Domingo de Resurrección

Publicado en General el 12 de Abril, 2009, 22:04 por ALFRE306

  
El Domingo de Resurrección, los cristianos celebran la Resurrección de Jesucristo tras haber sido Crucificado.

Tiene lugar como culminación de la Semana Santa y en él se abre un nuevo período litúrgico: la Pascua de Resurrección.

El Domingo de Resurrección o de Pascua es la fiesta más importante para todos los cristianos, que conmemoran la Resurrección de Jesús, el hecho que da sentido a toda su religión.

Cristo triunfó sobre la muerte y con esto abrió las puertas del Cielo a los creyentes.

En la Misa dominical se recuerda de una manera especial.

Se enciende el Cirio Pascual que representa la luz de Cristo Resucitado y que permanecerá prendido hasta el día de la Ascensión, cuando se conmemora la subida de Jesús al Cielo.

Durante el período que ahora comienza, los cristianos recordarán la Resurrección y las sucesivas apariciones de Jesús a los apóstoles, a la Virgen y a las Santas Mujeres.

El tiempo en que Jesús, Resucitado ya y habiendo vencido a la muerte, permaneció aún en la Tierra.

En la Iglesia Católica, la principal ceremonia del día tiene lugar en su comienzo, en el tránsito entre el Sábado Santo y el Domingo de Resurrección, cuando se celebra la Vigilia Pascual, la principal ceremonia de cuantas celebra a lo largo del Año Litúrgico la Iglesia.

En la misma se da gran importancia al simbolismo de la Luz y se incluye una más extensa lectura de las Sagradas Escrituras.

¿Quién es este hombre?

Publicado en General el 10 de Abril, 2009, 21:04 por ALFRE306
  
Vio la luz en el suelo sucio de un establo. Para librarlo del escuadrón de la muerte enviado por un rey envidioso, sus padres se exiliaron con él Cuando era niño, hasta que pasó el peligro y pudieron volver a su tierra.

Hasta los 30 años fue carpintero, igual que Su padre terrenal. Sin embargo, Su Padre celestial lo necesitaba para otra labor que solo Él podía realizar.

Cuando llegó el momento de que iniciara Su misión, fue por todas partes haciendo el bien, ayudando a la gente, interesándose por los niños, consolando, fortaleciendo a los cansados y salvando a cuantos creían en Él.

Además de predicar Su mensaje, lo vivió entre la gente. No solo atendía las necesidades espirituales de las personas, sino que también invertía largas horas velando por sus necesidades físicas y materiales, sanándolas milagrosamente cuando estaban enfermas y dándoles de comer cuando tenían hambre. En todo momento compartió Su vida y Su amor con quienes lo rodeaban.

Su religión era tan simple que afirmó que había que volverse como un niño para aceptarla.

No dijo que hubiera que celebrar aparatosos cultos en fastuosos templos.

Nunca enseñó a la gente que tenía que observar complicados ritos ni reglas difíciles de cumplir.

Lo único que hizo fue pregonar y manifestar amor, procurando conducir a los hijos de Dios al verdadero Reino celestial, en el que las únicas leyes son «amarás al Señor con todo tu corazón» y «amarás al prójimo como a ti mismo».

Se relacionó muy poco con los pomposos dirigentes eclesiásticos de Su época, a excepción de las ocasiones en que insistieron en importunarlo con sus preguntas capciosas. En esos casos los reprendió públicamente y los puso en evidencia demostrando que eran «ciegos guías de ciegos».

Se negó a transigir con las falsas instituciones religiosas de Su época. Al contrario, obró completamente al margen de ellas.

Comunicó Su mensaje y Su amor a la gente corriente y a los pobres, la mayoría de los cuales se habían apartado desde hacía tiempo de la religión establecida y habían sido abandonados por ésta.

No se preocupó por Su prestigio y reputación, y fue compañero de borrachos y prostitutas, de los despreciados publicanos y pecadores, de los marginados y oprimidos por la sociedad. Hasta llegó a decirles que ellos entrarían en el Reino de los Cielos antes que la llamada gente buena: los farisaicos dirigentes religiosos que lo rechazaron y que despreciaron Su sencillo mensaje de amor.

El poder de Su amor y de Su convocatoria era tal e inspiraba tanta fe entre los que buscaban sinceramente la verdad que muchos no vacilaron en dejarlo todo y seguirlo de inmediato.

En cierta ocasión, mientras Él y Sus discípulos cruzaban un extenso lago, se desató una feroz tempestad que amenazaba con hacer zozobrar la nave en que se encontraban. Ordenó a los vientos que se calmaran y a las olas que se aquietaran, y enseguida hubo gran bonanza. Sus discípulos, atónitos ante tal demostración de poder, exclamaron: « ¿Quién es este hombre, que aun los vientos y el mar le obedecen?»

En el transcurso de Su obra dotó de vista a los ciegos y de oído a los sordos; sanó a leprosos y resucitó muertos.

Tan prodigiosas fueron Sus obras que uno de los jerarcas del orden religioso que se oponía enconadamente a Él llegó a afirmar: «Sabemos que has venido de Dios, porque nadie puede obrar estos milagros que Tú haces si no está Dios con él».

A medida que Su mensaje de amor se fue propagando y Sus seguidores se fueron multiplicando, los envidiosos dirigentes eclesiásticos de aquel tiempo se dieron cuenta de la amenaza que suponía para ellos aquel carpintero desconocido hasta hacía poco tiempo. Al liberar a la gente de la autoridad y dominio de la cúpula eclesiástica, la sencilla doctrina de amor que pregonaba iba socavando el orden religioso de la época.

Finalmente Sus poderosos enemigos obligaron a los gobernantes a detenerlo sobre la base de falsas imputaciones de sedición y subversión. Y aunque fue declarado inocente por el gobernador romano, aquellos hipócritas presionaron a la autoridad y la convencieron para que lo mandara ejecutar.

Horas antes de Su detención, este hombre, Jesús de Nazaret, había dicho: «No podrían tocarme siquiera sin el permiso de Mi Padre. A una simple señal Mía, Él enviaría legiones de ángeles a rescatarme».

Pero optó por ofrendar la vida por ti y por mí. Nadie se la quitó. Él la entregó, renunció a ella por voluntad y decisión propia, sabiendo que aquella era la única forma de cumplir el designio concebido por Dios para nuestra salvación.

Pero ni siquiera Su muerte satisfizo a Sus celosos enemigos. Para impedir que Sus seguidores sustrajeran el cuerpo y afirmaran que había resucitado, cerraron el sepulcro con una enorme piedra y apostaron en el lugar a un grupo de soldados romanos para que lo custodiaran.

Aquella estratagema resultó inútil, pues esos mismos guardias fueron testigos del más grandioso de los milagros. Tres días después que Su cuerpo fuera depositado en aquel frío sepulcro, resucitó, triunfando sobre la muerte y sobre el infierno para siempre.

Ni la muerte fue capaz de detener Su obra o de silenciar Sus palabras. Desde aquel día milagroso hace ya casi 2.000 años, este Hombre, Jesucristo, ha hecho más por cambiar el curso de la Historia, de nuestra civilización y de la condición humana que ningún otro dirigente, grupo, gobierno o imperio.

Ha salvado a miles de millones de personas de la desesperanza y les ha concedido la vida eterna y manifestado el amor de Dios.

Dios, el gran Creador, es Espíritu.

Es omnipotente, omnisciente y omnipresente. Semejante concepto sería para nosotros demasiado difícil de asimilar. De ahí que para manifestarnos Su amor, acercarnos a Él y llevarnos a comprender Su esencia, dispuso que Su propio Hijo, Jesucristo, tomara forma corporal y bajara a la Tierra.

Si bien muchos grandes maestros han vertido enseñanzas sobre el amor y sobre Dios, Jesús es la quintaesencia del amor. Es Dios. Es el único que murió por los pecados del mundo y que resucitó de entre los muertos. Es el único Salvador.

¡Ni la muerte pudo detener Su obra y Sus palabras!

Gentileza, Regina Cardona (México)

La entrada de Cristo a Jerusalén. Domingo de Ramos.

Publicado en General el 5 de Abril, 2009, 17:00 por ALFRE306
Catholic.netFuente: Catholic.net
Autor: P. Cipriano Sánchez LC


El día de hoy para acompañar a Cristo en su pasión, su muerte y su resurrección, vamos a centrar nuestra reflexión en la entrada de Cristo a Jerusalén

La entrada Mesiánica de Jesús en Jerusalén, tal como la presenta San Juan, se encuentra centrada en un contexto muy particular. No hay que olvidar que los evangelios son una carga espiritual, teológica, de presencia de Cristo. Por así decirlo, son un retrato descrito.

San Juan ubica la entrada de Cristo en Jerusalén, por una parte, en el contexto de la unción de Betania, en la que se ha vuelto a hablar de la resurrección. Junto con este aspecto de la resurrección aparece, como sombra constante, la determinación de los sumos sacerdotes para deshacerse de Cristo. Y como un segundo trasfondo de la entrada de Cristo en Jerusalén está el contexto del discurso de Jesús sobre el grano de trigo que tiene que caer y morir para dar fruto.
Dice el Evangelio: “Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del Hombre. En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto”. En el texto del grano de trigo se vuelve a repetir el mismo dinamismo que se encierra en la voz de “lo he glorificado”, junto con la conciencia clara de la presencia inminente de la pasión.

A nosotros nos llama mucho la atención que todo el misterio de la entrada de Jesús en Jerusalén quiera estar enmarcado en este contraluz de muerte y resurrección (el grano de trigo que muere para poder dar fruto), pero, independientemente de que pueda ser un poco literario, este contexto nos permite ver lo que es exactamente la entrada de Cristo en Jerusalén.

Por una parte vemos que el pueblo realiza lo que estaba escrito que tenía que realizar: “Esto no lo comprendieron sus discípulos de momento; pero cuando Jesús fue glorificado, se dieron cuenta de que esto estaba escrito sobre él, y que era lo que le habían hecho”.

Por otra parte, la voz del pueblo es un signo que indica lo que Cristo es verdaderamente: “Bendito el que viene en el nombre del Señor, el Rey de Israel”. Sin embargo, como tantas veces sucede con Cristo, los hombres actúan sin saber que están actuando de una forma profética. El pueblo no sabe lo que hace, pero aclama el triunfo y el éxito maravilloso de un taumaturgo que resucitará. Además, las palabras de la gente tienen un total carácter de proclamación mesiánica, por la que Cristo se presenta como liberador de Israel. Y así, Cristo cumple un gesto mesiánico que Zacarías había profetizado: “No temas, hija de Sión; mira que viene tu Rey montado en un pollino de asna”. Cristo se sienta en el asno, aceptando con ello el que se le proclame Rey, realizando así la profecía de Zacarías.

Sin embargo, esto no obscurece su conciencia de que su mesianismo no es de tipo mundano, sino que esta unción como Mesías, esta proclamación, es el camino que lo va a llevar a la cruz. No hay que olvidar que el Mesías es el que resume, en sí mismo, todos los símbolos de Israel: el profeta, el sacerdote, el rey. Y como dijo el mismo Cristo, es el profeta que va a morir en Jerusalén, y es el sacerdote que llega hasta donde está el templo para ofrecer el sacrificio.

Pero, junto con esta visión externa que nos puede ayudar a preguntarnos: ¿qué tanto soy capaz de seguir a este Cristo, que como rey, profeta y sacerdote va a ser sacrificado por mí?, yo les invitaría a contemplar el alma de Cristo, el interior de Cristo en su entrada a Jerusalén.

El alma de Cristo tiene ante sí, con una gran claridad, el plan de Dios sobre Él. Cristo sabe que Dios ha querido unir su glorificación con el misterio de la pasión. Es una gloria que pasa a través de la infamia y del rechazo de los hombres, una gloria que pasa por la paradoja de los planes de Dios, una gloria que quiere pasar por la total donación del Hijo de Dios para la salvación de los hombres.

Cristo tiene claro en su alma este plan de Dios, y con toda libertad y con toda decisión, lo acepta. Él sabe que al ser proclamado Rey, y al entrar en Jerusalén como Mesías, está firmando la sentencia que le lleva al sacrificio, y sin embargo, lo hace. “Entonces los fariseos comentaban entre sí: “¿Veis cómo no adelantáis nada?, todo el mundo se ha ido tras él”. Él sabe que la exaltación real que a Él se le dará cuando sea levantado, es la de la cruz, la del cuerpo para el sacrificio.

La cruz será su gloria de dominio, será su palabra profética de discernimiento y también será la unción con la que su cuerpo será marcado como sacerdote de la Nueva y Eterna Alianza. La cruz será su trono de dominio desde el que Él va a atraer a todos los hombres hacia sí mismo: “Y cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí”. En su alma aparece el deseo de donarse, porque ha llegado la hora para la que había venido al mundo, la hora del designio de amor sobre la humanidad, la hora por la que Dios entre, de modo definitivo, en la vida de los hombres por la gracia de la redención.

Sin embargo, todos los sentimientos se van mezclando en Cristo. Así como es consciente de que ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del Hombre, es también consciente de que el grano de trigo tiene que caer en tierra para poder dar fruto: “Pero mi alma se turba, ¿y cómo voy a decir? ¡Padre, líbrame de esta hora! Pero es para esta hora que yo he venido al mundo”.

Podríamos terminar con una reflexión sobre nosotros mismos, sin olvidar que nuestra vocación cristiana también es una perspectiva de la luz que pasa a través de la cruz: Mi vocación es luminosa solamente cuando pasa a través de la cruz. Tiene que pasar por el mismo camino de Cristo: la aceptación generosa de la cruz, la aceptación generosa de los signos que nos llevan a la cruz.

Para Cristo, el signo de la entrada de Jerusalén, es el signo que le lleva a la cruz; para nosotros cristianos, nuestro Bautismo es un signo que nos indica, necesariamente, la presencia de la cruz de Cristo. Se trata de ser seguidor de Cristo, marcado con el signo indeleble de la cruz en el corazón y en la vida. El cristiano ha de ser capaz, como Cristo, de recoger los frutos de vida eterna del árbol fecundo de la cruz, para uno mismo y para sus hermanos.

Para quien juzga según Dios, la abnegación es Sabiduría Divina envuelta en el misterio de Cristo crucificado. No existe otro camino para ser seguidor de Aquél que no ha venido para ser servido sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.

Toda la vida de Cristo, y particularmente su pasión, tiene un profundo significado de servicio para la gloria del Padre y para la salvación de los hombres. El Primogénito de toda criatura —al cual corresponde el primado sobre todas las cosas que son en el cielo y en la tierra—, el que viene en el nombre del Señor, el rey de Israel, se ha hecho siervo de todos los hombres y dado a muerte en rescate de sus pecados.

Cristo entra en Jerusalén; Cristo nos habla del grano de trigo, nos habla de ser exaltados en la cruz, y nos hace una pregunta que tenemos que responder: “¿Puedes beber del cáliz que yo beberé?”.


  • Preguntas o comentarios al autor P. Cipriano Sánchez LC



    Explicación de la Semana Santa, Domingo de Ramos, Jueves Santo, Viernes Santo, Sábado Santo, Domingo de Resurrección, Recursos, Semana Santa para niños y mucho más: Especial de Semana Santa





  • El Dia Internacional de la Mujer y,..Las mujeres más hermosas del mundo

    Publicado en General el 8 de Marzo, 2009, 10:19 por ALFRE306
      
    Las mujeres más hermosas del mundo no son las que desfilan en trajes de baño y vestidos de noche delante de jueces y de cámaras de televisión.

    Las verdaderas finalistas y las ganadoras son aquellas que tienen el brillo interno de la gracia y el perdón.

    No hay belleza física que se pueda comparar con la dignidad espiritual o el atractivo de una mujer llena de paz.

    Es una persona serena porque su confianza y su seguridad están en la paz que reflejan.

    Es una persona con dignidad porque su valor y sentido se hallan en algo más allá de lo superficial.

    Esa mujer reflejará una clase de belleza interior que hace mucho más que llamar la atención a sí misma.

    Es una belleza que es mucho más importante que cualquier cosa trivial.

    La verdadera belleza de la mujer no es corruptible, porque no depende de lo físico, sino que es la belleza de una forma de ser que reúne la quietud, la humildad, la ternura y la serenidad.

    Las mujeres del mundo son alabadas por su belleza física, por su vivacidad y por su audacia.

    Pero las mujeres de Dios tienen un molde distinto.

    La belleza física de una mujer es temporal, y su deterioro le producirá amargura.

    En cambio, el adorno de un espíritu manso, dulce y sereno no es una moneda perecible, no se gastará por el uso ni está sujeta a los valores del mercado.No deja marcas en el alma, ni heridas en quienes la rodean.

    Esta es la verdadera belleza, la belleza que es de grande estima delante de Dios.

    autor: Desconocido

    Gentileza, Regina Cardona (Mexico)

    Dr. Esteban Laureano Maradona , un ejemplo a imitar

    Publicado en General el 8 de Febrero, 2009, 16:58 por ALFRE306

      
    Dr. Esteban Laureano Maradona
    Esteban Laureano Maradona (nació en Esperanza, provincia de Santa Fe 4 de julio de 1895 – murió en Rosario, Argentina 14 de enero de 1995) fue un médico rural, naturalista, escritor y filántropo argentino famoso por su modestia y abnegacíon, que pasó cincuenta años en una remota localidad de Formosa ejerciendo desinteresadamente la medicina.

    Su vida fue un ejemplo de lucha y altruismo. Ayudó a comunidades indígenas en todo aspecto: tanto económico como cultural, humano y social.

    Escribió libros científicos de antropología, flora y fauna. Renunció a todo tipo de honorario y premio material viviendo con suma humildad y colaborando con su dinero y tiempo con aquellos que más lo necesitaban a pesar de que pudo haber tenido una cómoda vida ciudadana, gracias a sus estudios y a la clase social a la que pertenecía.

    Un par de frases por él dichas sintetizan muy bien su pensamiento sobre su profesión y su manera de vivir:

    “…Si algún asomo de mérito me asiste en el desempeño de mi profesión, este es bien limitado, yo no he hecho más que cumplir con el clásico juramento hipocrático de hacer el bien a mis semejantes. Muchas veces se ha dicho que vivir en austeridad, humilde y solidariamente, es renunciar a uno mismo. En realidad ello es realizarse íntegramente como hombre en la dimensión magnífica para la cual fue creado…”

    Nació en 1895 en Esperanza, provincia de Santa Fe, fue hijo de Waldino Maradona (maestro, periodista, productor rural y político) y de Petrona Encarnación Villalba (estanciera). En realidad sus padres vivían en la localidad de Barrancas, también localizada en Santa Fe, donde Esteban Laureano pasó su infancia, a orillas del río Coronda. En este lugar su padre se desempeñaba como maestro en la estancia Los Aromos. Allí aprendió jugando a vivir en el monte, cazar y pescar.

    Ya mayor cursó sus estudios primarios y secundarios repartiéndose entre Santa Fe y Buenos Aires. En esta última ciudad se recibió de médico en 1928 e instaló un consultorio, pero luego lo trasladó a Resistencia, en aquel entonces capital del Territorio Nacional del Chaco, donde además se dedicó al periodismo en el diario La Voz y a realizar exploraciones y estudios de botánica en la isla del Cerrito Argentino.

    Entre 1931 y 1932, dio un ciclo de conferencias sobre seguridad laboral en el marco de la Ley de Trabajo. Esto le trajo problemas con el gobierno militar de aquel entonces, ejercido por el presidente Uriburu, razón por la cual decidió viajar al Paraguay. En ese momento empezaba la guerra del Chaco (1932-1935), sostenida por Paraguay y Bolivia, y Maradona decidió anotarse como médico camillero prestando auxilio a los soldados de ambos bandos, pues, según sus palabras, el dolor no tiene fronteras.

    Al llegar a Asunción las autoridades le metieron preso por sospecharlo de espía, sin embargo con el tiempo le creyeron y llegó a ser jefe del Hospital Naval de Asunción. También redactó el reglamento de Sanidad Militar del Paraguay y tuvo tiempo para ocuparse de la colonia de leprosos de Itapirú. En Asunción, se comprometió con la que fue la única novia que se le conoce, Aurora Ebaly, sobrina del presidente paraguayo, pero ella fallecería de fiebre tifoidea el 31 de diciembre de 1934.

    Con la culminación de la guerra en 1935 se decidió a retornar a su país, a pesar de los pedidos del gobierno paraguayo, que con premios y homenajes, intentó convencerlo de que se quedara dado el gran aprecio que se había ganado. Había proyectado ir hasta Formosa y allí tomarse un tren a Salta para luego ir a Tucumán donde visitaría a su hermano, y por último ir a Buenos Aires, donde vivía su madre, e instalar un consultorio.

    Viajando ya por lo que en aquel entonces se conocía como Territorio Nacional de Formosa, el tren que lo transportaba realizó una parada en la estación Estanislao del Campo (en aquel entonces denominada Guaycurri). Este era un villorrio formado por unos pocos ranchos sin ningún tipo de servicio de luz, agua corriente o gas, inmerso en el monte chaqueño. Una persona del lugar le pidió sus auxilios como médico para una parturienta que se encontraba en estado muy grave.

    Después de prestarle exitosamente atención y regresar a tomar el tren se encontró con un grupo de vecinos sin recursos que le rogaron para que no se fuera dado que no había ningún médico disponible varios kilómetros a la redonda. Maradona no lo dudó y se quedó, a pesar de que esto le hizo no solo perder su viaje sino también un trabajo seguro en Buenos Aires. Más aún, trabajaría allí por 51 años, viviendo siempre en una humilde vivienda de ladrillo, sin electricidad ni ningún otro tipo de servicio y prestando ayuda sin cobrar un peso a la comunidad indígena del lugar, formada por tobas, matacos, mocovíes y pilagás. Medio siglo después comentaría su arribo a Estanislao con estas palabras:

    “..Cuando yo llegué empezaron los problemas. Todo esto era monte, sólo había cuatro o cinco ranchos y estaba todo rodeado de indios, que por otra parte me querían matar. Tanto que uno de ellos, que era famoso, me agarró de las solapas y me sacudió, amenazándome. Pero nunca les tuve miedo ni me demostré asustado. Y no por dármelas de valiente. Sino que soy así nomás. Pero con la palabra dulce y la práctica de la medicina, tratando las enfermedades, dándoles tabaco y consiguiéndoles ropas, las cosas fueron cambiando. Así los traté hasta hoy. Me remangué, me metí en el monte sin ningún temor, arriesgando mi vida y también mi salud…”

    En efecto, la comunidad indígena del lugar al principio le tuvo recelo, dado que en general los blancos los habían engañado y maltratado y por lo tanto no confiaban en la medicina del doctor. Sin embargo con el tiempo logró trabar amistad con los caciques del lugar y granjearse el respeto de todos, interiorizándose de sus necesidades y logrando erradicar de la zona terribles enfermedades como la lepra, el mal de Chagas, la tuberculosis, el cólera y la sífilis. Por todo esto, los indios lo llamaban Plognak (que significa 'Dr. Dios' en pilagá).

    Se dedicó además a investigar científicamente la vida y cultura de los pueblos originarios, así como la fauna y flora de la región. Logró que el gobierno le adjudicara algunas tierras fiscales en las cuales fundó la 'Colonia aborigen Juan Bautista Alberdi' (oficializada en 1948), les enseñó trabajos agrícolas y a construir casas con ladrillos confeccionados por ellos mismos, ya que hasta ese momento vivían desnutridos y enfermos sobreviviendo con el intercambio de artesanías por ropa y comida.

    Colaboró con su dinero en la compra de herramientas y semillas, fundó instituciones para cobijar y recibir indígenas marginados, proyectó un camino hacia el río Teuco, exploró fuentes de agua potable, realizó mejoras en la estación ferroviaria y ayudó a erigir la comisaría del pueblo. Despreció toda forma de poder que sus esfuerzos podrían haberle redituado. Dejó testimonio de todos sus contratiempos, esfuerzos y luchas en su libro A través de la selva. Éste es un estudio antropológico de gran valor sobre la cultura indígena. Realizó también una valiente denuncia de las condiciones de vida de los indígenas y de su explotación en los ingenios azucareros. Con estas críticas logró que en 1936 las autoridades le dieran su apoyo en un programa de promoción humana y social.

    Maradona también fundó una escuela rural (en la cual se desempeñó como docente por tres años) que a pedido de él recibió el nombre de uno de sus tatarabuelos, José Ignacio Maradona, quien había sido representante por San Juan ante la Junta Grande (1810-1811) y responsable de que en 1811 se sancionara el decreto que extinguía el tributo que pagaban los indios a la Corona de España. Este decreto y otros relacionados con libertades otorgadas a los indios por los gobiernos patrios se mencionan en la obra de Esteban Maradona A través de la Selva, donde se sugiere que aún no han sido puestos en práctica.

    En 1986 enfermó y debió trasladarse a la ciudad de Rosario, donde vivía su sobrino. Llegó en un estado calamitoso por lo que debió internarse inmediatamente en un hospital. Ya de alta se fue a vivir con la familia de su sobrino de donde no se mudaría más.

    En sus últimos años recibiría muchos homenajes y distinciones y no aceptaría ningún tipo de pensión vitalicia. Murió de vejez, a los 99 años, en Rosario, pero sus restos se guardan en la ciudad de Santa Fe en el panteón de su familia Maradona-Villalba.

    El 4 de julio, día de su nacimiento, ha sido declarado por ley Día Nacional del Médico Rural.

    Escribió alrededor de 20 libros, muchos aún sin editar. Entre ellos:

    A través de la Selva (estudio antropológico donde además relata sus contratiempos en Estanislao del Campo).

    Recuerdos Campesinos.

    Una planta providencial (El yacón).

    Dendrología (cinco volúmenes con representaciones gráficas de las especies).

    Animales cuadrúpedos americanos (tres volúmenes con ilustraciones).

    Aves (también tres volúmenes con ilustraciones).

    La ciudad muerta (historia de los primeros años de la ciudad de Concepción del rio Bermejo).

    Historia de los obreros de las Ciencias Naturales (de botánica y zoología americanas)

    El problema de la lepra.

    Páginas sueltas (periodístico)

    Plantas cauchígenas

    Vocabulario toba-pilagá

    Historia de la ganadería argentina

    Distinciones y homenajes:

    1941 Orden Nacional del Mérito con el grado de Gran oficial del ejército paraguayo. Siendo otorgado por el Presidente Higinio Morínigo (Paraguay) por su colaboración voluntaria durante la Guerra Paraguayo-Boliviana

    1953 Diploma Honorífico, Otorgado por el Centro Cultural Paraguayo por su desinteresada labor en la guerra del Chaco Boreal.

    1950 Premio al Médico Rural Iberoamericano (premio otorgado por representantes de organismos oficiales, entidades médicas y laboratorios medicinales). Rechazó el dinero para que fuera donado en becas a jóvenes médicos rurales formoseños)

    1977 Miembro Honorífico de la Sociedad de Médicos Escritores (sede en París).

    Premio Florián Paucke de la provincia de Santa Fe.

    Premio Estrella de Medicina para la Paz de las Naciones Unidas.(1987)

    Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de Rosario.

    En 1988 y 1993 fue propuesto al Premio Nóbel de la Paz.

    Nombrado Ciudadano ilustre de la ciudad de Rosario.

    1994 Medalla, diploma de honor y placa recordatoria otorgada por el Senado de la Nación Argentina.

    1994 Pensión vitalicia otorgada por el Congreso de la Nación Argentina (ley 24.387, del 22 de noviembre de dicho año).

    El 20 de abril de 1996 el Correo Argentino emitió en su homenaje un sello con su retrato con la leyenda 'Médico abnegado y generoso'.

    Varias calles, escuelas y plazoletas en Formosa, Rosario y en su ciudad natal, Esperanza, llevan su nombre.

    La humilde casa en la que vivió en Estanislao del Campo fue declarada monumento histórico por el gobierno de Formosa.

    El 27 de junio de 2001, el Congreso de la Nación Argentina sancionó la ley 25.448, instituyendo el 4 de julio como Día Nacional del Médico Rural, conmemorando el natalicio del doctor Esteban Laureano Maradona.

    Ref.: Wikipedia

    Vida Positiva.com (Madrid - Buenos Aires

    Cuando el silencio es oro….

    Publicado en General el 31 de Enero, 2009, 15:43 por ALFRE306

        
    RABBI JOSEPH TELUSHKIN
     
    DEL LIBRO JEWISH VALUES POR EL RABBI JOSEPH TELUSHKIN

    Rabí Shimón ben Elazar solía decir: "No intentes apaciguar a tu prójimo en su momento de ira, ni le digas palabras de consuelo cuando su muerto yace frente a él…" Ética de los Padres 4:23

    Muchas personas consideran que los buenos modales dependen de saber exactamente qué y cómo decir las cosas en el momento adecuado. Pero, como nos recuerda esta ley rabínica, hay momentos en que los buenos modales nos ordenan no decir absolutamente nada.

    Por lo regular ese es el caso cuando alguien ha sufrido un golpe emocional, como la muerte de un ser amado. Ofrecer consuelo inmediatamente después del fallecimiento, cuando los dolientes aún se encuentran conmocionados, puede dar la apariencia de que banalizamos su pérdida. En un momento como ese, el mejor regalo que puedes dar es tu sola presencia.

    El simple hecho de que te encuentres allí hará sentir al doliente que no está solo en su sufrimiento. Pero las palabras de consuelo, que por lo regular implican que las personas no deberían sentirse tan mal, probablemente provoquen que el deudo se sienta más aislado y solitario.

    De igual forma, como hemos señalamos en otros ensayos, la ética judía enseña que cuando visitamos a un doliente debemos permanecer en silencio hasta que la persona inicie la conversación.

    Tu meta durante una visita de shivá es ayudar al doliente. Si él desea hablar acerca del difunto, debes seguir su conversación. Si necesita distraer su mente y hablar acerca de algo más, habla con él de lo que desee. Y si desea permanecer callado, siéntate junto a él y comparte su silencio.

    Así, también restringe tu lengua cuando estés con alguien que se encuentre en el punto más álgido de su enojo. Muchas personas se enfurecen cuando se les molesta, pero después de unos momentos (en ocasiones pueden ser sólo unos minutos, y en ocasiones horas, o incluso más tiempo), siguen molestos, pero están más calmados.

    Ese es el momento de hablar con ellos y tratar de apaciguarlos. Sin embargo, si tratas de calmarlos mientras se hallan iracundos, es muy probable que provoques una ira mayor, aumentada por la frustración que sienten de que tú tampoco entiendes lo "justo" de su ira.

    Las palabras deben decirse cuando pueden hacer bien. Cuando sólo pueden acrecentar el sentido de desolación o de ira de otra persona, detener nuestra lengua es preferible.

    Como nos recuerda Moshé ibn Ezra, el poeta hebreo medieval: "Si las palabras valen plata, el silencio vale oro".

    Centro de Valores e Identidad Judía

    prisma@axtel.net

    Perspectiva positiva

    Publicado en General el 17 de Enero, 2009, 18:28 por ALFRE306

        
    Todo lo que haces marca una diferencia. Cada pensamiento y cada acción, de alguna manera, modificará las cosas para ti y para tu entorno.

    Te mueves por la vida dejando consecuencias a tu paso.

    Y la naturaleza de esas consecuencias condiciona enormemente tu calidad de vida.

    Hasta las cosas más pequeñas hacen una diferencia. Y esas pequeñas cosas pueden acumularse rápidamente.

    Es por eso que tu actitud y tu visión de la vida tienen realmente tanta importancia.

    Porque ejercen una poderosa influencia en cuanto al tipo de diferencias que estás marcando, en las grandes decisiones y en las pequeñas también.

    Considera al mundo como el hermoso lugar que es, repleto de oportunidades.

    Y sin siquiera darte cuenta tus acciones, tus pensamientos, tus consecuencias se teñirán de esa perspectiva positiva.

    Todo; cada instante, cada persona, cada latido en tu corazón importa.

    Déjate amar y valorar la vida, y siéntete más que satisfecho por la diferencia realmente positiva que cada uno de tus pasos puede llegar a generar.

    Gentileza, Rodrigo Abeal


    Un joven llamado Albert Einstein

    Publicado en General el 17 de Enero, 2009, 18:21 por ALFRE306

        
    Un profesor universitario retó a sus alumnos con esta pregunta."-¿Dios creó todo lo que existe?" Un estudiante contestó valiente: -Sí, lo hizo.

    ¿Dios creó todo?: -Sí señor, respondió el joven.

    El profesor contestó, -"Si Dios creó todo, entonces Dios hizo el mal, pues el mal existe y bajo el precepto de que nuestras obras son un reflejo de nosotros mismos, entonces Dios es malo".

    El estudiante se quedó callado ante tal respuesta y el profesor, feliz, se jactaba de haber probado una vez más que la fe cristiana era un mito.

    Otro estudiante levantó su mano y dijo: -¿Puedo hacer una pregunta, profesor?. -Por supuesto, respondió el profesor.

    El joven se puso de pie y preguntó: -¿Profesor, existe el frío?, -¿Qué pregunta es esa? Por supuesto que existe, ¿acaso usted no ha tenido frío?.

    El muchacho respondió: -De hecho, señor, el frío no existe.

    Según las leyes de la Física, lo que consideramos frío, en realidad es ausencia de calor. "Todo cuerpo u objeto es susceptible de estudio cuando tiene o transmite energía, el calor es lo que hace que dicho cuerpo tenga o transmita energía. El cero absoluto es la ausencia total y absoluta de calor, todos los cuerpos se vuelven inertes, incapaces de reaccionar, pero el frío no existe. Hemos creado ese término para describir cómo nos sentimos si no tenemos calor".

    Y, ¿existe la oscuridad? Continuó el estudiante. El profesor respondió:

    -Por supuesto.

    El estudiante contestó: -Nuevamente se equivoca, señor, la oscuridad tampoco existe. La oscuridad es en realidad ausencia de luz. La luz se puede estudiar, la oscuridad no, incluso existe el prisma de Nichols para descomponer la luz blanca en los varios colores en que está compuesta, con sus diferentes longitudes de onda. La oscuridad no. Un simple rayo de luz rasga las tinieblas e ilumina la superficie donde termina el haz de luz. ¿Cómo puede saber cuan oscuro está un espacio determinado? Con base en la cantidad de luz presente en ese espacio, ¿no es así? Oscuridad es un término que el hombre ha desarrollado para describir lo que sucede cuando no hay luz presente.

    Finalmente, el joven preguntó al profesor: -señor, ¿existe el mal?. El profesor respondió: -Por supuesto que existe, como lo mencioné al principio, vemos violaciones, crímenes y violencia en todo el mundo, esas cosas son del mal.

    A lo que el estudiante respondió: -El mal no existe, señor, o al menos no existe por si mismo. El mal es simplemente la ausencia de Dios, es, al igual que los casos anteriores un término que el hombre ha creado para describir esa ausencia de Dios. Dios no creó el mal.

    No es como la fe o el amor, que existen como existen el calor y la luz. El mal es el resultado de que la humanidad no tenga a Dios presente en sus corazones.

    Es como resulta el frío cuando no hay calor, o la oscuridad cuando no hay luz. Entonces el profesor, después de asentar con la cabeza, se quedó callado.

    El nombre del joven era Albert Einstein.

    Gentileza, Emilia Nahas Canavati (Monterrey – Mexico)

    La Estrella Escondida..

    Publicado en General el 6 de Enero, 2009, 9:49 por ALFRE306

      
    Las estrellas celebraron su asamblea, y cada una sacó a relucir, como saben hacer relucir las estrellas, sus propios méritos en la creación y en la vida del hombre, rey de la creación.

    La estrella polar demostró cómo ayudaba a los hombres a fijar el norte de sus caminos y de sus mapas; el sol describió el calor, la luz, la vida que hacía llegar a todos los hombres y mujeres de la tierra; una estrella poco conocida reveló que ella fue la que confirmó la teoría de Einstein cuando pasó oportunamente tras el sol durante un eclipse, y con ello hizo un gran servicio a la ciencia; y otras mencionaron los nombres que habían hecho famosos y los descubrimientos a que habían dado lugar.

    Cada una tenía algo que decir, y rivalizaban en fama y esplendor.

    Sólo una pequeña estrella, remota y escondida, permanecía callada en la asamblea celestial.

    No se le ocurría nada que decir. Cuando le llegó el turno y hubo de hablar, confesó que ella nada había hecho por el cosmos o por el género humano, y que los hombres y mujeres de la tierra ni siquiera la conocían, pues aún no la habían descubierto.

    Las demás estrellas se rieron de ella y la tacharon de inútil, perezosa e indigna de ocupar un sitio en el firmamento.

    Las estrellas están para alegrar el cielo, y ¿de qué sirve una estrella que ni siquiera se sabe que existe?

    La pequeña estrella escuchaba todos los reproches que le dirigían sus hermanas, y algo se le ocurrió mientras hablaban, y lo dijo al final:

    «¿Quién sabe?», dijo parpadeando suavemente, «a lo mejor yo también estoy contribuyendo, a mi manera, al progreso y bienestar de hombres y mujeres en la lejana tierra. Es verdad que no me conocen, pero ellos no son tontos, y sus cálculos les dicen que para explicar el curso de otras estrellas y cuerpos celestes que conocen, tiene que haber todavía alguna otra estrella que con su atracción gravitatoria explique las desviaciones en los caminos de las demás. Por eso continúan estudiando y observando y buscando, y con ello avanza su ciencia y continúa despierto su interés».

    Las otras estrellas se habían callado mientras hablaba, y ella tomó ánimos con su silencio y añadió algo al final que hizo pensar a todas:

    «No es que yo quiera anteponerme a nadie, y tenéis mucho mérito todas con lo que habéis hecho por los hombres y mujeres de la tierra; pero creo que yo también les estoy prestando un servicio importante: que sepan que aún les queda algo por descubrir».

    Bello mensaje.

    Aún nos quedan estrellas por descubrir.

    Aún quedan cielos por explorar y aventuras por emprender.

    Gentileza, Marian Benedit

    Dr. Carmelo Vázquez, un referente internacional de la Psicologia Positiva

    Publicado en General el 3 de Enero, 2009, 16:37 por ALFRE306
      
    Dr. Carmelo Vázquez
    Carmelo Vázquez es Catedrático de Psicopatología en la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).

    Se licenció en dicha Universidad en 1981 con Premio Extraordinario Fin de carrera, y se doctoró tres años después.

    Entre 1984 y 1986 completó una estancia postdoctoral con beca Fulbright en la Northwestern University (Illinois, EE.UU.), en colaboración con Lauren B. Alloy. En 1989 ganó la plaza de Profesor Titular en la UCM, y la cátedra en 2005.

    En 1997 obtuvo el Premio de la European Association of Psychological Assessment al psicólogo europeo menor de 40 años con la trayectoria más distinguida de “Contribuciones científicas y profesionales a la Evaluación Psicológica como ciencia y como profesión”.

    También fue galardonado en 2002 con el Primer Premio Nacional de la Obra Social de Caja Madrid por su trabajo 'Los límites de la Exclusión social', junto con M. Muñoz y J. J. Vázquez de la UCM.

    A lo largo de su amplia trayectoria ha investigado y publicado en colaboración con Manuel Muñoz, Pau Pérez Sales, Mª Dolores Avia y Gonzalo Hervás, entre otros.

    En los últimos años se ha implicado en el movimiento de la Psicología positiva, sobre el cual ha organizado cursos y participado en conferencias.

    Aldaz, J.A. y Vázquez, C. (1996). Esquizofrenia: fundamentos psicológicos y psiquiátricos de la rehabilitación. Siglo XXI de España: Madrid.

    Avia, M.D. y Vázquez, C. (1998). Optimismo inteligente. Psicología de las emociones positivas. (Prefacio de Martin Seligman). Madrid: Alianza Editorial.

    Vázquez, C. y Muñoz, M. (2002). Entrevista diagnóstica en salud mental: Adultos. Madrid: Síntesis.

    Vázquez, C. (2003). Técnicas cognitivas de intervención clínica. Madrid: Síntesis.

    Muñoz, M. y Vázquez, C. (2003). Los límites de la exclusión: estudio sobre factores económicos, psicosociales y de salud que afectan a las personas sin hogar en Madrid. Tempora: Madrid.

    La Psicología Positiva:

    La Psicología Positiva surgió hace algunos años gracias al impulso decisivo del Prof. Martin Seligman de la Universidad de Pennsylvania. Este enfoque se caracteriza por estudiar los aspectos más positivos del ser humano.

    Entre sus objetivos están el estudio de las bases psicológicas del bienestar y la felicidad, los rasgos que nos permiten superar con éxito situaciones vitales difíciles, o la aplicación de estrategias efectivas para potenciar cualidades positivas como el optimismo, la satisfacción vital o las emociones positivas en nuestras vidas.

    Esta página es fruto de la colaboración entre el Prof. Martin Seligman-director del Centro de Psicologí¬a Positiva de la Universidad de Pennsylvania y fundador de la Psicologí¬a Positiva- y el Instituto de Psicología Positiva, dirigido por el Prof. Carmelo Vázquez, Catedrático de la Universidad Complutense de Madrid.

    El objetivo de esta página es ofrecer una amplia variedad de recursos a todas las personas de habla hispana interesadas en este campo.

    Entre otros recursos, en esta página podrá realizar una amplia variedad de test de Psicologí¬a Positiva y comprobar sus resultados instantáneamente de forma totalmente gratuita. De esta forma, estará además colaborando en la investigación intercultural sobre la nueva psicologí¬a del bienestar.

    Esta página está disponible actualmente en tres idiomas -Inglés, Chino y Español-, aunque en un futuro próximo será también traducida al Francés, al Ruso y a las lenguas escandinavas entre otras.

    En conjunto, hay más de 700.000 usuarios registrados alrededor del mundo. Le invitamos a participar y a aprovechar todos los recursos que aquí se ofrecen.

    http://spanish.authentichappiness.org/Default.aspx

    Informa Vida Positiva.com (Madrid)