercer” ese don con mayor libertad, que resulta en una mayor alegría? Hay dos caminos. El primero es viviendo la virtud de la castidad. Dado que no podemos dar lo que no nos pertenece, y es precisamente a través de la castidad que nos poseemos a nosotros mismos con el fin de darnos como don en el amor. Y el segundo es estando dispuestos a sufrir. La entrega total de nosotros mismos a otro es siempre costosa, cuando no se buscan recompensas.

En Salvifici Doloris san Juan Pablo II canta un himno al poder transformador del sufrimiento humano en nuestras vidas:

A través de los siglos y generaciones se ha constatado que en el sufrimiento se esconde una particular fuerza que acerca interiormente al hombre a Cristo, una gracia especial. A ella deben su profunda conversión muchos santos, como por ejemplo San Francisco de Asís, San Ignacio de Loyola, etc. Fruto de esta conversión es no sólo el hecho de que el hombre descubre el sentido salvífico del sufrimiento, sino sobre todo que en el sufrimiento llega a ser un hombre completamente nuevo. Halla como una nueva dimensión de toda su vida y de su vocación.

El auto-vaciamiento de Cristo en su  Encarnación es el ejemplo supremo de una completa y radical entrega de sí mismo, que tiene la capacidad de convertirnos en don de nosotros en el amor.

 

Publicado por ALFRE306 el 15 de Enero, 2017, 7:28 | Referencias (0)

Salir de una secta significa aceptar que tu vida ha sido un engaño

Testimonios de personas que han dejado la secta de los Testigos de Jehová


Por: Alba Losada | Fuente: PlayGround



Varios exmiembros de los Testigos de Jehová de España han denunciado abusos contra su persona y, gran parte de ellos, necesitaron tiempo para darse cuenta de que habían sido engañados. Para entender a qué se debe hemos hablado con un experto en problemáticas sectarias

En los últimos meses, varios exmiembros de distintas congregaciones de los Testigos de Jehová de España han denunciado abusos sexuales, coacción e intromisiones en su vida privada. 

El último en hacerlo ha sido Juan Bourgon. Porque, como explicó a El Periódico, fue expulsado recientemente del grupo por preguntar acerca de los abusos sexuales cometidos por miembros de la confesión en Estados Unidos.

Antes de formular sus denuncias, estas víctimas necesitaron tiempo para darse cuenta de que más que adeptos del grupo religioso, habían sido víctimas de un sistema sectario. Algo que nunca les traería la "salvación", como se predica desde la misma confesión.

Para entender por qué razón cuesta tanto abandonar la congregación hablamos con el Doctor en Psicología y director de Emaaps (Equipo Mutidisciplinar para el Asesoramiento y Asistencia en Problemas Sectarios), Pepe Rodríguez.



Estas víctimas necesitaron tiempo para darse cuenta de que más que adeptos de un grupo religioso, habían sido víctimas de un sistema sectario

La dificultad de salir de la "burbuja salvadora"

Muchos adeptos apenas tienen contacto con el mundo real y viven toda su vida encerrados en una "burbuja salvadora" de la cual no quieren salir porque les han inculcado miedo a hacerlo.

"Lo que resulta muy difícil para demasiada gente —dice Rodríguez— es enfrentarse a su vida cotidiana y gestionar de forma mínimamente adecuada sus emociones. Los que quieren salir de una 'secta' no son más que una pequeña parte de todos los que lo han intentado previamente".

La poca conexión que tienen con el exterior tampoco les ayuda a abrir los ojos. Las creencias entran por el canal emocional, por lo que las críticas hacia ellas se interpretan como un ataque a la misma persona.

En el caso de tenerlas en cuenta, podrían pensar que toda su vida ha sido un engaño, un fracaso. Algo que provoca que "intentar dialogar o debatir con un fanático sea una misión imposible".

En el caso de tener en cuenta estas críticas, podrían pensar que toda su vida ha sido un engaño, un fracaso

Gran parte de las personas que viven en un grupo tan hermético como los Testigos de Jehová únicamente tienen a su familia y a amigos de la congregación. Otra razón por la cual abanonar la confesión les suscita tanto terror, ya que si lo hacen éstos serán los primeros en marginarles. "Tienen prohibido bajo pena de expulsión hablar con un excluido o con quien abandona el grupo".

Se producirá una desconexión a partir de la cual quedarán solos. Socialmente aislados y sin nada a lo que agarrarse. Algo con lo que, indirectamente, les hacen entender que si salen lo pierden todo.

Tampoco pueden utilizar su criterio para analizar o valorar las ideas que les transmiten. El pensamiento individual y el acceso a información ajena al colectivo están totalmente restringidos. Por ello, prácticamente todas las ideas, creencias y parte de sus conductas están mediatizadas por lo que han aprendido en la congregación.

"La anulación o restricción severa de la libertad de pensamiento es una táctica de manipulación sectaria que se aplica en todas las religiones. Pero en un grupo pequeño, como los Testigos de Jehová, es más intensa".

"Los adeptos tienen prohibido bajo pena de expulsión hablar con un excluido o con quien abandona el grupo"

  Hay muchos que llevan demasiados años o que, incluso, nacieron en la congregación, lo cual ha influido en su personalidad de forma permanente. "En las familias con afilición a algún tipo de creencia se suele potenciar la rigidez y la subordinación en el carácter de los hijos". Y esto solo les hace más propensos a tener una fe ciega en un sistema sectario sin ni siquiera ser conscientes de ello.

Pero, la desprogramación es posible

Diego Hidalgo fue Testigo de Jehová durante muchos años , donde llegó a ser anciano de la confesión —líder de una congregación—. Con el tiempo, Hidalgo se dio cuenta de que todo aquello era una falacia.

Ahora es director de Liberados, asociación que ofrece consejo a los miembros que quieren abandonar el grupo, y lleva 8 años siendo desprogramador. En otras palabras, intentando demostrar a aquellos que quieren salir de la confesión que no todo es verdad. Para ello, les crea dudas razonables y trabajan en ellas hasta que les hace ver que han sido víctimas de una "mentira".

"Les enfrento a los cambios de doctrina y a las contradicciones que la confesión ha tenido a lo largo de los años y como esto ha llegado a ejercer un efecto negativo sobre algún miembro".

Hidalgo lleva 8 años como desprogramador: intentando demostrar a aquellos que quieren salir de la confesión que no todo es verdad

Sin embargo, no se trata de una tarea fácil y no siempre lo ha conseguido. "Hay personas que no quieren ver la verdad porque no pueden aceptarlo psicológicamente". Pero ha habido otros casos en los que su terapia ha funcionado y, de hecho, a lo largo de este tiempo ha conseguido desprogramar a alrededor de 40 personas.

Israel necesitó 21 años

Israel Florez nació siendo Testigo de Jehová. En 1979, cuando solo tenía 5 años, un miembro de la confesión religiosa abusó sexualmente de él. No fue hasta el 2000 cuando tuvo fuerzas para contarlo en la congregación de la Puerta del Ángel de Madrid. Sin embargo, la respuesta que obtuvo no fue la que esperaba: "me dijeron que no contara nada".

Cinco años después se desvinculó por completo: dejó de asistir a las reuniones y de relacionarse con otros miembros. De este modo, abandonó el grupo para siempre. Como la mayoría de los que se han marchado, lo hizo por la puerta de atrás y, prácticamente, sin contar con el apoyo de nadie.

 A lo largo de este tiempo Hidalgo ha conseguido desprogramar a alrededor de 40 personas

Pero, con el tiempo, empezó a moverse por las redes sociales y se dio cuenta de que no había sido la única víctima. Había otras personas que lidiaban en solitario con las injusticias sufridas y cuando se encontraron se unieron . Así, acabó naciendo el colectivo Abusos TJ, cuyo objetivo es ayudar a las víctimas, ofrecerles ayuda legal y visibilidad en los medios.

Ya son 100 personas las que forman parte de éste y, por el momento, ya han formulado aproximadamente 20 denuncias. Con ello no pretenden destruir a los Testigos de Jehová, solo que cambien sus políticas para que nadie más tenga que sufrir lo mismo que ellos en su día.

Ellos han conseguido rescribir su historia, ahora es el turno de todo aquel que quiera vivir su vida fuera de la congregación.

Artículo originalmente publicado en PlayGround

 

Publicado por ALFRE306 el 14 de Enero, 2017, 8:10 | Referencias (0)

Cenar regularmente con tus hijos los protege y los potencia

Desayunar, cenar o merendar... lo importante es estar juntos, con conversación y lazos compartidos, y la comida ayuda


Por: Isabele Molina | Fuente: evistamision.com // Religion en Libertad



La terapeuta familiar Anne Fishel asegura que “en los últimos treinta años ha decaído de modo dramático” la costumbre de cenar todos juntos, padres con hijos, en familia. Recuperar esta práctica, según Fishel, es la mejor forma de invertir en nuestra familia.

El 95 por ciento de las familias estadounidense consideran que cenar en familia es una buena costumbre, pero, aun así, tan solo un 50 por ciento de ellas la practican.


En España ya sucede
En España, cada vez es más frecuente que los niños cenen pronto para irse a la cama y que, una vez acostados, cenen los padres.

También es habitual que, cuando los hijos son mayores, cada uno cene conforme llega a casa, en “compañía” de la televisión o de un dispositivo electrónico

Con el objetivo de “rescatar” esta sana costumbre y de hacerla más placentera para aquellas familias que aún la siguen practicando, nació hace seis años una iniciativa interdisciplinar como parte del Proyecto Zero desarrollado por la Universidad de Harvard: The Family Dinner Project (FDP o, en español, Proyecto Cenas en Familia).

La terapeuta familiar Anne Fishel, cofundadora del proyecto FDP y autora del libro Home for Dinner: Mixing Food, Fun, and Conversation for a Happier Family and Healthier Kids (2015) –en español, ‘En casa para la cena: combina comida, ocio y conversación para que tu familia sea más feliz y tus hijos estén más sanos’–, asegura que las cenas son el evento de la rutina familiar “que más dividendos produce”.


A las familias que cenan juntas les irá bien
Fishel está convencida de que si las familias cenaran juntas, su trabajo como terapeuta familiar “sería innecesario”, pues está demostrado que “aquellas que cenan juntas padecen menos estrés y sus miembros se sienten mucho más unidos”.

Además, “al llegar a la adolescencia, los hijos de estas familias son menos propensos a padecer desórdenes alimenticios o depresión, así como a abusar de ciertas sustancias o a ejercer de forma precoz su sexualidad”, dice.

Por si fuera poco, Fishel añade un par de datos especialmente llamativos: “La conversación que tiene lugar alrededor de la mesa incrementa de un modo significativo el vocabulario de los niños, incluso más que leerles cuentos antes de dormir, y, además, mejora su rendimiento escolar”.

(Vea aquí en español en PDF ideas para la conversación durante la cena, por edades)

Por eso, FDP intenta que cada vez sean más las familias que puedan beneficiarse de estas ventajas. Y lo está logrando: “Más de un millón de familias en Estados Unidos ya han participado en alguna de las modalidades de FDP”, afirma.


Cenas más saludables
FDP se centra en sacar el máximo partido de todo lo que ocurre alrededor de la mesa familiar. Por una parte, la cena puede convertirse en un espacio de entretenimiento cotidiano y, a la vez, garantiza una alimentación más saludable.

Según Fishel, “está comprobado que, durante las cenas en familia, los niños comen menos grasa, azúcar y sal, y que aprenden a comer más verduras y vegetales, por lo que disminuye la probabilidad de que sufran obesidad. Además, se ha demostrado que cuando estos niños comienzan a hacerse cargo de su alimentación, mantienen estos hábitos saludables”, asegura.


Si no es posible cenar juntos, al menos desayunar o merendar
Para aprovechar estos múltiples beneficios, es suficiente con que la familia cene junta cinco días a la semana. Sin embargo, si para una familia es difícil reunirse a la hora de la cena, FDP les plantea que desayunen juntos, tomen la merienda o se reserven las comidas del fin de semana.

No hay una fórmula única, lo importante es establecer esta “cita familiar”, en un horario y un espacio previamente concertados.


La mejor hora del día
Uno de los proyectos estrella de FDP son las cenas comunitarias, en las que se reúnen entre cinco y cincuenta familias para disfrutar cocinando juntas.

Estas familias se inscriben en la web www.thefamilydinnerproject.org y reciben por e-mail ideas para realizar dinámicas durante la cena, para entablar una conversación interesante, y hasta recetas sencillas que se pueden preparar en treinta minutos y con solo ocho ingredientes.

Cuatro semanas después, algunas familias participan en otra cena comunitaria para comentar cómo han evolucionado sus cenas familiares… y sus familias.

La mayoría de las familias comienzan el programa porque quieren mejorar su alimentación. Pero, al final, descubren que no solo han logrado este objetivo, sino que también se lo pasan muy bien juntos, y reconocen que no se habían dado cuenta de lo mucho que les hacían falta estos ratos en familia”, explica Fishel.

En otras palabras, descubren que con dedicar tan solo una hora al día –entre cocinar, cenar y recoger la mesa– pueden sacar el mejor rendimiento para el futuro de su familia.


¿Muy ocupados para cocinar?
Muchas familias dicen estar demasiado ocupadas o muy cansadas al final del día para ponerse a cocinar. En estos casos, Fishel recomienda cocinar el doble durante el fin de semana y congelar en tuppers lo que sobre para otro día de la semana.

Cuando se lamentan de que sus niños se resisten a comer, Fishel indica que no conviene caer en el “si te tomas el calabacín, podrás comer helado de postre”, pues esto los hace aún más quisquillosos con la comida. También aconseja no dejarlos picar entre horas ni comer en el coche.

En aquellos casos en los que los adolescentes de la familia se muestren reticentes a participar en las cenas, la terapeuta familiar sugiere “crear una atmósfera alegre y cálida durante la cena”, ¡y libre de tecnología!, pues “la tecnología es una de las mayores fuentes de tensión”.

Fishel ha estudiado el fenómeno y ha observado que los padres utilizan los dispositivos tecnológicos en la mesa el doble que sus hijos, así que propone que sean los adultos los primeros en modificar su comportamiento, y que “fijen parámetros claros: ‘vamos a dejar los móviles en una cesta’ o ‘solo vamos a usar el móvil para compartir entre nosotros (una foto graciosa, un e-mail…), pero no para comunicarnos con alguien que no esté con nosotros en la mesa”.


Que los niños participen desde la cocina 
Fishel recomienda que los niños participen en el proceso de planear y preparar las cenas para que las disfruten más.

“Cualquier tarea que implique que los niños toquen los alimentos, los mezclen o los elijan, los convierte en ‘accionistas’ de este proyecto y contribuye a que quieran cenar con más gusto”.

Por ejemplo, podemos pedirles que nos acompañen al supermercado y que elijan un vegetal interesante para, luego, poder cocinarlo juntos en casa”.

Y concluye: “A la mayoría de los niños les gusta ayudar y debemos animarlos a hacerlo”.


Contar las historias de la familia
FDP anima a los participantes a contar historias sobre su familia durante las cenas, pues se ha descubierto que esta práctica genera grandes beneficios. Por ejemplo, “los niños que aprenden a contar historias son mejores lectores –explica Fishel–. Además, aquellos que conocen el pasado de su familia son más resilientes y tienen una mayor autoestima”.

El Proyecto emplea unas tarjetas con preguntas que ayudan a iniciar la conversación: invitan a los participantes a contar, por ejemplo, la historia de una receta familiar, la de alguien que haya superado una dificultad en su familia o la historia de amor de sus padres… En su página web sugieren preguntas adecuadas para cada grupo de edad.

Publicado originariamente por Isabel Molina en www.revistamision.com

 

Publicado por ALFRE306 el 13 de Enero, 2017, 8:23 | Referencias (0)

No violencia desde la familia

El camino de la paz inicia por la educación de la propia familia

Logo de una familia tipo

Logo de una familia tipo (Pixabay cc0 -OpenClipartVectors)


VER

Nos cimbró el desahogo violento que se manifestó en varias partes del país, como reacción a los aumentos a las gasolinas, al gas y al consumo de electricidad. Nos parecían inexplicables los saqueos, el vandalismo y la agresividad social que desquició ciudades, con lamentables víctimas mortales. ¿Sucedió esto sólo por la pobreza, por el rechazo a las autoridades, porque la economía familiar se ha afectado seriamente? Puede haber muchas explicaciones, pero el trasfondo no es sencillo. No se robaban fundamentalmente alimentos y ropa, sino pantallas de televisión, celulares y diversos electrodomésticos. Una consigna en redes sociales bastó para desatar la ira popular y los atracos sin restricción. Muchos de los que cargaban con todo lo que podían eran jóvenes, también mujeres. Quizá no tenían nada que regalar a los niños, con ocasión del Día de Reyes, y aprovecharon la ocasión, con el pretexto de manifestar su rechazo a dichos incrementos. Considero que una raíz está en la desintegración de muchas familias, donde el padre está ausente, a veces también la madre, y no hay quien eduque en valores fundamentales. Si los pobres roban, no es por ser pobres, sino por no tener unos padres que, sobre todo con su ejemplo, eduquen en el trabajo y en el respeto.

Intentamos comprender la rabia de los ciudadanos, que se sienten defraudados por las autoridades, engañados con la promesa de que esos bienes y servicios bajarían de precio, y ahora resulta lo contrario. Por ello, muchos ya no confían en los políticos. Que esto nos sirva de experiencia para no dejarnos embaucar por quienes ofrecen revertir esos aumentos, ahora que están ya en campañas presidenciales, pues no todo lo que se promete es posible ponerlo en práctica. No somos una economía autónoma, sino dependiente de factores internos y externos.

El pueblo está molesto porque ve cuánto se gasta en publicidad oficial, cuánto ganan los diputados, senadores, ministros de la Suprema Corte y otros servidores públicos; cuánto se destina a propaganda de los partidos políticos, y que luego se va a la basura; cuánta corrupción e impunidad se descubre en la administración pública. El pueblo se siente inerme y sólo le queda expresar su inconformidad en todo tipo de manifestaciones, algunas con tintes muy violentos. Es legítimo que exprese su sentir, pero es necesario que se organice en trabajos comunitarios, en alternativas políticas a los partidos, en ayudas solidarias, para que no todo quede en desahogos viscerales. De ninguna manera apoyamos la violencia destructora, los saqueos, el vandalismo, el atropello a los derechos de terceros, los bloqueos carreteros contra quienes nada deben y nada pueden hacer para revertir los aumentos. Dañando a los ciudadanos en su libre tránsito, aumentan el daño que el gasolinazo está causando.

PENSAR

El Papa Francisco, en su mensaje para la Jornada Mundial por la Paz, nos ha propuesto el camino de la no violencia activa, como una forma de construir la paz, empezando por la educación en la propia familia: “Si el origen del que brota la violencia está en el corazón de los hombres, entonces es fundamental recorrer el sendero de la no violencia en primer lugar en el seno de la familia. La familia es el espacio indispensable en el que los cónyuges, padres e hijos, hermanos y hermanas aprenden a comunicarse y a cuidarse unos a otros de modo desinteresado, y donde los desacuerdos o incluso los conflictos deben ser superados no con la fuerza, sino con el diálogo, el respeto, la búsqueda del bien del otro, la misericordia y el perdón. Desde el seno de la familia, la alegría se propaga al mundo y se irradia a toda la sociedad. Suplico que se detenga la violencia doméstica y los abusos a mujeres y niños”.

ACTUAR

Acompañamos a la comunidad en sus sufrimientos, pero rogamos encarecidamente evitar todo tipo de saqueos, vandalismos y bloqueos. De igual modo, exhortamos a las autoridades a buscar alternativas económicas que no dañen al pueblo, sobre todo a los de menos recursos, que son los que más importan. Hacer más efectiva la lucha contra la corrupción oficial, es la mejor forma de calmar al pueblo.

Publicado por ALFRE306 el 12 de Enero, 2017, 7:43 | Referencias (0)

Miedo a la muerte, miedo a la vida y una revolución

Por: Elena Santa María | Fuente: Analisis y Actualidad



La propuesta del Gobierno de Holanda de ampliar la asistencia al suicidio a aquellas personas que estén cansadas de vivir ha reabierto el debate sobre la eutanasia. Salía en su defensa Fernando Pedrós en Público: "Si el humano no es meramente un organismo que respira, sino que es consciente de su existencia, que goza de libertad y decisión en su vida, porque no puede reflexionar y desde sus vivencias sentir que la vida ya no le dice nada, no tiene ilusión por vivir, está cansado y el vivir para él es un peso desagradable de soportar". El biogerontólogo Aubrey De Grey trabaja para lo contrario, derrotar a la muerte a través de la ciencia. En una entrevista publicada por El País explica que algún día la ciencia podrá dar la oportunidad de vivir más, pero añade que "hay que saber por qué la gente se cansa de vivir". En los dos artículos es común está pregunta: ¿por qué la gente se cansa de vivir?
 
La Razón recogía esta semana unas declaraciones del actor Javier Bardem con el título: "Javier Bardem asume con resignación tener que 'perder' a la gente que quiere". El actor reconocía que "a medida que me voy haciendo mayor creo con más fuerza que existe algún tipo de energía que trasciende lo físico". La columnista de El País Leila Guerriero también anda buscando: "Voy a una exposición de gatos en un hotel del centro (...) No sé por qué voy. ¿Por qué soy así, qué busco?". Y al final: "Subo el volumen, intentando evocar algo que no sé qué es, pero no pasa nada. Regreso a casa. Enciendo el televisor. En domingo late afuera como un fantasma o como un miedo". Otro que pregunta es el arquitecto holandés Rem Koolhass, quien afirmaba en una entrevista concedida a El País Semanal que "no creo que se puedan tener creencias fijas, inquebrantables. La vida se encarga de cuestionarlas". También decía: "Necesitamos una relación más activa y directa con la realidad. Volver a tocar el mundo".
 
"¿De qué modo la propuesta cristiana puede atraer al hombre de hoy?", preguntaba Belén Tobalina, en una entrevista para La Razón, a Julián Carrón, presidente de Comunión y Liberación. "Sobre todo viviéndola, que uno pueda encontrar a una persona que vaya a trabajar contenta o que tenga una relación con sus amigos que a otro le gustaría tener. Eso es la belleza. Algo que se puede tocar".
 
De esta belleza que se puede tocar habló Pilar Rahola en el pregón del Domund: "¡Qué idea luminosa, qué ideal tan elevado sacude la vida de miles de personas que un día deciden salir de su casa, cruzar fronteras y horizontes, y aterrizar en los lugares más abandonados del mundo, en aquellos agujeros negros del planeta que no salen en los mapas! ¡Qué revuelta interior tienen que vivir, qué grandeza de alma deben de tener, qué amor a Dios que los lleva a entregar la vida al servicio de la humanidad! No imagino ninguna revolución más pacífica ni ningún hito más grandioso".
 

Publicado por ALFRE306 el 11 de Enero, 2017, 8:21 | Referencias (0)

 

 

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